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Un invierno más húmedo y con temperaturas normales impulsa la demanda de pellet

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A lo largo de 2025, el precio del pellet para calefacción residencial ha mostrado un comportamiento estable, según los datos del Índice de Precios de la Biomasa de AVEBIOM (IPB), con oscilaciones limitadas entre trimestres y un ligero repunte en el cuarto trimestre.

Esta evolución es coherente con una demanda más activa que en años anteriores, asociada a un invierno más húmedo y con temperaturas más próximas a la normalidad climática tras dos campañas consecutivas especialmente suaves.

Durante 2025, los precios del pellet para uso doméstico se han mantenido en una banda relativamente estrecha en todos los formatos analizados (saco de 15 kg, palet de sacos y graneles). Tras la corrección a la baja registrada en el primer trimestre (heredera de un cierre de campaña 2024 con stocks holgados), los precios evolucionaron al alza de forma gradual a partir del segundo trimestre, sin picos abruptos.

En términos medios anuales, el saco de 15 kg se sitúa en torno a 5,15 €/saco, el palet de sacos en 334 €/t, el granel en volquete en 314 €/t y el granel en cisterna en 335 €/t, valores inferiores a los alcanzados en 2024.

El año 2025 ha sido un año de estabilidad operativa tanto para distribuidores como para instaladores y grandes consumidores, facilitando la planificación de compras y contratos de suministro.

Comparación interanual: 4T 2025 vs. 4T 2024 y 4T 2023
La comparación del cuarto trimestre de 2015 con los mismos periodos de 2024 y 2023 permite observar mejor la normalización:

-Frente al 4T 2023, el 4T 2025 muestra descensos muy significativos, especialmente en los formatos a granel, que en 2023 todavía reflejaban el arrastre de la crisis energética. En términos porcentuales, los precios del granel se sitúan más de un 15% por debajo de los niveles de finales de 2023, mientras que el saco presenta una reducción más moderada, pero igualmente clara.

-En comparación con el 4T 2024, el 4T 2025 registra un ligero repunte en todos los formatos, con subidas trimestrales comprendidas entre el +2,8% y el +4,9%, según presentación. Este incremento no responde a tensiones estructurales de oferta, sino a un ajuste estacional típico del inicio de la campaña de calefacción y a una demanda más alineada con unas condiciones climáticas que esta temporada vuelven a una “normalidad invernal” que no se presentaban en los años anteriores.

Las fábricas de mayor capacidad están reforzando la oferta en todo el territorio, manteniendo disponibilidad de pellet tanto en formatos ensacados como a granel. Además, están priorizando el mercado nacional frente a la exportación por lo que no se perciben problemas de suministro ni se observan tensiones en la oferta, escasez de producto o comportamientos especulativos.

El inicio del invierno 2025-2026 ha estado marcado por una mayor inestabilidad atmosférica que en campañas anteriores, con sucesivos frentes atlánticos, episodios de lluvia, nieve en zonas de montaña y varios temporales de viento. Según los análisis y notas divulgadas por AEMET, enero ha tenido un carácter claramente invernal, aunque sin llegar a registrar olas de frío prolongadas en términos climáticos.

Las previsiones apuntan a un final de invierno con temperaturas en torno a la media o ligeramente superiores, lo que sugiere una demanda térmica sostenida, pero sin episodios extremos compatible con un comportamiento estable de los precios del pellet, con oscilaciones moderadas ligadas a la estacionalidad y sin indicios de repuntes abruptos en lo que resta de campaña.

La evolución de precios observada en 2025 responde, por tanto, a un mayor consumo real tras dos campañas de demanda contenida, y no a restricciones estructurales en la producción o en la distribución.

Consulta y descarga de los Índices de Precios de la Biomasa IPB
https://www.avebiom.org/proyectos/indice-precios-biomasa-al-consumidor

El calor concentra casi la mitad del consumo energético europeo y sigue siendo mayoritariamente fósil

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Europa avanza en renovables, pero lo hace demasiado enfocado al sistema eléctrico, mientras el mayor bloque de consumo energético, el calor, sigue dependiendo mayoritariamente de los combustibles fósiles. Así lo refleja el informe estadístico Bioenergy Landscape 2025, preparado por Bioenergy Europe, que analiza la evolución del sistema energético europeo con datos oficiales de Eurostat.

En 2023, el reparto del consumo final de energía en la Unión Europea fue del 25,1 % en electricidad, el 29,4 % en transporte y un contundente 45,5 % en calor para calefacción e industria. Es decir, casi la mitad de toda la energía utilizada en Europa se destina a producir calor, un sector donde la transición energética avanza mucho más lentamente que en el eléctrico.

Según el informe, el 74 % del calor sigue procediendo de fuentes fósiles, mientras que solo el 21 % es renovable. Dentro de ese porcentaje renovable, la bioenergía concentra cerca del 80 %, lo que la convierte con diferencia en la principal solución renovable para descarbonizar calefacción y procesos térmicos industriales.

La bioenergía, columna vertebral del sistema renovable europeo
En conjunto, en 2023, la bioenergía aportó el 54 % de toda la energía renovable consumida en la Unión Europea, por delante de la eólica, la hidráulica y la solar. Sin su contribución, el crecimiento de las renovables en las dos últimas décadas habría sido prácticamente la mitad, según recoge el documento estadístico de Bioenergy Europe.

En el ámbito eléctrico, la biomasa representa el 6 % del mix total de generación y cerca del 15 % de toda la electricidad renovable. La mayor parte de esta producción se realiza en plantas de cogeneración, que generan simultáneamente electricidad y calor útil, con rendimientos muy superiores a los de las centrales térmicas convencionales.

En el transporte, donde las renovables siguen teniendo un papel limitado de apenas un 8 % del consumo energético, los biocarburantes suponen más del 80 % de toda la energía renovable utilizada, frente a una electrificación que sigue avanzando lentamente.

Dependencia energética: la biomasa es la excepción
El informe también pone el foco en la seguridad de suministro. La Unión Europea importa actualmente el 98 % del gas y del petróleo que consume, así como el 76 % del carbón. En contraste, solo alrededor del 5 % de la biomasa utilizada es importada, lo que la convierte en una de las pocas fuentes energéticas mayoritariamente locales del sistema europeo.

En digno de destacar que el 1 % de las importaciones energéticas de la UE aporta ya en torno al 11 % de toda la demanda de energía primaria, un dato que refuerza el papel estratégico de la bioenergía en un contexto de inestabilidad geopolítica y volatilidad de precios.

Industria y redes de calor, motores del biocalor
El consumo de calor renovable con bioenergía se reparte principalmente entre el sector residencial (47 %), la industria (27 %) y las redes de calor (18 %). En estas últimas, la biomasa se ha convertido ya en la primera fuente de energía, por delante del gas natural y del carbón, acelerando la descarbonización de sistemas urbanos de calefacción.

En la industria, destaca su uso en sectores intensivos en energía térmica como el del papel, que concentra más del 45 % del biocalor industrial, y el de la madera, donde supera el 60 %. La agroalimentaria, aunque todavía con menor peso, muestra un crecimiento sostenido.

Impacto climático y económico
El uso de bioenergía permite evitar la emisión de en torno a 300 millones de toneladas de CO₂ al año en la Unión Europea, más de la mitad asociadas a aplicaciones térmicas. A ello se suma un fuerte impacto económico: el sector generaba cerca de un millón de empleos en 2019 y podría alcanzar los 1,6 millones en 2050, con una creciente participación de la industria de fabricación de equipos y tecnologías.

Su contribución al PIB europeo se situó en unos 40.000 millones de euros en 2019 y se espera que supere los 70.000 millones a mitad de siglo.

Una transición que no puede olvidar el calor
El mensaje principal del informe se puede resumir en que a pesar de que la electrificación es clave para la descarbonización, Europa no alcanzará sus objetivos climáticos si no aborda de forma decidida el sector térmico, responsable de casi la mitad del consumo energético.

En ese escenario, la bioenergía no debe considerarse como una tecnología de transición, sino como una opción energética ya operativa, capaz de sustituir combustibles fósiles en calefacción, redes de calor e industria, al tiempo que refuerza la seguridad de suministro y la economía local.

Castilla y León refuerza su apuesta por la biomasa con la modernización de la central térmica de Cuéllar

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La actuación, cofinanciada con fondos FEDER, incluye nuevas calderas de biomasa, mejoras de eficiencia y autoconsumo fotovoltaico, con finalización prevista en febrero de 2026

El consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, visitó el pasado día 12 de noviembre las obras de modernización de la central de generación de energía térmica con biomasa de la red de calor de Cuéllar (Segovia), acompañado por el alcalde del municipio, Carlos Fraile, y la delegada territorial de la Junta en Segovia, Raquel Alonso.

Esta actuación se enmarca en la estrategia de la Junta de Castilla y León para impulsar infraestructuras energéticas basadas en energías renovables y biomasa forestal, con el objetivo de promover la sostenibilidad, el ahorro económico, la reducción de emisiones contaminantes y la limpieza de los montes.

Modernización de la central de biomasa
Las obras de modernización contemplan la instalación de dos nuevas calderas de biomasa de 2 y 3 MW de potencia térmica, la implantación de filtros de mangas y multiciclones para la depuración de humos, la sustitución de equipos de bombeo por otros más eficientes, así como la renovación de las instalaciones eléctricas y de protección contra incendios. Además, se ampliará el edificio de la central para albergar los nuevos equipos y se construirá una zona de oficinas y control. La nueva planta incorporará también placas fotovoltaicas para el autoconsumo eléctrico sostenible de la instalación.

El biocombustible utilizado será astilla forestal procedente de trabajos silvícolas en los montes de Castilla y León, con un consumo anual estimado de 2.500 toneladas, lo que supondrá una reducción de emisiones de 1.850 toneladas de CO₂ al año frente a los combustibles fósiles.

La inversión total asciende a 2.568.349 euros, cofinanciada con fondos europeos FEDER 2021-2027. Las obras se encuentran muy avanzadas y está previsto que finalicen en febrero de 2026.

La primera red de calor con biomasa en España
La instalación de calefacción centralizada con biomasa forestal de Cuéllar fue la primera red de calor con biomasa construida en España, puesta en funcionamiento en febrero de 1999.

Actualmente, la red atiende la demanda térmica de cinco instalaciones municipales (pabellón polideportivo, frontón cubierto, centro cultural, piscina climatizada y colegio público Santa Clara), seis comunidades de propietarios que suman 228 viviendas y 24 viviendas unifamiliares.

En 2013, el Ayuntamiento de Cuéllar firmó un convenio con la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León (SOMACYL) para implantar mejoras energéticas y gestionar la operación del sistema. Con el fin de renovar completamente la central tras haber alcanzado su vida útil, ambas entidades han suscrito un nuevo convenio que incluye la operación y mantenimiento de la red durante los próximos 15 años.

Expansión de las redes de calor con biomasa en Castilla y León
Desde hace más de una década, la Junta, a través de SOMACYL, ha desarrollado redes de calor con biomasa en diferentes puntos de la Comunidad, con una inversión global de 77 millones de euros. Estas instalaciones proporcionan suministro térmico a 150 edificios públicos y 2.900 viviendas, alcanzando una potencia total cercana a los 100 MW y más de 70 kilómetros de canalizaciones.

SOMACYL prevé invertir 140 millones de euros adicionales en los próximos años para seguir ampliando la red de calor con biomasa en ciudades como Salamanca, Segovia y León, con el objetivo de alcanzar en 2030 los 230 MW de potencia renovable instalada y 180 kilómetros de distribución de agua caliente.

Mapa de Biocombustibles Sólidos 2025: más fábricas activas y estabilidad en la producción

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El último inventario identifica 65 fábricas de pellet activas en España, dos más que en el mapa anterior, elaborado con datos de 2023

Según los datos declarados por los productores a AVEBIOM, la producción real de pellet en 2024 fue de 529.337 toneladas, frente a 681.706 toneladas en 2023, lo que supone una reducción del 22 %.

En 2022, muchos usuarios adelantaron sus compras ante la crisis energética, pero los inviernos suaves que siguieron redujeron el consumo real. Como resultado, el sector arrastró un importante volumen de pellet almacenado durante dos campañas. El mayor consumo registrado este invierno ha contribuido por fin a normalizar los niveles de stock.

La mayoría de las plantas (42 de 65, el 65 %) producen bajo certificación ENplus®, lo que garantiza la calidad y trazabilidad del pellet español. Estas fábricas son, además, las de mayor capacidad productiva, por lo que concentran alrededor del 85 % de la producción nacional, situando a España entre los países europeos con mayor volumen de pellet certificado.

En cuanto a sostenibilidad, una planta de pellet dispone de certificación SURE, un esquema que se aplica principalmente a biocombustibles destinados a redes de calor o proyectos industriales sujetos a los criterios de la Directiva RED III.

El inventario 2025 identifica 64 productores de astilla activos en España, los mismos que en el año anterior. El número de plantas que certifican su sostenibilidad con el esquema SURE se mantiene en 30, lo que confirma la confianza de los principales operadores del sector en España en este sello, especialmente los que suministran a redes de calor públicas e instalaciones industriales que deben acreditar el origen sostenible de la biomasa conforme a la Directiva Europea RED III y para cumplir con los requisitos de la Directiva ETS sobre reducción de emisiones verificables

Según las capacidades declaradas por los fabricantes, el potencial de producción nacional de astilla se sitúa alrededor del millón y medio de toneladas al año. Las plantas medianas y grandes se reparten principalmente por Castilla y León, Cataluña, Andalucía y el norte de la península.
El sector trabaja actualmente en torno al 60-70 % de esa capacidad, lo que garantiza disponibilidad de suministro para afrontar nuevos proyectos térmicos en expansión.

El crecimiento de la demanda en redes de calor y aplicaciones industriales, junto con la estabilidad de precios observada en 2024 y 2025, consolida a la astilla de madera como el biocombustible sólido más eficiente y sostenible para grandes instalaciones térmicas, y un pilar fundamental de la bioenergía española.

Hueso de aceituna: estabilidad y bioeconomía circular
l inventario 2025 mantiene 30 productores de hueso de aceituna activos en España, principalmente en Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura, donde la industria oleícola genera un flujo constante de subproductos valorizables.
El número de plantas con certificación BIOmasud® se mantiene en siete, mientras que cinco cuentan además con el sello SURE, que acredita la sostenibilidad del biocombustible conforme a la Directiva Europea RED III.

El sector del hueso está estrechamente ligado a la actividad agrícola y agroindustrial, lo que le confiere un fuerte componente local y circular. Cada campaña, numerosas almazaras y cooperativas valorizan el hueso generado en el proceso de molturación, destinándolo a usos térmicos tanto propios como en entornos próximos.

Con su alto poder energético, su baja huella ambiental y su plena integración en la cadena agroindustrial, el hueso de aceituna mantiene un papel esencial dentro del mix de biocombustibles sólidos españoles, aportando sostenibilidad y autonomía energética local en los territorios rurales.

Luz verde a la planta de biomasa en León para impulsar una red de calor sostenible

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Foto: Veolia

En la primera se instalarán dos calderas con una potencia conjunta de 44 MW térmicos, y en la segunda se duplicará la capacidad hasta alcanzar los 88 MW

La Junta de Castilla y León ha concedido la autorización ambiental a la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (Somacyl) para la instalación de una planta de generación de energía térmica con biomasa en el municipio de León, dentro del complejo de energías renovables que alimentará la red de calor sostenible de la ciudad.

La resolución, publicada en el Boletín Oficial de Castilla y León, culmina un proceso administrativo iniciado en septiembre de 2024, que ha incluido trámites de información pública, evaluación de impacto ambiental y respuesta a alegaciones ciudadanas.

La planta, ubicada en el polígono 9, parcela 830, contará con una superficie construida de más de 10.000 metros cuadrados y se abastecerá de astilla forestal de roble, chopo, pino y encina.

La planta de biomasa
El proyecto se desarrollará en dos fases. En la primera se instalarán dos calderas con una potencia conjunta de 44 MW térmicos, y en la segunda se duplicará la capacidad hasta alcanzar los 88 MW.

La planta funcionará con cuatro calderas en invierno y una en verano, con una producción estimada de 352.000 MWh/año en forma de agua caliente, que se distribuirá por la red de ‘district heating’ a viviendas y edificios públicos.

La autorización ambiental establece estrictas condiciones para controlar las emisiones atmosféricas, el ruido, la gestión de residuos y la protección del suelo y las aguas subterráneas. Entre las medidas previstas figuran la instalación de filtros de mangas, ciclones y sistemas de reducción selectiva no catalítica para minimizar la emisión de partículas, óxidos de nitrógeno, dióxido de azufre y otros contaminantes.

Además, se exigirá un sistema de gestión ambiental auditado cada tres años, campañas de medición de benzopirenos en el entorno y controles periódicos de calidad del aire desde la estación ‘León 4’, situada a menos de un kilómetro de la planta. La instalación deberá presentar informes anuales sobre sus emisiones, residuos y mantenimiento, y mantener registros accesibles para inspecciones.

Durante la fase de información pública, el proyecto recibió 296 alegaciones, muchas de ellas de vecinos del barrio de Puente Castro y de colectivos ecologistas como Ecologistas en Acción, Izquierda Unida de León o la Asociación Luna Verde. Los alegantes expresaron preocupación por el ruido, los olores, el tráfico de camiones y el impacto sobre el abastecimiento de agua.

La Junta ha respondido que la planta sustituirá miles de calderas individuales menos eficientes y más contaminantes, y que el circuito de agua caliente será cerrado, con un consumo limitado. También ha asegurado que el tráfico de camiones será reducido (unos 16 diarios) y que se han previsto medidas para minimizar las emisiones difusas y el ruido.

Somacyl dispondrá de un plazo de cinco años para poner en marcha la actividad, previa presentación de una declaración responsable. La autorización incluye también disposiciones para el cese temporal o definitivo de la actividad, así como para la revisión periódica de las condiciones ambientales conforme a las mejores técnicas disponibles.

Gestión forestal y bioenergía: los mejores aliados frente al fuego en España

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Texto:
Javier Díaz
Presidente de la Asociación Española de la Biomasa (AVEBIOM)

El verano de 2025 nos deja un balance demoledor: según el sistema satelital Copernicus, en España han ardido más de 403.000 hectáreas y, en toda Europa, más de un millón de hectáreas. La magnitud de las cifras impresiona y, sin embargo, corremos el riesgo de hacer lo de siempre: ahora que las llamas por fin se han apagado y el fresco del otoño asoma, empezaremos a olvidarnos… hasta el próximo verano. Pero los incendios no desaparecen con las noticias; la biomasa sigue acumulándose en los montes y el riesgo volverá a ser incluso mayor si no actuamos.

Como cada temporada, se han multiplicado tertulias, artículos y opiniones sobre los incendios forestales, responsabilidades y soluciones. En este tema ocurre algo parecido a lo que pasa con la selección de fútbol: todos creemos saber quién debe jugar, quién falla y qué soluciones aplicar. Afortunadamente, en esta ocasión, muchos medios han dado voz a profesionales forestales de gran prestigio y sus diagnósticos son coincidentes y claros: el cambio climático agrava la situación, pero el problema de fondo está en la acumulación de combustible en nuestros montes, fruto de décadas de abandono rural y falta de gestión activa.

Ingenieros de montes y forestales como Marc Castellnou, Arantza Pérez Oleaga, Víctor Resco de Dios o Ana Belén Noriega llevan tiempo advirtiéndolo: hay incendios de tal intensidad que resultan imposibles de apagar hasta que cambian las condiciones meteorológicas o el fuego alcanza zonas más manejables. Y frente a esa realidad, no bastan más medios aéreos o brigadas; la única vía es gestionar el paisaje, reduciendo la biomasa disponible y diversificando los usos del territorio.

En España solo se aprovecha menos del 40% del crecimiento anual de madera, lo que ha hecho que el stock de madera en pie se haya duplicado en pocas décadas. Dicho de otra manera: cada año se acumulan millones de toneladas de biomasa que no se aprovechan y que, antes o después, acaban ardiendo. Sin embargo, nuestro país cuenta con industrias capaces de absorber el doble de lo que hoy se moviliza, de manera sostenible, generando empleo local y energía renovable.

La bioenergía es una pieza clave en esta ecuación. Dar un uso energético a restos de podas, claras o cortas supone dos cosas a la vez: facilitar las labores de gestión forestal -porque alguien paga por recoger y transportar esa biomasa- y generar energía renovable que sustituye a gas y gasóleo importados. Es decir, reducimos el riesgo de incendios al tiempo que ganamos soberanía energética y generamos empleo local. Países como Portugal ya lo están aplicando, instalando calderas de biomasa en municipios de alto riesgo de incendio para aprovechar los excedentes forestales y, de paso, calentar edificios públicos con energía limpia.

Por eso, desde la Asociación Española de la Bioenergía (AVEBIOM) hemos propuesto medidas muy concretas: construir de aquí a 2030 al menos 200 nuevas redes de calor y frío con biomasa forestal (2.800 MW), lo que permitiría movilizar 1,2 millones de toneladas de biomasa al año; sustituir 500.000 equipos de calefacción obsoletos por dispositivos modernos de biomasa, con un consumo estimado de 530.000 toneladas adicionales; y levantar 150 MW eléctricos en centrales de 10-25 MW en áreas forestales críticas, capaces de absorber biomasa allí donde más falta hace reducir su densidad.

Se trata de una inversión con retorno múltiple: menos combustible esperando arder en los montes, más actividad económica en la “España vaciada” y menos dependencia energética del exterior. Y como recuerdan los propios profesionales forestales, esto no es ninguna novedad: llevamos décadas señalando la necesidad de gestionar más y mejor. La diferencia es que ahora la urgencia es máxima.

El Foro de Bosques y Cambio Climático calcula que, incluso sin llegar todavía a la media europea de aprovechamiento (67%), España podría movilizar ya en 2030 cinco millones de toneladas de biomasa adicionales cada año, y en 2050 hasta 10 millones

No se trata de inventar nada nuevo, sino de hacer realidad lo que llevamos décadas reclamando los técnicos forestales y los profesionales de la bioenergía. Gestionar los montes, dar salida a los aprovechamientos, recuperar la ganadería extensiva y vincular todo ello a proyectos energéticos y sociales que devuelvan vida al medio rural.

Por lo tanto, señores políticos, hagan caso a quienes conocen el terreno. Escuchen a los técnicos y profesionales forestales, y articulen de una vez políticas y fondos que permitan prevenir de verdad. Porque seguir confiando solo en la extinción es pan para hoy y fuego para mañana.

Finaliza EXPOBIOMASA 2025, consolidando su papel como punto de encuentro para los profesionales de la bioenergía

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EXPOBIOMASA ha cerrado su decimoquinta edición el pasado 8 de mayo en Feria de Valladolid constatando la madurez del sector de la bioenergía, con un perfil de visitante profesional que busca soluciones concretas, aplicables a proyectos de corto y medio plazo, y también el despegue de nuevas y prometedoras líneas de negocio ligadas a la biomasa como el biochar, el biorrefino o los combustibles líquidos renovables.

Durante los tres días de feria, expositores como fabricantes de equipos domésticos, empresas de servicios energéticos, proveedores de soluciones industriales o distribuidores de maquinaria forestal han establecido contactos de calidad que abren la puerta a nuevas oportunidades de negocio, con colaboraciones y acuerdos que podrían concretarse en el corto plazo.

“Aunque hoy en día es fácil mantenerse en contacto por medios digitales, muchos acuerdos importantes siguen necesitando verse cara a cara. Expobiomasa ofrece ese espacio de confianza donde poder compartir ideas y generar relaciones de las que pueden surgir nuevos proyectos”, afirma Javier Díaz, presidente de AVEBIOM.

Las jornadas técnicas han abordado a lo largo de los tres días, los retos que afronta el sector bioenergético en este momento y también las oportunidades que se abren: desde la recuperación del mercado del pellet tras la crisis energética de 2022, al impulso a las redes de calor renovables, los cambios inminentes en normativa europea sobre certificación de la sostenibilidad o el papel decisivo de la bioenergía en la descarbonización de la industria.

En particular, el biochar, el biorrefino y los combustibles líquidos renovables, cuyas asociaciones nacionales han participado con stand propio en la zona expositiva, han generado un notable seguimiento en las jornadas técnicas por su aplicación práctica en la descarbonización.

Como broche a esta edición, la exposición divulgativa itinerante “Biomasa en tu Casa”, presentada oficialmente en la feria, ha generado un notable interés entre responsables públicos de distintas comunidades autónomas.

Biomasa en tu Casa va a recorrer España para que los ciudadanos conozcan de forma directa los beneficios reales de la biomasa: una energía renovable, local y accesible que ya está mejorando la vida de miles de personas”, subraya Javier Díaz.

EXPOBIOMASA 2025

Expositores
Expobiomasa ha contado con la participación de 350 empresas expositoras procedentes de 24 países, que han presentado soluciones innovadoras en estufas y calderas, biocombustibles sólidos, maquinaria forestal, redes de calor, ingeniería y servicios energéticos, tecnologías para la valorización energética de biomasa y sistemas de control y monitorización.

Visitantes profesionales
Más de 6.400 profesionales han visitado la feria, el 82 % de ellos procedentes de España. La participación internacional ha abarcado un total de 35 países, con una importante presencia de profesionales de Portugal, Francia, Italia y un notable 20 % de visitantes extranjeros llegados desde América Latina, un mercado en expansión con gran interés por las soluciones bioenergéticas.

Luz verde ambiental a la planta de biomasa vegetal y captura de CO2 en La Robla (León)

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La instalación tendrá una potencia de 49,99 MW eléctricos y 142 MW térmicos, utilizando biomasa vegetal procedente de explotaciones agrícolas

El Servicio Territorial de Industria, Comercio y Economía de León ha concedido la autorización ambiental para la planta de cogeneración con biomasa Roblum en La Robla (León), un proyecto que forma parte del complejo La Robla Green y que incluirá una planta de captura de dióxido de carbono (CO2) con capacidad para procesar 408.000 toneladas anuales.

La instalación, promovida por Desarrollos Renovables Abies S.L., tendrá una potencia de 49,99 MW eléctricos y 142 MW térmicos, utilizando biomasa vegetal procedente de explotaciones agrícolas como combustible principal.

La resolución, publicada el pasado jueves en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl), llega tras un largo proceso administrativo que ha implicado la evaluación de impacto ambiental, la tramitación de permisos de acceso y conexión a la red eléctrica, así como la resolución de alegaciones de propietarios de terrenos y organizaciones ecologistas en el marco del trámite de información pública.

La autorización ambiental para esta planta, enfocada a la producción de energía eléctrica a partir de fuentes renovables, integra las prescripciones para prevenir, reducir y vigilar la contaminación atmosférica y acústica, además de las condiciones relativas a la producción de residuos y las prescripciones de aplicación en materia de suelos contaminados.

De igual modo, aglutina las prescripciones relativas a la protección de los suelos y las aguas subterráneas, así como el condicionado de la declaración de impacto ambiental.

El agua se extraerá principalmente del río Bernesga, teniendo además un pequeño consumo de agua potable de la red municipal. Se utilizará en la planta de generación, previo paso por una planta de pretratamiento, y en el sistema de protección contra incendios.

El tratamiento de las emisiones de los gases de combustión de la caldera se realizará con un sistema de desulfuración para reducir las emisiones de óxidos de azufre, cloruro de hidrógeno y fluoruro de hidrógeno.

Y también gracias al uso de carbón activado pulverizado para eliminar metales pesados (Hg), dioxinas y furanos; y a la apuesta por un sistema de reducción catalítica selectiva para reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno.

Asimismo, sumará un sistema de ciclones y filtros de mangas para eliminar partículas; así como una torre de absorción, donde se captura el CO2.

AVEBIOM anuncia los ganadores de los Premios a la Innovación en Biomasa y a la Bioeconomía Circular Rural 2025

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La entrega oficial del Premio a la Innovación tendrá lugar el 6 de mayo en EXPOBIOMASA 2025, en Valladolid

La Asociación Española de la Biomasa (AVEBIOM) ha hecho público el fallo del jurado de los Premios a la Innovación en Biomasa y del Premio a la Mejor Práctica Innovadora en Bioeconomía Circular Rural, reconociendo las propuestas más destacadas por su contribución al desarrollo del sector de la biomasa y la bioeconomía en España. Los premios se entregarán el 6 de mayo en Valladolid, tras la inauguración de EXPOBIOMASA 2025.

Premios a la Innovación en Biomasa
El Primer Premio ha sido concedido a PRODESA, por sus Rodillos RGV, una solución revolucionaria para las prensas de granulado que elimina por completo la necesidad de lubricación durante la vida útil del rodillo, reduciendo costes de mantenimiento, aumentando la productividad y evitando la contaminación de los pellets.

El jurado ha valorado especialmente el impacto técnico y medioambiental de esta innovación, que mejora la eficiencia de las líneas de producción de biocombustibles sólidos al tiempo que disminuye el consumo de recursos y emisiones asociadas.

Además, se ha otorgado un Accésit a la empresa UNICONFORT por su sistema “SNCR on control cabinet with PLC”, una solución compacta y automatizada para la reducción de emisiones de NOx en calderas de biomasa, que mejora la operatividad y facilita el cumplimiento normativo.

“La solución presentada por PRODESA representa un avance significativo para la industria de la biomasa, por su impacto directo en la eficiencia de los procesos de producción. Y en el caso de UNICONFORT, el jurado ha valorado muy positivamente su aportación para reducir emisiones, un aspecto clave en la transición energética. Ambos reconocimientos están plenamente justificados”, ha señalado Javier Díaz, presidente de AVEBIOM.

Y ha añadido: “Aprovecho también para agradecer la participación de todas las candidaturas presentadas: muchas de ellas podrán verse en acción en EXPOBIOMASA 2025, y estamos seguros de que seguirán dando que hablar en el sector.”

Premio Bioeconomía Circular Rural 2025
El jurado ha decidido conceder el premio a EWM Soluciones y DAB biotecnología por su candidatura “De subproducto a recurso: tratamiento biológico para la obtención de un fertilizante de alto valor”, que propone un tratamiento biológico del purín mediante enzimas y bacterias. La solución evita el uso de ácidos, reduce emisiones y olores, conserva el nitrógeno y facilita su uso agronómico o para producir biogás.

Adicionalmente se conceden dos menciones honoríficas a CALPECH S.L. por su tratamiento de alpechines para producir nanopartículas de hierro, y a MIOGAS por sus digestores rurales de pequeño tamaño para autoproducción de biogás.

El Premio a la Mejor Práctica Innovadora en Bioeconomía Circular Rural se convoca a través del proyecto europeo thERBN, cuyo objetivo es crear la Red Europea de Bioeconomía Rural y promover el intercambio de conocimiento y experiencias entre agentes de innovación rural en toda Europa.

La Asociación Española de Normalización impulsa la implantación de nuevas tecnologías en el ámbito de la biomasa residual

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La Asociación Española de Normalización, UNE, ha publicado el primer documento de una nueva serie de Estudios Prospectivos con los que pretende apoyar la implantación industrial de nuevas tecnologías en las que España pueda liderar el desarrollo de normas técnicas, a nivel europeo e internacional, que faciliten esta implantación, contribuyendo así a la innovación y el desarrollo del tejido industrial de nuestro país. Para elaborar estos Estudios, UNE analiza la información recopilada en diversas fuentes, entre ellas, los proyectos europeos de I+D+i en los que participa habitualmente desde 2012, contrastándola con los agentes representativos de cada sector. El primer estudio trata sobre aprovechamiento y valorización de biomasa residual en el sector agroalimentario.

En el ámbito de la bioeconomía, el fuerte impulso a la investigación a través de la Comisión Europea, y también en España y a nivel local, está dando lugar a nuevas tecnologías emergentes que permiten transformar los residuos biodegradables en nuevos productos o compuestos de alto valor añadido para distintas industrias (farmacéutica, química, agroquímica, cosmética, o la propia industria alimentaria).

Se plantea un cambio de paradigma en la gestión de los biorresiduos de la cadena agroalimentaria, que en la actualidad suponen anualmente alrededor de 4 millones de toneladas en España y de 30 millones de toneladas en toda Europa. Con el aprovechamiento a gran escala de los biorresiduos, se persigue la reducción del fuerte impacto ambiental que conlleva el modelo de gestión actual, pero también el impulso de la bioeconomía y sus beneficios sociales. Sin embargo, el despliegue masivo de las nuevas tecnologías de valorización de los biorresiduos presenta todavía retos a nivel tecnológico y científico, pero también sociales, normativos y de mercado.

Del análisis preliminar de los siete proyectos europeos de I+D+i en los que ha participado UNE, financiados por el programa Horizon 2020, se ha identificado un alto interés y participación por parte de la industria y la investigación españolas en el desarrollo de tecnologías emergentes para la valorización de la biomasa residual de distintos orígenes y para diferentes usos finales. En este análisis preliminar, se ha estimado que la normalización podría constituir una herramienta clave para favorecer la transferencia de estas tecnologías al mercado y a la sociedad, en línea con las políticas de España y de la Unión Europea que abogan por aumentar la valorización de los residuos orgánicos, y en línea también con los planes para la transición ecológica y el fomento de la economía circular.

Principales conclusiones del Estudio
Se identifican como posibles agentes interesados en nueva normalización relacionada con el aprovechamiento y la valorización de biomasa residual de la cadena agroalimentaria, todos aquellos involucrados y afectados por esta cadena de valor: productores, gestores y transformadores de biomasa residual; industrias usuarias de biomasa transformada; consumidores de productos finales; legisladores y administración pública; centros de investigación, centros tecnológicos y universidades.

La normalización técnica en este ámbito debe estar motivada por las necesidades del sector, entre las que se identifican: la creación y consolidación del mercado, la organización de la oferta, la especificación de requisitos, o la eliminación de barreras burocráticas y agilización de las tramitaciones.

Entre los posibles temas de interés a normalizar, se identifican: requisitos de la biomasa y criterios para la utilización en sus aplicaciones finales, metodologías y procesos de valorización de la biomasa residual, criterios para el manejo y conservación de la biomasa, directrices para la gestión interna de las empresas, procesos para garantizar la trazabilidad de los materiales desde la biomasa de origen hasta el producto final.

El Estudio Prospectivo “Aprovechamiento y valorización de biomasa residual en el sector agroalimentario” ha contado con la opinión de la Asociación Técnica para la Gestión de Residuos y Medio Ambiente (ATEGRUS), el Centro Tecnológico Nacional de la Conserva y Alimentación (CTNC), DMC Research Center, Enviro Hub Trashform, Fundación Clúster Agroalimentario de la Región de Murcia (Agrofood – Murcia), Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística (ITENE), Isanatur Spain, el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITERD), y la Plataforma Española Tecnológica y de Innovación en Biocircularidad (BIOPLAT).

Más información: Aprovechamiento y valorización de biomasa residual en el sector agroalimentario