redes de calor
MITECO asigna 50 millones de euros para fomentar 37 proyectos de redes de calor y frío, 10 de ellas en Castilla y León
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) da dos pasos en el impulso de los sistemas de calefacción y refrigeración urbanos. Por un lado, ha lanzado un segundo trámite de audiencia del Proyecto de real decreto por el que se regulan los sistemas urbanos de calefacción y refrigeración, la evaluación y planificación de la calefacción y refrigeración, y el aprovechamiento de calor residual, disponible aquí. Por otro lado, asigna 50 millones de euros para fomentar 37 proyectos de redes de calor y frío, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), según una propuesta de resolución provisional que puede consultarse aquí. Ninguno de los proyectos presentados se ubica en la Comunidad de Extremadura, donde existen muy pocas redes de calor activas.
Por comunidades autónomas, Castilla y León destaca con 10 expedientes y 98,4 MW, seguida por Cataluña, con ocho expedientes y 38,3 MW, y Madrid, con cinco expedientes y 54,9 MW. El proyecto con más ayuda propuesta está en Toledo (cuatro millones), seguido por Ourense (otros cuatro millones), y Móstoles (Madrid), con 3,8 millones, donde también hay otros dos proyectos, con 1,1 y 0,6 millones, respectivamente.
En Castilla y León se han presentado proyectos en Burgos (dos), Palencia, Avila, Villares de la Reina en Salamanca, Soria, Aranda de Duero (2) en Burgos y también en Ólvega (Soria).
La propuesta normativa, que traspone elementos de las directivas europeas de eficiencia energética –Directiva (UE) 2023/1791– y renovables –Directiva (UE) 2023/2413–, establece la promoción y el régimen jurídico aplicable a los sistemas urbanos de calefacción y refrigeración (SUCYR), a los sistemas urbanos eficientes de calefacción y refrigeración, el aprovechamiento del calor residual y la evaluación de y planificación de la calefacción y refrigeración en España.
El futuro decreto define los SUCYR eficientes en función de su mix energético de renovables, calor residual y cogeneración de alta eficiencia, estableciendo una senda creciente de exigencias en esos los tres ámbitos que se inicia el 1 de enero de 2028 y alcanza un 100% de renovables y calor residual en 2050. Todo nuevo SUCYR que se proyecte deberá ser eficiente y todos aquellos existentes con más de 5 MW tendrán que reconvertirse para ser eficientes.
Para aprovechar el calor residual, ciertas instalaciones, como las industriales con más de 8 MW, las de tratamiento de las aguas residuales o los centros de procesamiento de datos con más de 1 MW, tendrán que poner su calor residual a disposición del entorno desde el momento en que se proyecten o se renueven de un modo sustancial. Y las instalaciones que puedan usar este calor residual deberán analizar su viabilidad mediante un estudio de coste-beneficio, de acuerdo con la metodología que defina una orden ministerial.
Para facilitar el desarrollo de los SUCYR, el MITECO, entre otras medidas, elaborará una base de datos con las instalaciones que emitan calor residual, diseñará una evaluación completa del sistema de calefacción y refrigeración del país –más detallada que el actual Mapa de calor–, aprobará un sistema de Garantías de Origen para la energía térmica y se coordinará con las comunidades autónomas y las entidades locales para aplicar políticas de fomento, con una Hoja de ruta con medidas e indicadores de seguimiento.
Todos los municipios mayores de 45.000 habitantes tendrán que elaborar planes locales de calefacción y refrigeración de acuerdo con el contenido de una futura orden ministerial. El MITECO ejercerá la coordinación de estos planes locales y se coordinará con los municipios y las comunidades autónomas al objeto de proporcionar guías, asistencia técnica y mecanismos financieros para facilitar su diseño.
El Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE), organismo dependiente del MITECO, ha publicado la Propuesta de resolución provisional de la segunda convocatoria del Programa de incentivos para proyectos de redes de calor y frío que utilicen fuentes de energías renovables (RENORED), que planta asignar 50 millones a 37 proyectos con una potencia conjunta de 304,5 MW.
Ligados a una inversión total de 271,4 millones, se construirán 18 nuevas centrales de generación, junto con nuevas redes de distribución, y 19 ampliaciones o sustituciones de centrales y redes existentes. Los proyectos incorporan mayoritariamente biomasa (151 MW), aunque también hay instalaciones con bombas de calor, aerotermia, hidrotermia y geotermia.
León avanza en su gran red de calor con la licitación de la central de biomasa
Además de la central, la Junta licita también la primera fase de la red térmica urbana que abastecerá a más de 28.000 viviendas y 150 edificios
Las actuaciones, cofinanciadas mediante fondos europeos de Transición Justa, contemplan la construcción de una central de generación térmica con biomasa y la ejecución de la primera fase de la red de distribución de calor, dos infraestructuras clave para avanzar en la transición energética, la descarbonización urbana y el impulso de las energías renovables autóctonas.
El sistema permitirá suministrar calefacción y agua caliente sanitaria mediante energía renovable a más de 28.000 viviendas y 150 edificios de la capital leonesa, favoreciendo además el apagado progresivo de más de 1.200 calderas y chimeneas alimentadas con combustibles fósiles.
Ahorro energético y estabilidad frente a la volatilidad de los combustibles
En un contexto marcado por la incertidumbre energética y la volatilidad de los precios de los combustibles fósiles, la futura red permitirá a las comunidades conectadas acceder a una fuente térmica renovable más estable y eficiente.
Según las estimaciones actuales, una comunidad de propietarios podría ahorrar entre un 20 % y un 30 % en su factura de calefacción y agua caliente sanitaria, además de reducir costes de mantenimiento y evitar futuras inversiones en renovación de calderas individuales.
Una central de biomasa de 44 MW ampliable hasta 88 MW
La primera de las licitaciones corresponde a la ejecución de la futura central de generación térmica con biomasa, con una inversión de 34,48 millones de euros más IVA y un plazo de ejecución de 24 meses.
La instalación se ubicará en una parcela de 24 hectáreas situada junto al río Bernesga, el Cementerio Municipal y la Ronda Sur de León, formando parte del futuro Complejo de Energías Renovables que impulsa SOMACYL.
Este recinto integrará distintas tecnologías renovables en un mismo espacio, combinando biomasa forestal sostenible, energía solar fotovoltaica e hidrógeno verde en un modelo pionero de hibridación energética en España.
En esta primera fase se instalarán dos calderas de biomasa de última generación con una potencia térmica de 22 MW cada una, alcanzando una capacidad total de 44 MW. El desarrollo completo del complejo permitirá llegar a los 88 MW mediante futuras ampliaciones.
La central utilizará como combustible astilla forestal de origen sostenible, favoreciendo la actividad económica y el empleo en el medio rural y contribuyendo al mismo tiempo a la prevención de incendios forestales mediante la gestión de biomasa.
Con estas primeras calderas se prevé generar anualmente 176 millones de kWh de energía térmica renovable, mediante el consumo aproximado de 64.000 toneladas de biomasa forestal al año.
Sistemas inteligentes y almacenamiento térmico
La central contará además con un sistema de almacenamiento térmico mediante un depósito de inercia de 13 millones de litros, diseñado para acumular energía renovable durante los periodos de menor demanda y suministrarla posteriormente en horas punta.
Entre los principales equipos previstos destacan también los sistemas de depuración de humos mediante filtros de mangas, grupos de bombeo eficientes de caudal variable, sistemas automáticos de retirada de cenizas, herramientas de regulación y telegestión y una planta solar fotovoltaica destinada al autoconsumo energético de la instalación.
La planta de biomasa será la encargada de abastecer a la futura red urbana de calor sostenible de León, diseñada para suministrar calefacción y agua caliente sanitaria a miles de viviendas y edificios públicos y privados de la ciudad.
Primera fase de la red de distribución térmica
La segunda actuación licitada corresponde a la primera fase del despliegue de la Red de Calor Sostenible de León, con una inversión de casi 16,7 millones de euros más IVA y un plazo de ejecución igualmente de 24 meses.
El proyecto contempla la construcción de aproximadamente 28 kilómetros de canalizaciones enterradas de ida y retorno para el transporte de energía térmica mediante agua caliente.
Desde la central de generación partirá el ramal principal de la red, que atravesará barrios y vías estratégicas de la ciudad como La Lastra, Paseo del Parque, José Aguado, Santa Ana, Pendón de Baeza o Avenida Real, extendiéndose posteriormente hacia zonas como La Chantría, Las Labiadas, Polígono 10, El Ejido y La Granja. El desarrollo futuro de la red permitirá además llegar al Hospital de León en próximas ampliaciones.
La Red de Calor de Burgos inicia este verano las obras que dotarán de energía limpia a Gamonal y la industria
El proyecto, impulsado por Burgos Ecoenergías, filial de ENGIE, prevé iniciar los trabajos en junio y suministrar 65 GWh térmicos al año mediante un mix renovable con biomasa, biogás y geotermia somera.
Burgos prepara el inicio de las obras de la red de calor renovable de Gamonal, una infraestructura promovida por Burgos Ecoenergías, filial de ENGIE, que permitirá suministrar calefacción y agua caliente sanitaria a viviendas, edificios públicos e industria mediante un sistema centralizado de generación térmica renovable.
La actuación contempla una inversión de 30,7 millones de euros y una concesión de 35 años. En su primera fase, la red contará con 10 kilómetros de distribución y suministrará alrededor de 65 GWh térmicos al año, una cantidad equivalente al consumo de unos 7.300 hogares.
La central de generación dispondrá de 16 MW de potencia térmica alimentada con biomasa, 4,5 MW mediante biogás y 500 kW a través de una bomba de calor alimentada con geotermia somera. Además, incorporará un tanque de almacenamiento térmico de 2.800 m³, que permitirá mejorar la gestión de la producción y adaptar el suministro a la demanda de calor.
La red dará servicio inicialmente al entorno de Gamonal y al polígono Burgos Este, con un diseño escalable que permitirá ampliar la capacidad y la cobertura en función de la incorporación de nuevos usuarios. El proyecto contempla también el aprovechamiento de excedentes térmicos de empresas del polígono, lo que refuerza su carácter integrado y su conexión con la actividad económica local.
El calor concentra casi la mitad del consumo energético europeo y sigue siendo mayoritariamente fósil
Europa avanza en renovables, pero lo hace demasiado enfocado al sistema eléctrico, mientras el mayor bloque de consumo energético, el calor, sigue dependiendo mayoritariamente de los combustibles fósiles. Así lo refleja el informe estadístico Bioenergy Landscape 2025, preparado por Bioenergy Europe, que analiza la evolución del sistema energético europeo con datos oficiales de Eurostat.
En 2023, el reparto del consumo final de energía en la Unión Europea fue del 25,1 % en electricidad, el 29,4 % en transporte y un contundente 45,5 % en calor para calefacción e industria. Es decir, casi la mitad de toda la energía utilizada en Europa se destina a producir calor, un sector donde la transición energética avanza mucho más lentamente que en el eléctrico.
Según el informe, el 74 % del calor sigue procediendo de fuentes fósiles, mientras que solo el 21 % es renovable. Dentro de ese porcentaje renovable, la bioenergía concentra cerca del 80 %, lo que la convierte con diferencia en la principal solución renovable para descarbonizar calefacción y procesos térmicos industriales.
La bioenergía, columna vertebral del sistema renovable europeo
En conjunto, en 2023, la bioenergía aportó el 54 % de toda la energía renovable consumida en la Unión Europea, por delante de la eólica, la hidráulica y la solar. Sin su contribución, el crecimiento de las renovables en las dos últimas décadas habría sido prácticamente la mitad, según recoge el documento estadístico de Bioenergy Europe.
En el ámbito eléctrico, la biomasa representa el 6 % del mix total de generación y cerca del 15 % de toda la electricidad renovable. La mayor parte de esta producción se realiza en plantas de cogeneración, que generan simultáneamente electricidad y calor útil, con rendimientos muy superiores a los de las centrales térmicas convencionales.
En el transporte, donde las renovables siguen teniendo un papel limitado de apenas un 8 % del consumo energético, los biocarburantes suponen más del 80 % de toda la energía renovable utilizada, frente a una electrificación que sigue avanzando lentamente.
Dependencia energética: la biomasa es la excepción
El informe también pone el foco en la seguridad de suministro. La Unión Europea importa actualmente el 98 % del gas y del petróleo que consume, así como el 76 % del carbón. En contraste, solo alrededor del 5 % de la biomasa utilizada es importada, lo que la convierte en una de las pocas fuentes energéticas mayoritariamente locales del sistema europeo.
En digno de destacar que el 1 % de las importaciones energéticas de la UE aporta ya en torno al 11 % de toda la demanda de energía primaria, un dato que refuerza el papel estratégico de la bioenergía en un contexto de inestabilidad geopolítica y volatilidad de precios.
Industria y redes de calor, motores del biocalor
El consumo de calor renovable con bioenergía se reparte principalmente entre el sector residencial (47 %), la industria (27 %) y las redes de calor (18 %). En estas últimas, la biomasa se ha convertido ya en la primera fuente de energía, por delante del gas natural y del carbón, acelerando la descarbonización de sistemas urbanos de calefacción.
En la industria, destaca su uso en sectores intensivos en energía térmica como el del papel, que concentra más del 45 % del biocalor industrial, y el de la madera, donde supera el 60 %. La agroalimentaria, aunque todavía con menor peso, muestra un crecimiento sostenido.
Impacto climático y económico
El uso de bioenergía permite evitar la emisión de en torno a 300 millones de toneladas de CO₂ al año en la Unión Europea, más de la mitad asociadas a aplicaciones térmicas. A ello se suma un fuerte impacto económico: el sector generaba cerca de un millón de empleos en 2019 y podría alcanzar los 1,6 millones en 2050, con una creciente participación de la industria de fabricación de equipos y tecnologías.
Su contribución al PIB europeo se situó en unos 40.000 millones de euros en 2019 y se espera que supere los 70.000 millones a mitad de siglo.
Una transición que no puede olvidar el calor
El mensaje principal del informe se puede resumir en que a pesar de que la electrificación es clave para la descarbonización, Europa no alcanzará sus objetivos climáticos si no aborda de forma decidida el sector térmico, responsable de casi la mitad del consumo energético.
En ese escenario, la bioenergía no debe considerarse como una tecnología de transición, sino como una opción energética ya operativa, capaz de sustituir combustibles fósiles en calefacción, redes de calor e industria, al tiempo que refuerza la seguridad de suministro y la economía local.
Salamanca avanza en su red de calor renovable con biomasa forestal
La Junta de Castilla y León, a través de la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (SOMACYL), avanza en el desarrollo de la red de calor sostenible de Salamanca, una infraestructura estratégica de carácter ambiental y energético que permitirá suministrar calefacción y agua caliente sanitaria a cerca de 8.900 viviendas y 75 edificios del sector terciario de la capital.
El proyecto global contempla una inversión total de 35 millones de euros, cofinanciada con fondos FEDER 2021-2027, y está concebido para facilitar a los usuarios una reducción de la factura energética, evitar la inversión en calderas individuales y contribuir de forma significativa a la disminución de las emisiones contaminantes en la ciudad.
Primer paso: redacción del Sector 1
Dentro de los trabajos técnicos necesarios para el diseño de la infraestructura, SOMACYL impulsa la redacción del proyecto constructivo de las conducciones del Sector 1, con un presupuesto base de 198.800 euros más IVA. Este será el primer ámbito de actuación y dará servicio al campus universitario, al complejo hospitalario y a los edificios públicos y privados de su entorno, configurándose como el núcleo inicial de despliegue de la red.
Características de la futura red de calor
La red de calor de Salamanca contará con una central de generación de energía térmica con una potencia de hasta 48 MW, que se ubicará en la avenida Mariano Rodríguez Sánchez. La instalación estará equipada con calderas de biomasa forestal con tecnología de parrilla móvil, complementadas con sistemas avanzados de control de emisiones, como multiciclón y electrofiltros, que garantizan un alto rendimiento energético y el cumplimiento de los estándares medioambientales más exigentes.
El sistema de distribución se articulará mediante una red urbana de aproximadamente 50 kilómetros de conducciones, estructurada en tres sectores que se desarrollarán de forma progresiva en distintas fases.
Impacto energético, ambiental y social
La puesta en marcha de la red permitirá una reducción estimada de 39.000 toneladas de CO₂ al año, incrementará la independencia energética de Castilla y León y favorecerá el aprovechamiento sostenible de la biomasa forestal.
Además, el proyecto tendrá un notable impacto socioeconómico, con la creación de unos 70 empleos durante la fase de construcción, 20 puestos vinculados a la operación y mantenimiento y alrededor de 120 empleos en el medio ruralasociados a la obtención y logística de la biomasa.
Calendario y próximas fases
En paralelo, se encuentra en redacción el proyecto básico de la central de generación renovable, adjudicado por 68.900 euros más IVA, junto con los estudios ambientales necesarios. Las obras de la central y de las conducciones se ejecutarán en fases posteriores, con el objetivo de que la infraestructura entre en servicio en 2028.
Con este proyecto, la Junta de Castilla y León refuerza su apuesta por un modelo energético más limpio, eficiente y sostenible, alineado con los objetivos de transición energética y lucha contra el cambio climático.
La región cuenta actualmente con 19 redes de calor renovables en funcionamiento, que suman 99 MW de potencia instalada, 91 kilómetros de tuberías y una inversión acumulada de 85 millones de euros, suministrando energía térmica a 4.517 viviendas, 147 edificios terciarios y 9 usuarios industriales. Entre los proyectos más destacados figuran las redes de la Universidad de Valladolid, el polígono industrial de Villalonquéjar (Burgos) y Valladolid Oeste.
El MITECO destina 50 millones a las redes de calor y frío alimentadas por energías renovables
Las solicitudes pueden presentarse hasta el 27 de febrero
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha aprobado, a través del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), la segunda convocatoria de ayudas para redes de calor y frío que utilicen energías renovables, disponible aquí. El Programa, denominado RENORED, destinará 50 millones de euros del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), con fondos NextGenerationEU, con el objetivo de reducir la dependencia de los combustibles fósiles y la disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero en el sector residencial y de infraestructuras públicas.
Entre las actuaciones subvencionables se encuentran las nuevas centrales de generación, las redes de distribución y las ampliaciones de las existentes que cuenten con una potencia mínima de 1 MW. Para acogerse a los incentivos, es requisito indispensable el uso exclusivo de fuentes renovables, como la biomasa, la geotermia o la solar de concentración, entre otras, excluyéndose aquellas que utilicen combustibles fósiles en la red.
Además, será necesario que los equipos cuenten con etiquetado energético y la mejor tecnología disponible, la monitorización energética y medioambiental del sistema y el cumplimiento de los requisitos del Reglamento de instalaciones térmicas en los edificios (RITE) cuando sea de aplicación. Las instalaciones deberán encontrarse finalizadas antes del 30 de junio de 2029.
La convocatoria se ha dividido en dos programas. El programa 1 se destina a beneficiarios que realizan actividad económica y está dotado con 40 millones. Por su parte, el programa 2 va dirigido a sectores sin actividad económica y cuenta con un presupuesto de 10 millones.
La intensidad de las ayudas será del 35% para el programa 1 y del 70% para el programa 2. En el caso de las pequeñas empresas el porcentaje se podrá incrementar un 10% y un 5% en las medianas. Además, si el proyecto se ubica en municipios de reto demográfico y/o transición justa los incentivos se incrementarán otro 5%. Además, se ha establecido un límite máximo de ayuda de 15 millones por proyecto y beneficiario, así como una inversión mínima de 450.000 euros.
Las ayudas a fondo perdido reguladas por esta convocatoria se otorgarán en régimen de concurrencia competitiva entre los expedientes mejor valorados. Para su selección, se tendrá en cuenta el criterio económico (70%), el tamaño de la empresa (10%), si se ubica en municipios de reto demográfico o transición justa (10%) y si la actuación suministrará calor a barrios vulnerables (10%).
Las ayudas serán percibidas por los beneficiarios con carácter definitivo una vez se verifique la ejecución del proyecto y se certifique la inversión. Cabe la posibilidad de solicitar anticipos de hasta el 80% del total.
Objetivos de la convocatoria
Esta convocatoria, incluida en la componente 31 del PRTR, contribuirá a conseguir los objetivos de mejora de la eficiencia energética y la utilización de las energías renovables establecidos en el Plan Nacional de Energía y Clima (PNIEC) 2023- 2030. Su consecución requiere reducir paulatinamente la demanda energética de los edificios e infraestructuras públicas, reducir la dependencia de combustibles fósiles, introducir tecnologías de alta eficiencia energética, así como fomentar las energías de origen renovable y el autoconsumo.
Se trata de la segunda convocatoria de estas características, después de que se concedieran 34 millones para 20 proyectos en una primera edición, en la que Cataluña, Castilla y León y Castilla-La Mancha fueron las comunidades en las que más proyectos se desarrollaron, con la biomasa como principal fuente de energía.
La presentación de solicitudes se realizará a través del sistema telemático correspondiente alojado en el portal de ayudas de la sede electrónica del IDAE entre el 21 de enero de 2026 a las 9.00 horas y el 27 de febrero a las 13.00 horas.
Los ingenieros industriales de Valladolid y León apuestan por impulsar las redes de calor para avanzar en la descarbonización
Los colegios de ingenieros industriales de Valladolid y León han reunido a más de 30 profesionales en una jornada técnica, organizada con la colaboración de Somacyl, para conocer el funcionamiento la central de calor de Valladolid Oeste y la subestación del Centro Cultural Miguel Delibes.
Los ingenieros industriales abogan por impulsar nuevas redes de calor sostenibles con biomasa como fuente energética para dar servicio de calefacción, agua y refrigeración al mayor número de municipios de Castilla y León, con el objetivo de “favorecer el cambio de modelo y contribuir al proceso de descarbonización que señala la Unión Europea”, según ha explicado Carlos Blanco, ingeniero industrial miembro del Colegio de Valladolid y responsable de Obras y Proyectos del Departamento de Eficiencia y Energías Renovables de la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León (Somacyl).
“Los ingenieros tenemos mucho que decir y aportar en este proceso a través de nuevos proyectos, que suponen una oportunidad de trabajo y generan una importante reducción de costes, disminuyen las emisiones de CO2 y del consumo eléctrico”, precisó Blanco.
Los colegiados han visitado la central de calor de Valladolid Oeste, donde han podido conocer de cerca su funcionamiento de la mano de Carlos Blanco y del CEO de Cofrica, José Ignacio Cambero, ingeniero industrial del Colegio de León. Posteriormente se han acercado a la subestación de intercambio térmico del Centro Cultural Miguel Delibes.
Por su parte, José Ignacio Cambero ha señalado que la implantación de redes de calor supone una “revolución importante y necesaria” en el sistema de generación de energía térmica utilizando biomasa como combustible tanto para uso residencial como industrial, por todos los beneficios que comporta.
“Es el único sistema de descarbonización que funciona a cualquier temperatura, junto con el biometano”, agregó Cambero, al tiempo que destacó su “papel fundamental en la economía circular y local, como elemento dinamizador de empresas relacionadas con el sector, como las que se dedican a la mejora y aprovechamiento de nuestra masa forestal”.
Somacyl tiene actualmente en funcionamiento 17 redes de calor con biomasa (astilla forestal) en Castilla y León, que han supuesto una inversión de 47 millones de euros. En conjunto cuentan con 45 km de tuberías de transporte de energía térmica y ofrecen 69.000 kW de potencia renovable instalada.
Estas redes suministran anualmente 144.000.000 kWh a los edificios conectados: 118 edificios públicos, 3.000 viviendas y nueve industrias.
Entre los proyectos que están en funcionamiento en estos momentos cabe destacar la red de calor Universidad de Valladolid, la del Polígono Villalonquéjar de Burgos, Huerta del Rey de Valladolid y la de Ponferrada.
En los próximos años, Somacyl tiene previsto llevar a cabo 12 nuevos proyectos, que se encuentran en distintas fases de desarrollo y que supondrán una inversión adicional de 174 millones de euros.
Entre las redes actuales y las nuevas, el objetivo es alcanzar en 2030 una potencia renovable instalada de 239.000 kW, una longitud de tuberías de transporte de energía térmica de 180 km y un suministro anual de energía de 495.000.000 kWh para 350 edificios públicos, 32.000 viviendas y nueve industrias.
La ejecución de estos proyectos generará alrededor de 500 puestos de trabajo durante las obras de construcción; y una vez concluidos se necesitarán 60 empleados dedicados al mantenimiento y cien más en tareas de obtención y logística de la biomasa.
Entre los nuevos proyectos se encuentran la red de calor de León (55,7 millones de euros), la de Salamanca (35), Valladolid Oeste (35) y Segovia (22,5).
Además, está prevista la construcción de la red de Villablino (León), Bembibre (León), Aguilar de Campoo (Palencia) y Ciudad Rodrigo (Salamanca), la modernización de la central de la red de calor de Cuéllar (Segovia) y la de Las Navas del Marqués (Ávila), así como las ampliaciones de Ponferrada y Huerta del Rey (Valladolid).
La apuesta por redes de calor se redobla con su implantación en León, Villablino y Bembibre, mientras se amplía en Ponferrada
La Junta prevé 12 nuevos proyectos de redes de calor los próximos años con inversiones por 174 millones
La Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (Somacyl) tiene previsto llevar a cabo en los próximos años, 12 nuevos proyectos de redes de calor con biomasa, que se encuentran en distintas fases de desarrollo y que supondrán una inversión adicional de 174 millones de euros.
La ejecución de estos proyectos generará alrededor de 500 puestos de trabajo durante las obras de construcción; y una vez concluidos se necesitarán 60 empleados dedicados al mantenimiento y cien más en tareas de obtención y logística de la biomasa, informaron los colegios de ingenieros industriales de Valladolid y León en un comunicado, que apostaron por impulsar nuevas redes de calor que contribuyan a conseguir el objetivo de descarbonización fijado por la UE.
León como apuesta
Entre los nuevos proyectos se encuentran la red de calor de León (55,7 millones de euros), la de Salamanca (35), Valladolid Oeste (35) y Segovia (22,5). Además, está prevista la construcción de la red de Villablino (León), Bembibre (León), Aguilar de Campoo (Palencia) y Ciudad Rodrigo (Salamanca), la modernización de la central de la red de calor de Cuéllar (Segovia) y la de Las Navas del Marqués (Ávila), así como las ampliaciones de Ponferrada y Huerta del Rey (Valladolid).
Estas actuaciones están cofinanciadas con fondos europeos Feder 21-27 y Fondo de Transición Justa.
Entre las redes actuales y las nuevas, el objetivo es alcanzar en 2030 una potencia renovable instalada de 239.000 kW, una longitud de tuberías de transporte de energía térmica de 180 kilómetros y un suministro anual de energía de 495.000.000 kWh para 350 edificios públicos, 32.000 viviendas y nueve industrias.
17 redes actuales
Somacyl tiene actualmente en funcionamiento 17 redes de calor con biomasa (astilla forestal) en Castilla y León, que han supuesto una inversión de 47 millones de euros. En conjunto cuentan con 45 kilómetros de tuberías de transporte de energía térmica y ofrecen 69.000 kW de potencia renovable instalada.
Estas redes suministran anualmente 144.000.000 kWh a los edificios conectados: 118 edificios públicos, 3.000 viviendas y nueve industrias. Entre los proyectos que están en funcionamiento en estos momentos cabe destacar la red de calor Universidad de Valladolid, la del Polígono Villalonquéjar de Burgos, Huerta del Rey de Valladolid y la de Ponferrada.
Una red de biomasa en Salamanca transformará 8.900 hogares y 75 edificios
La inversión asciende a 35 millones de euros y abastecerá a 8.900 hogares y 75 edificios terciarios, con un recorrido de 50 kilómetros
La Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Salamanca impulsan un gran proyecto energético que suministrará calefacción y agua caliente a más de 8.900 viviendas y 75 edificios del sector terciario a través de una red alimentada con biomasa.
La Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del territorio, a través de la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (SOMACYL), ha puesto en marcha un proyecto de transformación energética en la ciudad. La futura Red de Calor de Salamanca abastecerá de energía térmica a la zona oeste de la capital, con una inversión total de 35 millones de euros, cofinanciada con fondos FEDER 2021-2027.
La central de generación de energía térmica de 48 MW de potencia se ubicará en la Avenida Mariano Rodríguez Sánchez y contará con calderas de biomasa con tecnología de parrilla móvil y control continuo de la combustión, complementadas con avanzados sistemas de filtrado de emisiones: un multiciclón en la primera etapa y electrofiltros en la segunda.
El sistema de distribución se desplegará mediante una red urbana de 50 kilómetros de canalizaciones, subdividida en tres sectores. Esta infraestructura permitirá llevar la energía térmica a viviendas y edificios del sector terciario, ofreciendo una alternativa sostenible y eficiente a los sistemas tradicionales.
Todos los usuarios de la red conseguirán ahorros en su factura energética y evitarán la inversión en equipos propios, así como una estabilidad de precios a medio y largo plazo. Además, el proyecto logrará una reducción de emisión de gases de efecto invernadero de 39.000 toneladas CO2/año, incrementará la independencia energética de la Comunidad y creará 70 puestos de trabajo en su fase de construcción, 20 para su operación y mantenimiento, y 120 en el mundo rural para la obtención y logística de la biomasa forestal.
Redes de calor en Castilla y León
La Junta de Castilla y León, a través de su sociedad pública Somacyl, ha ejecutado y puesto en servicio 17 redes de calor con una inversión de 43,2 millones de euros, con más de 45 kilómetros de redes instalados, 101 usuarios terciarios y 1.075 viviendas conectadas.
Actualmente se encuentran en diferentes estados de desarrollo 10 nuevos proyectos de redes de calor, entre los que destacan: Valladolid Oeste, León, Salamanca, Segovia, Aguilar de Campoo, Villablino o Ciudad Rodrigo.
Con estas nuevas redes, el objetivo para 2030 es alcanzar los 236 km de redes con una inversión total de 229 millones de euros, que beneficiarán a 522 edificios terciarios y más de 59.000 viviendas, suponiendo evitar la emisión de 39.000 toneladas de CO2 al año.
Objetivos y ventajas de las redes de calor
Las redes de calor tienen como objetivo prestar un servicio urbano de suministro centralizado de energía térmica para edificios públicos y privados, sustituyendo el uso de energías fósiles por energía renovable, sostenible y autóctona que contribuye a generar empleo en entornos rurales, disminuye la dependencia energética de la Comunidad y contribuye a la prevención de incendios forestales. Además, contribuyen a los objetivos de descarbonización europeos con una reducción de las emisiones de CO2 y, por tanto, de la huella de carbono de la ciudad, en este caso de Salamanca. Conllevan, asimismo, la digitalización y telegestión de la demanda de energía térmica de los edificios que se conecten.
Las ventajas para los usuarios son diversas y notables: ausencia de equipos propios de producción de calor; estabilidad en la factura de la energía con ahorros incluidos en los costes de mantenimiento y renovación de calderas; mejora de la calificación energética de los edificios y, por tanto, revalorización de los mismos; mayor disponibilidad de espacio útil en el edificio; flexibilidad y adaptabilidad para disponer de mayor potencia; actualización tecnológica permanente, y garantía y seguridad en el suministro.
Para la ciudad de Salamanca supone la desaparición de cientos de chimeneas, mejorando la calidad del aire y fomentando el carácter sostenible.
Castilla y León impulsa el diseño de una Red de Calor Sostenible en Segovia con una inversión de 415.000 euros
Esta Red de Calor abastecerá 7.000 viviendas y 40 edificios, reduciendo 19.600 toneladas CO₂/año y fortaleciendo la independencia energética de la zona
La red de calor sostenible de Segovia es un importante proyecto medioambiental que abastecerá de calefacción y agua caliente sanitaria a 7.000 viviendas y 40 edificios del sector terciario, supondrá una inversión total de más de 22 millones de euros, permitirá a los usuarios ahorrar en su factura energética y en la renovación de calderas, logrará una reducción de emisión de gases de efecto invernadero de 19.600 toneladas CO2/año en la ciudad e incrementará la independencia energética de la Comunidad.
Dentro de los trabajos de ingeniería necesarios para el diseño de la infraestructura, se ha publicado el anuncio de licitación del contrato de redacción del proyecto constructivo, dirección de obra y coordinación de seguridad y salud de las conducciones de la red de calor sostenible de Segovia, con un presupuesto base de 415.000 euros más IVA.
Desde hace más de una década, la Junta de Castilla y León está desarrollando proyectos de eficiencia energética y energías renovables a través de la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León (Somacyl), con una apuesta firme y decidida por las redes de calor sostenible basadas en el aprovechamiento de biomasa forestal.
Los sistemas construidos han supuesto una inversión de 45 millones de euros, y entre ellos destaca la red de calor de Valladolid, la red de calor industrial del Polígono de Villalonquéjar en Burgos y la red de calor de Ponferrada.
En los próximos años, Somacyl tiene previsto invertir 180 millones de euros en esta materia, destacando los proyectos de la red de calor de León, la red de calor de Salamanca y la red de calor de Segovia, así como los nuevos sectores en Valladolid.
Además, Somacyl participa en distintas sociedades que han desarrollado proyectos de generación eléctrica con biomasa en la Comunidad, entre los que destacan la planta de generación de Cubillos del Sil en León, con una inversión de 120 millones de euros, y la de Garray en Soria, con una inversión de 50 millones de euros.
Edificios de potencial conexión y capacidad de suministro
El sector 1 de la red de calor de Segovia podrá atender la demanda de más de 7.000 viviendas y de 40 edificios terciarios, suponiendo el apagado de más de 200 calderas y chimeneas de combustible fósil en la ciudad de Segovia.
La conexión de edificios privados a la red de calor se realizará a través de suministradores homologados, que son personas físicas o jurídicas que desarrollan su actividad como empresa de servicios energéticos. Este modelo ya se ha implementado con éxito en otras ciudades, y no implica coste de inversión inicial a realizar por parte de los propietarios.
Cuando esté totalmente terminada, la nueva infraestructura tendrá una capacidad de producción de energía térmica renovable de 75.000.000 kWh útiles/año, que suponen 6.450 toneladas equivalentes de petróleo que dejaran de consumirse.
Consumo de biomasa y reducción de emisiones de CO2
El biocombustible que se va a utilizar es astilla forestal de origen sostenible procedente de trabajos silvícolas en los montes de Castilla y León, con un rango de granulometría de G100 y con humedad entre el 20 % y el 40 %.
La previsión de consumo futuro de biomasa para cubrir la demanda potencial de edificios conectables es de 30.000 toneladas astilla/año. La reducción de emisiones de gases de efecto invernadero conseguida con este importante proyecto medioambiental asciende a 19.600 toneladas CO2/año.
Creación de empleo
Para la operación y mantenimiento de la infraestructura se crearán 10 puestos de trabajo estable en la ciudad de Segovia.
Para la obtención y logística de la biomasa necesaria para su funcionamiento se crearán 30 puestos de trabajo en el mundo rural de la Comunidad autónoma, especialmente en la provincia de Segovia.
En las obras de construcción se espera que trabajen más de 70 personas.
Ámbito de despliegue de la red de calor
La red de calor, por los espacios y obras requeridos para su implantación, así como por las afecciones derivadas de estas, no se extenderá por el casco antiguo y las zonas históricas de la ciudad, ni por las calles de tipología muy estrecha.
El ámbito del despliegue inicial de la red de calor es el indicado en el plano adjunto a esta nota. Consta de un ramal principal proveniente del complejo asistencial que discurrirá por el Paseo Ezequiel González, el Paseo Conde de Sepúlveda y la Avenida Juan Carlos I, desde el cual partirán varios ramales secundarios para dar servicio a los edificios públicos y comunidades de propietarios con calefacción central de diversas zonas de los barrios Santo Tomás, Cristo del Mercado, Santa Eulalia, San José y la Albuera.
En una siguiente fase de la infraestructura, está previsto extender la red al barrio de Nueva Segovia y zonas anexas.
El presupuesto total necesario para el desarrollo completo del proyecto será de más de 22 millones de euros más IVA.
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