redes de calor

El 60% de todas las redes de calor en 2021 y 2022 se encuentran en Cataluña y Castilla y León

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Según datos de AVEBIOM, Cataluña es la comunidad autónoma que cuenta con el mayor número de redes de calor en funcionamiento, con 213 instalaciones. Más de la mitad de estas infraestructuras (58%) se ubican en municipios de menos de 5.000 habitantes, dando servicio principalmente a edificios públicos como centros docentes, ayuntamientos, centros culturales, sociales o deportivos y residencias de mayores.

Un tercio de estas redes son promovidas por las diputaciones provinciales, que se han convertido en los principales impulsores de estas infraestructuras. Las razones de su éxito son claras: han convencido a los municipios con un excelente trabajo educativo y de divulgación tanto a la ciudadanía como a los responsables técnicos y políticos de la propia administración local, aprovechando eficazmente fondos públicos europeos para financiar y dar viabilidad a los proyectos y, sobre todo, dando respuesta a problemas socioambientales tan acuciantes como la reducción de emisiones, la gestión y aprovechamiento de los bosques, la prevención de incendios y la despoblación del rural.

Fruto del éxito y de la experiencia de estas iniciativas, algunos municipios han seguido fomentando la construcción de nuevas redes. De las 100 redes existentes en Barcelona se ubican en 81 municipios, o que Girona dispone de 66 redes en 56 municipios.

Para abastecer a algunas de estas redes públicas se han construido centros logísticos de biomasa distribuidos por toda la geografía catalana. Disponen de este tipo de instalación las comarcas del Vallès, de la Cerdanya, de Pallars Sobirà, de Alt Ribagorça o de Alt Urgell, entre otras.

-En Castilla y León. Castilla y León es la segunda comunidad autónoma en número de redes de calor, pero la que dispone de mayor potencia instalada. Hasta el momento, dos entidades se distinguen en la promoción, construcción y gestión de las redes de calor con biomasa: la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León (SOMACYL) y la empresa Recursos de la Biomasa, S.L. (REBI).

REBI, que está detrás de la construcción de 6 grandes redes de calor urbanas en Castilla y León y Castilla-La Mancha, destaca además por sus iniciativas para aprovechar el calor residual de tres cogeneraciones para las redes de calor con biomasa de Soria y de Aranda de Duero. Son los primeros aprovechamientos de gran envergadura que se incorporan junto a la biomasa y muestran las enormes posibilidades de la integración de diversas fuentes de energía renovable en este tipo de instalación.

La labor de la empresa pública SOMACYL es relevante por sus proyectos de redes de calor con biomasa que suministran a barrios enteros en distintas ciudades de Castilla y León. En este sentido, y para lograr una mayor participación de diferentes empresas, ha iniciado el procedimiento de homologación de suministradores de energía térmica para las redes de distrito “Valladolid Oeste” y “Huerta del Rey”. Para ambas infraestructuras, que acumularán una potencia superior a 55 MW, se crea la figura del suministrador homologado que será el encargado del suministro y venta final de la energía térmica útil de las citadas redes de calor a los edificios privados, de uso residencial o terciario.

En estos momentos, algunas de las redes de mayor tamaño siguen ampliándose y otras instalaciones de gran potencia se encuentran en diferentes fases de construcción y se inaugurarán este otoño o a lo largo del año 2023.

Por ejemplo, en polígonos industriales: el complejo BIOCEN, situado en el polígono industrial de Villalonquéjar, en Burgos, realiza su tercera ampliación con una nueva caldera de 4,9 MW; y se pondrán en funcionamiento una red en Miajadas (Cáceres) y otra en el complejo industrial de AIRBUS en Illescas (Toledo).

Sería muy interesante lograr el compromiso de las empresas asentadas en polígonos industriales para aprovechar sinergias en el uso de la energía a través de comunidades energéticas o agrupaciones similares, utilizar energías renovables y así aumentar la eficiencia global. En muchos casos, la biomasa y el biogás podrían aportar una buena parte de la demanda térmica, mientras que la fotovoltaica, instalada en todas las cubiertas, se encargaría del suministro eléctrico.

En el ámbito urbano, las redes de localidades como Valladolid, Soria, Guadalajara o Aranda de Duero (Burgos) aumentan su tamaño con la incorporación de nuevos edificios públicos y nuevas comunidades de vecinos. Ahora, con las incertidumbres energéticas planteadas tanto en el precio como en el suministro, la incorporación de nuevas viviendas se ha acelerado, mostrando que el sector doméstico quiere afrontar el próximo invierno con garantías en el suministro y en mejores condiciones económicas, que son ventajas distintivas de las redes de calor.

Este otoño se inaugurarán las nuevas redes de calor de Palencia. Una en el Campus Universitario de La Yutera (Universidad de Valladolid) y otra en el casco urbano de la ciudad, dando servicio en su primera fase al barrio del Campo de la Juventud.

Comenzará a funcionar también la Central de Ponferrada (León), que, después de tres años de finalizada su construcción, cuenta con todos sus permisos regularizados. También estará a punto la red del barrio de Txantrea, en Pamplona y la del barrio de A Residencia en Lugo.

En breve, también comenzarán a construirse varias redes como la nueva red VALLADOLID-OESTE, que ha sido diseñada para una capacidad de producción de energía térmica de 130,53 GWh útiles/año; la de la ciudad de Cuenca para 100 GWh útiles/año, y posiblemente otras en las ciudades de Ávila, Burgos, León, Huesca y Lugo.

Además, se prevé que arranquen otros proyectos, uno en Medina del Campo (Valladolid) y el que contempla nueve redes en siete municipios de la Comarca de la Sierra de las Nieves en Málaga, promovidos por la Diputación de Málaga.

En cuanto a instalaciones en el sector público, destaca el inicio de la construcción de una red de calor con biomasa en el centro penitenciario de Puig de les Basses, en Figueres (Girona). Esta infraestructura irá acompañada de un centro logístico de biomasa que dará trabajo, cada año, a 14 internos en régimen abierto, fomentando así la reinserción sociolaboral de las personas que han pasado por la prisión. Los centros penitenciarios se asemejan a ciudades a pequeña escala en relación a la gestión y consumo de energía. Actualmente solo existe un centro con una red de calor con biomasa, en Soria.

Por último, en el sector turístico, señalar que la conexión a redes de calor y frío con biomasa es una solución energética con un gran potencial, por su eficiencia, coste y por compromiso social y medioambiental. Baleares, Canarias y, en general, la costa mediterránea continental, podrían aprovecharla para abastecer de calefacción y ACS a los hoteles y climatizar muchas de sus piscinas y spa.

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La Junta invertirá más de 70 millones de euros en la construcción de la red de calor sostenible de la ciudad de León

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Podrá atender la demanda de calefacción y agua caliente de más de 28.000 viviendas y 150 edificios, y supondrá el apagado de cientos de calderas y chimeneas de combustible fósil en la ciudad. Permitirá a los usuarios ahorros de entre el 30 % y el 50 % de su factura energética, frente a los altos precios actuales, lo que supondrá 18,5 millones de euros al año de ahorro entre toda la ciudad. A través de un moderno Parque de energías renovables en León que construirá la Junta, a través de Somacyl, también se generará hidrógeno verde para movilidad y usos industriales.

Desde hace más de una década, la Junta de Castilla y León está desarrollando proyectos de eficiencia energética y energías renovables, a través de la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León (Somacyl). Los sistemas construidos han supuesto una inversión de 36 millones de euros, con la puesta en marcha en Castilla y León de 12 redes de calor sostenible, 23 proyectos individuales de biomasa, una planta de biogás y 5 instalaciones solares fotovoltaicas. En los próximos años, la Junta, a través de Somacyl, tiene previsto invertir cerca de 100 millones de euros en nuevos proyectos en materia de energías renovables en la Comunidad.

Intensificar el uso de la biomasa forestal
El consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, en su comparecencia de inicio de la actual legislatura, ya destacó la Junta de Castilla y León intensificará las actuaciones de impulso a la utilización de la biomasa forestal, “contribuyendo a la descarbonización de nuestra economía, a la defensa de nuestros bosques y a la creación de empleo en el medio rural de Castilla y León”.

Suárez-Quiñones destaca las ventajas del uso de la biomasa forestal, “una fuente de energía limpia, autóctona y renovable, que reporta indudables beneficios energéticos (reducción de la dependencia respecto a los recursos fósiles y la geopolítica -soberanía energética-), ambientales (reduce la huella de carbono y mejora el estado selvícola de los montes ayudando a prevenir incendios forestales) y socioeconómicos (contribuye al ahorro y estabilidad en la factura energética y a la generación de actividad y empleo en el medio rural); constituyendo un claro ejemplo de economía circular (lo que era un residuo pasa a ser un recurso, generando una nueva cadena de valor)”.

A todas estas ventajas hay que añadir las derivadas del importante incremento del coste de los combustibles fósiles y las tensiones políticas internacionales que complican su gestión. “La biomasa no va a solucionar este grave problema mundial -comenta el consejero-, pero sí puede ayudar a la mejorar la situación de muchos de nuestros hogares (redes de calor con ahorros entre el 30% y 50%) y de parte de nuestra industria”.

Red de calor sostenible de León
La red calefacción urbana sostenible de León será una gran infraestructura energética que se extenderá por toda la ciudad de León, con el objetivo de suministrar energía térmica producida en un moderno Parque de Energías Renovables, para atender las demandas de calefacción y agua caliente sanitaria de todos los edificios, tanto públicos como privados, que estén interesados en conectarse.

Se trata de un importante proyecto energético y medioambiental que abastecerá de calefacción y agua caliente sanitaria a 28.000 viviendas y 150 edificios del sector terciario, además de generar hidrogeno verde para movilidad y usos industriales de la ciudad; supondrá una inversión total de 70.000.000 euros más IVA, permitirá a los usuarios ahorros de entre el 30 y el 50 % de su factura energética frente a los altos precios actuales -con un ahorro previsto de 18,5 millones de euros entre toda la ciudad con este proyecto-, logrará una reducción de emisión de gases de efecto invernadero de 86.300 toneladas CO2/año, incrementará la independencia energética de la región creará 120 puestos de trabajo estable entre directos e indirectos.

El consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones -acompañado por el alcalde de la ciudad, José Antonio Díez-, ha presentado hoy este proyecto de Red de Calor Sostenible de León, que incluye la construcción de un moderno Parque de Energías Renovables, que abastecerá a la red de calor sostenible.

Parques de energías renovables de León
El parque de energías renovables que abastecerá a la red de calor de sostenible de León se ubicará en una parcela de 22 hectáreas, al sur de la ciudad de León, entre los ríos Bernesga y Torío, muy próxima al Cementerio municipal.

El parque contará con una hibridación de las más modernas tecnologías renovables: Central de generación con biomasa sostenible; Planta de producción de hidrógeno verde; Planta de producción y generación con biogás; Planta de energía solar fotovoltaica.

– Central de generación con biomasa sostenible

El edificio de la central generación con biomasa sostenible tendrá una superficie de unos 5.000 m2, distribuidos en tres zonas: almacenamiento de biomasa, generación de calor y usos auxiliares.

Las calderas de biomasa serán de última tecnología, con sistemas de combustión mediante parrilla móvil, control continuo de la combustión en tres fases y sistemas automáticos de limpieza. La potencia térmica máxima de esta central será de 75 MW.

Cada caldera contará con un doble sistema de tratamiento de emisiones, formado por una primera etapa de filtrado mediante multiciclón y una segunda etapa de filtrado mediante un electrofiltro con rendimientos superiores al 99%.

La madera que se utilizará como combustible en la central será astilla forestal (chopo, pino y roble fundamentalmente) de origen natural y trazabilidad controlada, cumplimiento de los criterios de sostenibilidad de la Unión Europea.

Asimismo, en este edificio se ubicarán otros equipos asociados a la generación de energía térmica: sistemas de bombeo, valvulería, contadores, sistema de expansión…

Además, la central dispondrá de un sistema de almacenamiento de calor sensible de 10.000 m3 que permitirá acumular energía térmica renovable en horario nocturno, cuando la demanda de la ciudad baja, para aportarla en horario diurno cuando se producen los picos de demanda de los edificios.

– Planta de producción y generación con biogás

El complejo energético dispondrá de una planta de producción de biogás a partir de la fracción orgánica de los residuos urbanos de la ciudad complementados con otros residuos agrícolas.

La producción de biogás anual mínima será 1.000.000 Nm3, que se aprovechará directamente mediante una caldera de biogás modulante que producirá agua caliente para la red de distrito.

– Planta de producción de hidrogeno verde

La tercera gran instalación de la que dispondrá el parque renovable será una planta de producción de hidrogeno verde de 5 MW, mediante dos electrolizadores de 2,5 MW cada uno, que se instalaran en dos fases.

El hidrogeno generado será de unos 400.000 kg/año, destinados a la movilidad de la ciudad y al uso en la industria cercana.

Además, de forma complementaria se realizará un aprovechamiento de oxígeno excedentario en el proceso de electrolisis también para usos industriales y se realizará una recuperación del calor residual del proceso para generar agua caliente para la red de calor.

– Planta de energía solar fotovoltaica

El resto de la parcela dispondrá de una instalación de energía solar fotovoltaica con una potencia 7,5 MW para autoconsumo de la demanda eléctrica del complejo.

– Otros posibles aportes energéticos para la red de calor de León

La red de calor tratará de aprovechar todos los recursos energéticos de la ciudad y podrá incorporar energía térmica procedente de aprovechamientos geotérmicos en otros puntos de la ciudad, así como la recuperación del calor generado en la refrigeración de centros de datos.

Red de canalizaciones de distribución de energía térmica
Las canalizaciones se disponen enterradas mediante tuberías de acero preaislado específicamente diseñadas para el transporte eficiente de fluidos, la cual está compuesta por una tubería de servicio de acero, una espuma rígida de poliuretano (PUR) y por un robusto envolvente de polietileno de alta densidad (PEAD).

La red principal tendrá una longitud total de 65.000 metros, con diámetros interiores desde DN 800 a DN 50 dependiendo del tramo, y contará con un avanzado sistema de detección de fugas.

El fluido caloportador utilizado será agua caliente, habiéndose dimensionado el sistema para un salto térmico de 20ºC entre ida y retorno.

Subestaciones de intercambio térmico
En cada edificio conectado se instalará una subestación de intercambio, las cuales se ubicarán en las actuales salas de calderas. Su función es desacoplar hidráulicamente la red de calor y el circuito interno de cada edificio, así como transferir energía térmica del circuito externo a los edificios. Los principales componentes de la subcentral son: el intercambiador de calor, la válvula de control, el contador energético y la bomba de impulsión secundaria.

La instalación se ha diseñado para un funcionamiento automático de todos los elementos (central, red de transporte y subestaciones), los cuales estarán comunicados entre sí. Además, se instalará un avanzado sistema de control y telegestión, el cual permitirá en todo momento adaptar la generación a la demanda, disminuyendo al máximo el consumo eléctrico y las pérdidas térmicas.

Capacidad de suministro de energía térmica
La red de calor sostenible de León podrá atender la demanda de más de 28.000 viviendas y de 150 edificios terciarios y supondrá el apagado de cientos de calderas y chimeneas de combustible fósil en la ciudad. Cuando esté totalmente terminada, la nueva infraestructura tendrá una capacidad de producción de energía térmica renovable de 350.000 MWh útiles/año.

La reducción de emisiones de gases de efecto invernadero conseguida con este importante proyecto medioambiental asciende a 86.000 toneladas CO2/año.

Plazos y presupuesto del proyecto
La fase de ingeniería de diseño y tramitación de licencias se iniciará en octubre de 2022 y tendrá una duración de 12 meses.

La fase de construcción del parque renovable se iniciará en octubre de 2023 y tendrá una duración de 24 meses.

La fase de construcción del ramal principal estructurante -que discurre entre el parque renovable y el hospital de León- se iniciará en octubre de 2023 y tendrá una duración de 24 meses.

La fase de construcción de los ramales secundarios para interconexión de edificios se iniciará en enero de 2024, teniendo lugar el inicio del suministro térmico a los primeros edificios en la temporada de calefacción 2024-2025, aunque los edificios podrán comenzar a gestionar su conexión a la red de calor ya desde el año 2023.

El presupuesto total necesario para el desarrollo completo de todas las partes del proyecto será de unos 70.000.000 euros más IVA.

Creación de empleo
La Red de Calor Sostenible de León también posibilita la creación de empleo en diferentes sectores: para la operación y mantenimiento de la infraestructura se crearán 30 puestos de trabajo directos estable en la ciudad de León; para la obtención y logística de la biomasa necesaria para su funcionamiento se crearán 90 puestos de trabajo entre directos e indirectos en el mundo rural, y en las obras de construcción se espera trabajen más de 250 personas.

La Junta inicia el procedimiento para homologar los suministradores de energía térmica a edificios privados desde las redes de calor sostenible ‘Valladolid Oeste’ y ‘Huerta del Rey’

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La Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León (Somacyl), dependiente de la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, ha abierto el procedimiento de homologación de suministradores de energía térmica para las redes de calor sostenible ‘Valladolid Oeste’ y ‘Huerta del Rey’.

Desde el pasado miércoles, 20 de julio de 2022, está disponible en la página web de la empresa pública Somacyl el pliego de condiciones técnico-administrativas para la obtención de la acreditación de suministrador homologado. Este procedimiento está enmarcado en el proyecto de la Junta de Castilla y León, que el 17 de mayo licitó las primeras obras de la red de calor sostenible ‘Valladolid Oeste’ para abastecer a 10.200 viviendas y 67 edificios, con una inversión de más de 36 millones de euros.

Los suministradores homologados son personas físicas o jurídicas que desarrollan su actividad como empresa de servicios energéticos, y que, una vez superado el procedimiento de homologación que ahora se abre, van a ser las encargadas del suministro y venta final de la energía térmica útil de las redes de calor sostenible citadas a los edificios privados, de uso residencial o terciario.

El procedimiento de homologación, de carácter abierto e indefinido en el tiempo, tendrá como principales requerimientos para las empresas que deseen acreditarse: estar inscritas como empresa de servicios energéticos de acuerdo con lo establecido en el Real Decreto 56/2016 de 12 de febrero; estar inscritas como empresa instaladora y mantenedora según RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en edificios); y cumplir determinados criterios de solvencia económica y financiera, y disponer de un adecuado seguro por riesgos profesionales.

La acreditación será por plazo indefinido salvo pérdida de esta, y el listado actualizado de suministradores homologados estará accesible en la página web de Somacyl   https://somacyl.es/redcalorvalladolid/suministradoreshomologados  

Además del suministro final de la energía, como parte del acuerdo firmado con los usuarios, los suministradores homologados ejecutarán, operarán y mantendrán las subestaciones de intercambio térmico ubicadas en cada edificio, de acuerdo con las exigencias técnicas y administrativas establecidas por Somacyl.

Los suministradores homologados, tras el análisis de la información proporcionada por los propietarios de los edificios, presentarán una propuesta técnico-económica en firme para llevar a cabo su conexión a la red y el correspondiente suministro de energía térmica desde la misma.

Las tarifas de la red de calor constarán de dos términos, de manera similar a otros tipos de energía: por un lado, un término fijo anual, dividido en 12 mensualidades iguales, que responde a la necesidad de ejecutar instalaciones específicas para suministrar energía térmica desde la red a cada uno de los edificios. Será por tanto un coste específico para cada edificio en función de la obra que haya que realizar para su conexión al sistema; de otro lado, un término variable por energía consumida, resultado de multiplicar el precio unitario por la energía térmica útil real entregada al edificio, medida en el contador instalado a tal efecto en la subestación.

En todo caso, la Junta de Castilla y León, a través de Somacyl, limitará el precio unitario a un máximo a 0,0765 €/kWh útil, lo cual podrá generar ahorros de más 30 % para los usuarios respecto a los elevados costes actuales de los combustibles fósiles.

Aunque la red de calor ‘Valladolid Oeste’ no entrará en funcionamiento hasta la campaña de calefacción 2023-2024, los contratos con los suministradores homologados se podrán firmar de manera inmediata por los usuarios, no conllevando ningún desembolso económico hasta que se inicie el suministro de energía térmica.

Red de Calor ‘Valladolid Oeste’
La instalación de calefacción urbana centralizada ‘Valladolid Oeste’ fue presentada hace dos meses por el consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Urbanismo, Juan Carlos Suárez-Quiñones, quien anunció la licitación de las primeras fase de este proyecto el 17 de mayo, con una inversión de 22,5 millones de euros (sobre una inversión total para todo el proyecto de 36 millones de euros), para abastecer a 10.200 viviendas y 67 edificios de los barrios de Villa de Prado, Parquesol y Huerta del Rey, que utilizarán como combustible biomasa forestal renovable.

La red de calor suministrará energía térmica renovable para atender las demandas de calefacción y agua caliente sanitaria de todos los edificios, tanto públicos como privados con calefacción comunitaria, que estén interesados en conectarse.

Las ventajas para los futuros usuarios son las siguientes:

-Ausencia de equipos propios de producción de calor y chimeneas: 0 averías, 0 reposiciones, 0 riesgos de combustión, 0 ruidos y vibraciones, 0 costes de mantenimiento

-Ahorro en la factura energética.

-Reducción de costes de mantenimiento y de renovación de calderas.

-Mejora de la calificación energética de los edificios al utilizar una fuente de energía renovables.

-Mayor disponibilidad de espacio útil valorizable.

-Flexibilidad y adaptabilidad para disponer de mayor potencia.

-Permanente actualización tecnológica. Mayor garantía y seguridad en el suministro energético.

Otros 30.000 vecinos de Valladolid se conectarán a una nueva red calor con biomasa

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La Junta de Castilla y León lanza el 17 de mayo la licitación de las obras para construir una red de calor con biomasa de 49 MW y 25 km de longitud que abastecerá a 30.000 vecinos de Villa de Prado, Parquesol y Huerta del Rey: “Valladolid Oeste”.

El nuevo proyecto suministrará calefacción y agua caliente sanitaria a más de 10.200 viviendas y de 67 edificios terciarios, eliminando más de cuatrocientas calderas y chimeneas de combustible fósil.

De esta manera, cada año se dejarán de consumir 11.224 toneladas equivalentes de petróleo importado, que serán sustituidas por 50.000 toneladas de astilla forestal de proximidad. Los usuarios ahorrarán entre un 30 y un 50% en su factura energética y se evitará la emisión de 31.300 toneladas de CO2 equivalentes al año.

Las obras comenzarán en el verano 2022 y la puesta en servicio está prevista para la temporada de calefacción 2023-2024, aunque los edificios podrán comenzar a gestionar su conexión desde julio de este año.

También se construirá una instalación solar fotovoltaica en autoconsumo y un sistema de almacenamiento de calor sensible de 6.000 metros cúbicos para acumular energía térmica renovable en horario nocturno.

La biomasa contribuye a que Valladolid sea climáticamente neutra en el año 2030, según su alcalde. La nueva instalación será la tercera gran red de Valladolid, que se convierte en la ciudad con más redes de calor por biomasa de España.

Las otras dos grandes redes son la del campus de la Universidad de Valladolid y el Hospital Clínico, y la que abastece a la zona norte-este de Huerta del Rey. Una vez finalizada, “Valladolid Oeste” se interconectará hidráulicamente con esta última para aumentar su capacidad de suministro.

El proyecto está promovido por la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León (Somacyl). El ayuntamiento ha cedido la parcela donde se ubicará la planta y ha agilizado los trámites administrativos. La inversión prevista asciende a 30 millones de euros.

Redactado el proyecto para implantar sistemas de acumulación de energía térmica para las redes de calor de Valladolid oeste y del polígono Villalonquéjar (Burgos)

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La Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio de la Junta, a través de la empresa pública SOMACYL, ha licitado la redacción del proyecto de construcción y ejecución de las obras para la implantación de sistemas de acumulación de energía términa para las redes de calor Valladolid Oeste (afecta a los barrios de Parquesol, Villa de Prado y Huerta del Rey) y Polígono Villalonquéjar (Burgos), con un presupuesto de licitación de 3.334.206,48 euros más IVA, con un plazo de ejecución para la redacción del proyecto de un mes y para la ejecución de las obras de doce meses.

El objeto de la actuación es la instalación de dos sistemas de almacenamiento de energía térmica sensible (TES), en forma de agua caliente, para la futura red de calor urbana sostenible ‘Valladolid Oeste’ (afecta a los barrios de Parquesol, Villa de Prado y Huerta del Rey) y para la red de calor industrial sostenible ‘Polígono Villalonquéjar’ en Burgos. La Plataforma de Contratación del Sector Público publica hoy la licitación de estos proyectos, que tienen un plazo de ejecución de un mes la redacción y de doce meses la ejecución de las obras. La financiación de sendos proyectos de la Junta, cuyas actuaciones llevará a cabo la sociedad pública SOMACYL, se realizará con cargo al Programa Operativo FEDER 2014-2020 de Castilla y León, Iniciativa REACT-UE.

El depósito de Valladolid contará con un volumen útil de 6.000 m3 y el del polígono burgalés 3.500 m3, ambos con adecuado coeficiente de esbeltez, convenientemente aislados y con avanzados sistemas de control y difusión interna para lograr una adecuada estratificación térmica.

La capacidad de almacenamiento término de los sistemas de energía térmica sensible (TES) previstos es de 136.000 kWh útiles en Valladolid Oeste y de 79.000 kWh útiles en Polígono de Villalonquéjar. Asimismo, la capacidad adicional anual de sustitución de energía fósil por energía renovable térmica es de 2,08 ktep/año en sendos proyectos, y la reducción anual de emisiones CO2 prevista es de 7.073 ton/año.

Utilidad de estos sistemas de almacenamiento energético
La calefacción y refrigeración urbana, junto con el almacenamiento de energía térmica son tecnologías potenciales para la integración de las energías renovables y la reducción de las emisiones de CO2 en el sector energético europeo y la interacción y el desarrollo entre ambas tecnologías es de gran importancia para descarbonizar completamente el sector de la calefacción y refrigeración.

El almacenamiento de energía térmica ayuda a equilibrar la producción y la demanda de energía diaria en redes de calefacción urbana, logrando importantes beneficios: incremento de la producción térmica de las centrales renovables;  incremento de la eficiencia energética; mayor seguridad y confiabilidad energética; reducción de costes y reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

Sin sistemas de acumulación, las centrales renovables con calderas de biomasa en horario nocturno están generalmente por debajo del 25% de su capacidad de generación, por lo que estos equipos están infrautilizados.

Con la incorporación de sistemas TES, dichas centrales de energía renovable son capaces de generar energía térmica por la noche que se acumula para poder ser consumida en las horas del día en las que los edificios demandan más calor. Por tanto, muchos más edificios pueden recibir energía verde de la red sin necesidad de instalar más calderas de biomasa en la central, simplemente se aumenta las horas de funcionamiento de las calderas ya existentes, logrando así aumentar la energía térmica renovable generada que posteriormente consumirán los edificios o industrias, eliminando combustibles fósiles y reduciendo por tanto las emisiones de CO2 a la atmosfera.

Rebi ultima la obra de sus instalaciones del Grupo Losan en Soria para recuperar la energía excedentaria de su planta de cogeneración

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El grupo soriano REBI y la planta de cogeneración LOSAN, ultiman la obra en el recinto del Grupo LOSAN para hibridar la Red de Calor con Biomasa de Rebi con la planta de cogeneración de ciclo combinado de 19MW de la que dispone en Soria.

El proyecto consiste en aprovechar el calor residual y excedentario de la planta de tableros de madera, sin la necesidad de implantar nuevas fuentes de combustión y sin necesidad de aumentar los focos de emisión, para incorporarlo al desarrollo de la Red de Calor que abastece de energía térmica para calefacción y agua caliente sanitaria a los diferentes usuarios residenciales e institucionales, públicos y privados adheridos al district heating. A través de la hibridación, la Red de Calor va a reforzar y optimizar el suministro gracias al aporte de energía proveniente de los excedentes disponibles de la generación en la planta de LOSAN. Este proyecto no hace sino replicar la hibridación que ya tiene Rebi en Aranda de Duero (Burgos) desde hace dos años, donde el funcionamiento está siendo un éxito, y donde la totalidad de los clientes de dicha ciudad conectados a la Red tienen el servicio de calefacción y agua caliente gracias a la recuperación del calor sobrante de la planta de cogeneración que Energywoks posee en la factoría de Michelin con lo que la emisión de humos se reduce a prácticamente cero.

La inversión supera los 5 millones de euros y las obras están a punto de terminar. Ha sido necesario instalar nuevos equipos, como una subestación de intercambio que se ubica en LOSAN para volcar la energía a la Red de Calor, energía en forma de agua caliente; también se ampliará la canalización de la Red en 4,2 kilómetros de tubería en doble dirección. La subestación está protegida por un módulo de madera energéticamente sostenible diseñado por Rebi; uno de los laterales está conformado por 26 placas solares que abastecen el funcionamiento de la propia estación de intercambio.

El trazado de este nuevo tramo de la Red de Calor parte de la planta de LOSAN y finalizará en la calle Galicia de Soria, que es el que está en plena construcción.  Desde la calle Galicia se conecta la Red con Pedro de Rúa, trazado ya habilitado.

En torno al 20 por ciento de la energía que circule por la canalización subterránea en forma de agua caliente procederá de la central de Rebi y el otro 80 por ciento provendrá de la recuperación de LOSAN. Las calderas de la central pararán gran parte del año y se podrán en funcionamiento en caso de parada en la planta de cogeneración o en momentos puntuales donde las necesidades energéticas sean muy altas. La existencia de un gran depósito de inercia en la instalación de El Mirón de más de 5.000 m3 que acumula agua a mas de 90ºC supone la mejor de las herramientas para acompasar la producción de la energía con la demanda.

El calor sobrante que la planta LOSAN aportará a la Red de Calor de Rebi procede de cuatro puntos distintos de su instalación: la condensación del circuito de vapor de la cogeneración que existe en la planta, el vapor excedentario procedente de la extracción de turbina, los excedentes de producción térmica del circuito de aceite térmico del proceso productivo de tablero y la recuperación del calor residual de los humos procedentes de la combustión de las calderas de biomasa antes de ser evacuado a la atmósfera. El trasvase de energía de cada una de estas fuentes requiere intercambiadores de diferentes tipologías, desde tubulares, de tubo aleteado, y de placas.

Todo este calor se almacenará en forma de agua caliente en un depósito de 400 metros cúbicos, que pasará por la subestación para ser posteriormente distribuida mediante las tuberías enterradas a la Red de Calor de Soria. Estas cuatro fuentes de energía permiten recuperar 13 megavatios que se transportan en forma de energía térmica mediante agua caliente con salida a 88 grados centígrados desde las instalaciones de LOSAN.

La empresa soriana Rebi prepara en Burgos una nueva red de calor de biomasa hibridada con cogeneración, geotermia, solar, aerotermia y gas

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Polígono Industrial de Gamonal en Burgos

Recursos de la Biomasa (REBI) prepara su desembarco en Burgos y trabaja en su nuevo proyecto, el que será su sexta Red de Calor para abastecer de energía renovable a las comunidades de vecinos, edificios públicos e industriales de la ciudad de Burgos. Se trata de la quinta Red de Calor que construirá en Castilla y León, después de la que ya tiene en marcha en Ólvega (Soria), Soria capital, en la consejería de Presidencia de Valladolid y en Aranda de Duero (Burgos). También ha replicado el modelo en Guadalajara y se prevé que lo haga próximamente en otras ocho ciudades de España en las que ya tiene muy avanzados sus proyectos, lo que la convierte en líder en el sector del diseño, ejecución, gestión, promoción y mantenimiento de redes de calor en el país.

Con estas nuevas tecnologías Rebi mejora sus centrales de producción de calor transformándolas en instalaciones altamente eficientes e inteligentes que hibridan la biomasa con todo tipo de energías renovables disponibles en el entorno de actuación; en el caso de Burgos, la central de biomasa incorporará también otros focos de energía sostenible como la geotermia, la aerotermia, o la solar térmica y solar fotovoltaica además de la eliminación de torres de refrigeración.

Son hibridaciones novedosas en España que en Burgos supondrán un nuevo salto tecnológico en la producción de energías renovables y que ayudará al conjunto de la ciudad al cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) de la Agenda 2030 con una reducción de 38.000 toneladas anuales de CO2 a la atmósfera.

La Red de Calor de Burgos contará con una potencia de 42 megavatios térmicos en una central de nueva construcción situada en el entorno de la zona industrial Este de Burgos. Tendrá capacidad para producir 150 gigavatios hora anuales que se distribuirán en forma de agua caliente a 80/85 grados centígrados por las calles de Burgos a través de tuberías preaisladas soterradas en doble dirección formando un circuito cerrado cuyo origen y final se sitúa en la central de producción de calor y formando una Red de 36 kilómetros en constante diseño y evolución. La Red de Calor de Burgos contará con un depósito de inercia de 10.000 metros cúbicos con un almacenamiento de 240 megavatios hora.

El proyecto incluye un trayecto base de Red desde la central pasando por el barrio de Gamonal, bajando por la calle Vitoria y calles adyacentes, avenida Reyes Católicos, hasta la zona de plaza España. También está previsto llegar al Hospital Universitario de Brugos por la avenida Cantabria. Se construirá diferentes ramales según la acción comercial lo vaya pidiendo. Las redes de distribución se construyen entre todos: entre los vecinos que utilizan calefacción central de gas o gasoil deciden conectarse, entre las administraciones que deciden incorporar energía sostenible a los edificios públicos, entre los constructores que priman la Red para sus nuevas construcciones y con la entrada del proyecto en barrios deprimidos en lo que se decida un área de rehabilitación urbana integral.

REBI proyecta dar servicio de calefacción y agua caliente sanitaria (ACS) a 20.000 viviendas y 140 edificios públicos, industriales y no residenciales, con una inversión de más de 30 millones de euros y una creación de 65 puestos de trabajo entre directos e indirectos. Para ello ha presentado el proyecto en el Ayuntamiento de Burgos, cuenta con la autorización ambiental de la Junta de Castilla y León y ha solicitado la licencia de obra en el consistorio, por lo que se mantiene a la espera de la tramitación municipal.

Castilla y León, en segundo lugar en número de redes de calor con biomasa, aunque líder en potencia instalada

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La cifra de redes de calor en España se ha multiplicado por 10 en los últimos diez años

La ciudad de Valladolid, junto con su alfoz, es la capital de provincia con mayor número de redes de calor con biomasa

Cataluña y Castilla y León se encuentran a la cabeza de las comunidades autónomas en la implantación de redes de calor con biomasa en España, donde hay inventariadas un total de 433 redes, de las que 207 se encuentran en la Comunidad catalana y 62 en la región castellanoleonesa.

Así se desprende de los datos del informe de redes de calor el Observatorio de la Biomasa de Avebiom, donde se explica que una red de calor es un sistema centralizado de distribución de energía térmica desde una central hasta los puntos de consumo.

Este observatorio tiene inventariadas un total de 433 redes de calor de biomasa, una cifra que se ha multiplicado por 10 en los últimos diez años, ya que hay otro medio centenar de redes que están en distintos estados de desarrollo.

De esas ellas, 207 redes de calor con una potencia de 92,18 megawatios, se encuentran en Cataluña, mientras que otras 62, con 124,66 MW, se encuentran en Castilla y León, tras lo que se sitúa en tercer lugar el País Vasco, con 36 redes y una potencia total de 33,86 megawatios.

Por detrás se encuentran Galicia, con 23 redes (12,62 MW); Madrid, con 20 (30,99 MW); Aragón y Navarra, con 14 redes (9,59 y 16,27 MW); Castilla-La Mancha, con 12 (31,66 MW); Comunidad Valenciana, con 9 (2,63 MW); Baleares, con 8 (4,08 MW); Andalucía y Asturias, con 7 (9,07 MW y 8,66 MW); Extremadura, con 6 (0,88 MW); Cantabria, con 3 (2,65 MW); La Rioja y Murcia, con 2 (0,95 y 1,05 MW) y Canarias, con 1 (0,98 MW).

La mayor parte de estas redes se ubican en el medio rural pero las de más potencia en ciudades de más de 50.000 habitantes, y es la capital vallisoletana y su alfoz la que cuenta con más redes, ya que cuenta con la red de calor del vivero central de la Junta, el centro de investigación del Itacyl, el Campus Miguel Delibes de la UVA, el centro de menores Zambrana, el complejo de Presidencia de la Junta y 10 edificios públicos en Huerta del Rey.

Igualmente, una urbanización en Torrelago con 1.488 viviendas, otro grupo en Zaratán con 180 viviendas y 19 bloques con 298 casas del Grupo FASA de la capital.

La nueva red de calor de Aranda de Duero prevé abastecer de calefacción y agua caliente sanitaria a 4.600 viviendas y 30 edificios públicos

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La red de biomasa de Aranda de Duero, durante los tres primeros meses de funcionamiento, suma ya la conexión de 500 viviendas con 1.500 vecinos y el colegio Claret. Con una inversión de más de 15 millones de euros y la creación de cuarenta puestos de trabajos directos e indirectos, los edificios conectados a esta red de calor dejarán de emitir 11.000 toneladas de CO2 a la atmósfera.

La entidad promotora de esta red es Centrales de Calor, sociedad mixta participada por la soriana Rebi, con amplia experiencia en el panorama nacional en el diseño, construcción, gestión y mantenimiento de redes de calor; también participada por la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (Somacyl) y el Ente Regional de la Energía (EREN), ambos socios fundadores del proyecto.

Un total de 12 megavatios de potencia instalada en la central térmica ubicada en la calle Santander de Aranda de Duero generarán 40 millones de kilovatios de energía térmica en una central que consumirá 12.000 toneladas de biomasa local al año. Los edificios conectados dejarán de emitir 11.000 toneladas de CO2 a la atmósfera con una creación de 40 puestos de trabajo entre directos e indirectos. La inversión supera los 15 millones de euros.

Sin coste de conexión para los vecinos
La conexión no supone ningún sobrecoste ni derrama para los vecinos porque la pequeña obra en la sala de calderas corre a cargo de la empresa, mientras que el consumidor solo paga la energía térmica de biomasa que consume. Ahora también se llega a los edificios de viviendas de nueva construcción. De esta manera, quien compre una vivienda en un bloque nuevo en la zona de actuación de la Red, verá reflejado en su contrato que incorporará Red de Calor con Biomasa; la sala de calderas cuenta con una estación de intercambio de placas que hace el trasvase de la energía de los tubos de la calle al circuito del edificio, con un equipo de producción de calefacción y otro de agua caliente. El consumo se mide de manera individualizada con un contador de kilovatios colocado en el rellano del portal y no es necesario que el habitáculo disponga de ningún otro equipo ni caldera.

La Red de Calor de Aranda de Duero conforma una clara responsabilidad de liderazgo en la creación de conciencia entrando en las casas de los ciudadanos, en cada vivienda que decide conectarse a esta Red, a cada edificio público y usuario que lo utiliza. Es una forma de democratizar el uso de las energías renovables, explicando sus ventajas medioambientales de una forma didáctica, asumiendo la realidad del ahorro económico y de los beneficios técnicos y de confort que produce su incorporación a la vida diaria.

Paralelamente continúan también a buen ritmo las canalizaciones donde la empresa promotora Rebi introduce los tubos preaislados por los que circula agua caliente a 90 grados centígrados. Una red que se diseña según el interés de las comunidades de propietarios que quieran formar parte del nuevo servicio de abastecimiento de energía verde procedente de la biomasa. Teniendo en cuenta la buena acogida que está teniendo el proyecto por parte de los arandinos, la empresa pretende llegar a finales de este año a superar las 8.000 toneladas de CO2 evitadas a lo largo de 2020.

Rebi actualmente abastece de energía térmica generada con biomasa a más de 6.000 usuarios en las cinco redes de calor que está gestionando: Olvega, Soria, Presidencia de la Junta de Castilla y León, Aranda de Duero y Guadalajara.

Primera experiencia en España de hibridación entre una Red de Calor con Biomasa y una central de cogeneración
En la Red de Calor de Aranda de Duero ha arrancado la primera experiencia que se pone en macha en España de hibridación entre una Red de Calor que abastece de energía térmica con biomasa y una central de cogeneración de energía eléctrica ubicada en la planta industrial de Michelin. Esta experiencia conjunta es un ejemplo de hibridación y aprovechamiento eficiente a gran nivel que solo se puede realizar en ciudades que cuentan con redes de calor urbanas, que permiten la integración de diferentes fuentes de energía térmica.

Esta colaboración supone un gran avance en la innovación en el sector de las energías renovables; no existe nada igual en España hoy por hoy, y es el resultado de un acuerdo al que llegaron hace meses la sociedad promotora Centrales de Calor con la empresa Energy Works Aranda, propietaria de la central de cogeneración, cuyo principal cliente en este municipio burgalés es la empresa Michelin. Tanto es así que Rebi y Enegy Works podrían replicar esta experiencia en otros puntos de la geografía española donde coincidan.

La instalación de Energy Works es de tipo ciclo combinado gas-vapor generadora de electricidad que vierte a la Red Eléctrica mediante una turbina de gas y dos de vapor a diferente presión. El calor resultante se conduce a través de la Red de Calor para que pueda ser utilizado en los sistemas de calefacción y agua caliente sanitaria de los vecinos de Aranda de Duero en un 50% por ciento, mientras que el otro 50% restante será energía térmica de biomasa que llegará a los usuarios procedente de la central térmica.

El calor residual o excedente de producción de una industria pesada en aplicaciones residenciales redunda en un mejor aprovechamiento de los recursos energéticos y el cuidado y respeto del medio ambiente por reducción de emisiones contaminantes.

La importancia de la biomasa en Castilla y León
Castilla y León es una de las regiones con mayor producción de biomasa: nuestros bosques acumulan 225 millones de toneladas, con un crecimiento anual de 6,5 millones de toneladas. La región también cuenta con una gran capacidad de transformación de esta biomasa para convertirla en energía térmica: 11 fábricas de pellets, 10 redes de calor, más de 100 edificios públicos conectados…, siendo la primera en el ranking nacional de energía consumida procedente de la biomasa.

Ventajas de la biomasa como combustible
La biomasa es fuente de energía limpia, renovable, que reporta indudables beneficios energéticos, medioambientales y socioeconómicos; asimismo conviene resaltar el aprovechamiento energético de la biomasa como estrategia energética, medioambiental, de desarrollo rural y empleo, por lo siguiente:

Permite reducir la dependencia respecto a los recursos fósiles, contribuyendo cada vez en mayor medida a satisfacer las necesidades energéticas: contamos con un importante volumen de materias primas y residuos agrícolas y forestales susceptibles de ser destinados a fines energéticos. Contribuye al ahorro y estabilidad en la factura energética de familias, empresas e instituciones: reducción de consumos y costes y mayor estabilidad del precio de la energía. Reduce la huella de carbono, contribuyendo a mitigar el efecto invernadero, gracias a que la biomasa tiene un balance neutro en emisiones de CO2. Mejora el estado selvícola de los montes: los aprovechamientos forestales para proporcionar la biomasa conllevan la limpieza de las masas forestales, ayudando a prevenir el riesgo de incendios forestales Capacidad para generar nueva actividad económica (aprovechamientos forestales, transporte, procesado del combustible, fabricación de calderas, fabricación de pellets, instaladores, mantenimiento…), cuya cadena de valor permanece íntegramente en la Comunidad y permite la generación de empleo aprovechando recursos locales y contribuyendo a fijar población real en el medio rural.

La red de calor de Soria suma ya 163 contratos de servicios energéticos con comunidades de propietarios y edificios públicos

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La red de calor con biomasa de Soria sigue sumando nuevos clientes. Según informa AVEBIOM,  tras el hotel Alfonso VIII se unirán en breve los 6 polideportivos de la ciudad. En total, más de 35 km de tuberías para proporcionar energía térmica a 16.000 personas. Actualmente la empresa promotora de la Red, Rebi, ha suscrito 163 contratos de servicios energéticos con comunidades de vecinos y edificios públicos, como institutos, residencias juveniles, la biblioteca municipal, el hospital Virgen del Mirón o el mercado municipal.

Javier Jiménez, responsable comercial de la red de Soria, calcula que ésta llega a 16.000 usuarios, bien en sus viviendas, o bien en lugares públicos, teniendo en cuenta que se trata de una capital de provincia con 40.000 habitantes. Rebi dispone de un equipo propio para todas las fases de la red, desde el diseño y la ejecución de obra al mantenimiento y la venta de la energía al cliente final. Rebi pertenece al grupo Amatex, que se encarga de generar y suministrar la astilla desde su base en Cabrejas del Pinar. En la planta también fabrican pellet y viviendas modulares de madera y estructuras de madera. La instalación de Soria da trabajo a 35-40 personas. Solo en la sala de calderas trabajan 8 personas en turnos para cubrir las 24 h.

El pasado verano se conectó un gran consumidor, el hotel Alfonso VIII, y en octubre comenzaron las obras para integrar a los 6 polideportivos de la ciudad y una piscina. La Red de Calor de Soria comenzó a funcionar en enero del 2015.

Según sus responsables,  no todas las comunidades son “conectables”, al menos de momento. Uno de los objetivos a largo plazo, según Javier Jiménez, sería conectar a consumidores que cuentan con sistemas de calefacción individuales. De momento la red de calor se dirige a aquellos edificios que cuentan con distribución comunitaria. Otra de las ideas a futuro es suministrar también frío para climatización.

La sala de calderas se compone ahora mismo de tres calderas suministradas por Ventil de 7 MW cada una. Aún queda espacio para instalar una cuarta unidad, quizás en verano de 2020, explica Adrián Ruiz, ingeniero y responsable técnico de la red. Gracias a la construcción de un enorme depósito de inercia de 5000 m³ de capacidad, equivalente a 125 piscinas olímpicas, la red podría proporcionar hasta 80 GWh/año. Las calderas funcionan por la noche, cuando la electricidad es más barata, acumulando la energía en el depósito de inercia. El agua es impulsada a la red desde dicho depósito a una temperatura de entre 94 y 98ºC, con un retorno en la parte inferior a 75ºC.

El mantenimiento de las calderas se realiza durante el día. La limpieza diaria requiere algo más de una hora de trabajo. En invierno, cuando la carga de trabajo es mayor, se hace mantenimiento preventivo y se limpian antes de que hayan transcurrido 10 horas de trabajo.

En la puerta del cliente Rebi entrega la energía en forma de agua caliente -a 84ºC en invierno y a 70ºC en verano-. Además, se encarga de instalar la subestación para transferir la energía al circuito del edificio y que está compuesta por un intercambiador, una válvula de regulación, un contador y una bomba.

La astilla, seca, cribada y limpia, llega para ser utilizada directamente sin que sea necesario realizar ningún tratamiento en planta, salvo retirar y moler rechazos de tamaño excesivo.

En pleno invierno, las calderas pueden llegar a consumir hasta 120 t/día. El trasiego de camiones en esos días puede ser de 6 o 7 camiones cargados con 16-18 toneladas de astilla.