redes de calor
Salamanca avanza en su red de calor renovable con biomasa forestal
La Junta de Castilla y León, a través de la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (SOMACYL), avanza en el desarrollo de la red de calor sostenible de Salamanca, una infraestructura estratégica de carácter ambiental y energético que permitirá suministrar calefacción y agua caliente sanitaria a cerca de 8.900 viviendas y 75 edificios del sector terciario de la capital.
El proyecto global contempla una inversión total de 35 millones de euros, cofinanciada con fondos FEDER 2021-2027, y está concebido para facilitar a los usuarios una reducción de la factura energética, evitar la inversión en calderas individuales y contribuir de forma significativa a la disminución de las emisiones contaminantes en la ciudad.
Primer paso: redacción del Sector 1
Dentro de los trabajos técnicos necesarios para el diseño de la infraestructura, SOMACYL impulsa la redacción del proyecto constructivo de las conducciones del Sector 1, con un presupuesto base de 198.800 euros más IVA. Este será el primer ámbito de actuación y dará servicio al campus universitario, al complejo hospitalario y a los edificios públicos y privados de su entorno, configurándose como el núcleo inicial de despliegue de la red.
Características de la futura red de calor
La red de calor de Salamanca contará con una central de generación de energía térmica con una potencia de hasta 48 MW, que se ubicará en la avenida Mariano Rodríguez Sánchez. La instalación estará equipada con calderas de biomasa forestal con tecnología de parrilla móvil, complementadas con sistemas avanzados de control de emisiones, como multiciclón y electrofiltros, que garantizan un alto rendimiento energético y el cumplimiento de los estándares medioambientales más exigentes.
El sistema de distribución se articulará mediante una red urbana de aproximadamente 50 kilómetros de conducciones, estructurada en tres sectores que se desarrollarán de forma progresiva en distintas fases.
Impacto energético, ambiental y social
La puesta en marcha de la red permitirá una reducción estimada de 39.000 toneladas de CO₂ al año, incrementará la independencia energética de Castilla y León y favorecerá el aprovechamiento sostenible de la biomasa forestal.
Además, el proyecto tendrá un notable impacto socioeconómico, con la creación de unos 70 empleos durante la fase de construcción, 20 puestos vinculados a la operación y mantenimiento y alrededor de 120 empleos en el medio ruralasociados a la obtención y logística de la biomasa.
Calendario y próximas fases
En paralelo, se encuentra en redacción el proyecto básico de la central de generación renovable, adjudicado por 68.900 euros más IVA, junto con los estudios ambientales necesarios. Las obras de la central y de las conducciones se ejecutarán en fases posteriores, con el objetivo de que la infraestructura entre en servicio en 2028.
Con este proyecto, la Junta de Castilla y León refuerza su apuesta por un modelo energético más limpio, eficiente y sostenible, alineado con los objetivos de transición energética y lucha contra el cambio climático.
La región cuenta actualmente con 19 redes de calor renovables en funcionamiento, que suman 99 MW de potencia instalada, 91 kilómetros de tuberías y una inversión acumulada de 85 millones de euros, suministrando energía térmica a 4.517 viviendas, 147 edificios terciarios y 9 usuarios industriales. Entre los proyectos más destacados figuran las redes de la Universidad de Valladolid, el polígono industrial de Villalonquéjar (Burgos) y Valladolid Oeste.
El MITECO destina 50 millones a las redes de calor y frío alimentadas por energías renovables
Las solicitudes pueden presentarse hasta el 27 de febrero
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha aprobado, a través del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), la segunda convocatoria de ayudas para redes de calor y frío que utilicen energías renovables, disponible aquí. El Programa, denominado RENORED, destinará 50 millones de euros del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), con fondos NextGenerationEU, con el objetivo de reducir la dependencia de los combustibles fósiles y la disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero en el sector residencial y de infraestructuras públicas.
Entre las actuaciones subvencionables se encuentran las nuevas centrales de generación, las redes de distribución y las ampliaciones de las existentes que cuenten con una potencia mínima de 1 MW. Para acogerse a los incentivos, es requisito indispensable el uso exclusivo de fuentes renovables, como la biomasa, la geotermia o la solar de concentración, entre otras, excluyéndose aquellas que utilicen combustibles fósiles en la red.
Además, será necesario que los equipos cuenten con etiquetado energético y la mejor tecnología disponible, la monitorización energética y medioambiental del sistema y el cumplimiento de los requisitos del Reglamento de instalaciones térmicas en los edificios (RITE) cuando sea de aplicación. Las instalaciones deberán encontrarse finalizadas antes del 30 de junio de 2029.
La convocatoria se ha dividido en dos programas. El programa 1 se destina a beneficiarios que realizan actividad económica y está dotado con 40 millones. Por su parte, el programa 2 va dirigido a sectores sin actividad económica y cuenta con un presupuesto de 10 millones.
La intensidad de las ayudas será del 35% para el programa 1 y del 70% para el programa 2. En el caso de las pequeñas empresas el porcentaje se podrá incrementar un 10% y un 5% en las medianas. Además, si el proyecto se ubica en municipios de reto demográfico y/o transición justa los incentivos se incrementarán otro 5%. Además, se ha establecido un límite máximo de ayuda de 15 millones por proyecto y beneficiario, así como una inversión mínima de 450.000 euros.
Las ayudas a fondo perdido reguladas por esta convocatoria se otorgarán en régimen de concurrencia competitiva entre los expedientes mejor valorados. Para su selección, se tendrá en cuenta el criterio económico (70%), el tamaño de la empresa (10%), si se ubica en municipios de reto demográfico o transición justa (10%) y si la actuación suministrará calor a barrios vulnerables (10%).
Las ayudas serán percibidas por los beneficiarios con carácter definitivo una vez se verifique la ejecución del proyecto y se certifique la inversión. Cabe la posibilidad de solicitar anticipos de hasta el 80% del total.
Objetivos de la convocatoria
Esta convocatoria, incluida en la componente 31 del PRTR, contribuirá a conseguir los objetivos de mejora de la eficiencia energética y la utilización de las energías renovables establecidos en el Plan Nacional de Energía y Clima (PNIEC) 2023- 2030. Su consecución requiere reducir paulatinamente la demanda energética de los edificios e infraestructuras públicas, reducir la dependencia de combustibles fósiles, introducir tecnologías de alta eficiencia energética, así como fomentar las energías de origen renovable y el autoconsumo.
Se trata de la segunda convocatoria de estas características, después de que se concedieran 34 millones para 20 proyectos en una primera edición, en la que Cataluña, Castilla y León y Castilla-La Mancha fueron las comunidades en las que más proyectos se desarrollaron, con la biomasa como principal fuente de energía.
La presentación de solicitudes se realizará a través del sistema telemático correspondiente alojado en el portal de ayudas de la sede electrónica del IDAE entre el 21 de enero de 2026 a las 9.00 horas y el 27 de febrero a las 13.00 horas.
Los ingenieros industriales de Valladolid y León apuestan por impulsar las redes de calor para avanzar en la descarbonización
Los colegios de ingenieros industriales de Valladolid y León han reunido a más de 30 profesionales en una jornada técnica, organizada con la colaboración de Somacyl, para conocer el funcionamiento la central de calor de Valladolid Oeste y la subestación del Centro Cultural Miguel Delibes.
Los ingenieros industriales abogan por impulsar nuevas redes de calor sostenibles con biomasa como fuente energética para dar servicio de calefacción, agua y refrigeración al mayor número de municipios de Castilla y León, con el objetivo de “favorecer el cambio de modelo y contribuir al proceso de descarbonización que señala la Unión Europea”, según ha explicado Carlos Blanco, ingeniero industrial miembro del Colegio de Valladolid y responsable de Obras y Proyectos del Departamento de Eficiencia y Energías Renovables de la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León (Somacyl).
“Los ingenieros tenemos mucho que decir y aportar en este proceso a través de nuevos proyectos, que suponen una oportunidad de trabajo y generan una importante reducción de costes, disminuyen las emisiones de CO2 y del consumo eléctrico”, precisó Blanco.
Los colegiados han visitado la central de calor de Valladolid Oeste, donde han podido conocer de cerca su funcionamiento de la mano de Carlos Blanco y del CEO de Cofrica, José Ignacio Cambero, ingeniero industrial del Colegio de León. Posteriormente se han acercado a la subestación de intercambio térmico del Centro Cultural Miguel Delibes.
Por su parte, José Ignacio Cambero ha señalado que la implantación de redes de calor supone una “revolución importante y necesaria” en el sistema de generación de energía térmica utilizando biomasa como combustible tanto para uso residencial como industrial, por todos los beneficios que comporta.
“Es el único sistema de descarbonización que funciona a cualquier temperatura, junto con el biometano”, agregó Cambero, al tiempo que destacó su “papel fundamental en la economía circular y local, como elemento dinamizador de empresas relacionadas con el sector, como las que se dedican a la mejora y aprovechamiento de nuestra masa forestal”.
Somacyl tiene actualmente en funcionamiento 17 redes de calor con biomasa (astilla forestal) en Castilla y León, que han supuesto una inversión de 47 millones de euros. En conjunto cuentan con 45 km de tuberías de transporte de energía térmica y ofrecen 69.000 kW de potencia renovable instalada.
Estas redes suministran anualmente 144.000.000 kWh a los edificios conectados: 118 edificios públicos, 3.000 viviendas y nueve industrias.
Entre los proyectos que están en funcionamiento en estos momentos cabe destacar la red de calor Universidad de Valladolid, la del Polígono Villalonquéjar de Burgos, Huerta del Rey de Valladolid y la de Ponferrada.
En los próximos años, Somacyl tiene previsto llevar a cabo 12 nuevos proyectos, que se encuentran en distintas fases de desarrollo y que supondrán una inversión adicional de 174 millones de euros.
Entre las redes actuales y las nuevas, el objetivo es alcanzar en 2030 una potencia renovable instalada de 239.000 kW, una longitud de tuberías de transporte de energía térmica de 180 km y un suministro anual de energía de 495.000.000 kWh para 350 edificios públicos, 32.000 viviendas y nueve industrias.
La ejecución de estos proyectos generará alrededor de 500 puestos de trabajo durante las obras de construcción; y una vez concluidos se necesitarán 60 empleados dedicados al mantenimiento y cien más en tareas de obtención y logística de la biomasa.
Entre los nuevos proyectos se encuentran la red de calor de León (55,7 millones de euros), la de Salamanca (35), Valladolid Oeste (35) y Segovia (22,5).
Además, está prevista la construcción de la red de Villablino (León), Bembibre (León), Aguilar de Campoo (Palencia) y Ciudad Rodrigo (Salamanca), la modernización de la central de la red de calor de Cuéllar (Segovia) y la de Las Navas del Marqués (Ávila), así como las ampliaciones de Ponferrada y Huerta del Rey (Valladolid).
La apuesta por redes de calor se redobla con su implantación en León, Villablino y Bembibre, mientras se amplía en Ponferrada
La Junta prevé 12 nuevos proyectos de redes de calor los próximos años con inversiones por 174 millones
La Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (Somacyl) tiene previsto llevar a cabo en los próximos años, 12 nuevos proyectos de redes de calor con biomasa, que se encuentran en distintas fases de desarrollo y que supondrán una inversión adicional de 174 millones de euros.
La ejecución de estos proyectos generará alrededor de 500 puestos de trabajo durante las obras de construcción; y una vez concluidos se necesitarán 60 empleados dedicados al mantenimiento y cien más en tareas de obtención y logística de la biomasa, informaron los colegios de ingenieros industriales de Valladolid y León en un comunicado, que apostaron por impulsar nuevas redes de calor que contribuyan a conseguir el objetivo de descarbonización fijado por la UE.
León como apuesta
Entre los nuevos proyectos se encuentran la red de calor de León (55,7 millones de euros), la de Salamanca (35), Valladolid Oeste (35) y Segovia (22,5). Además, está prevista la construcción de la red de Villablino (León), Bembibre (León), Aguilar de Campoo (Palencia) y Ciudad Rodrigo (Salamanca), la modernización de la central de la red de calor de Cuéllar (Segovia) y la de Las Navas del Marqués (Ávila), así como las ampliaciones de Ponferrada y Huerta del Rey (Valladolid).
Estas actuaciones están cofinanciadas con fondos europeos Feder 21-27 y Fondo de Transición Justa.
Entre las redes actuales y las nuevas, el objetivo es alcanzar en 2030 una potencia renovable instalada de 239.000 kW, una longitud de tuberías de transporte de energía térmica de 180 kilómetros y un suministro anual de energía de 495.000.000 kWh para 350 edificios públicos, 32.000 viviendas y nueve industrias.
17 redes actuales
Somacyl tiene actualmente en funcionamiento 17 redes de calor con biomasa (astilla forestal) en Castilla y León, que han supuesto una inversión de 47 millones de euros. En conjunto cuentan con 45 kilómetros de tuberías de transporte de energía térmica y ofrecen 69.000 kW de potencia renovable instalada.
Estas redes suministran anualmente 144.000.000 kWh a los edificios conectados: 118 edificios públicos, 3.000 viviendas y nueve industrias. Entre los proyectos que están en funcionamiento en estos momentos cabe destacar la red de calor Universidad de Valladolid, la del Polígono Villalonquéjar de Burgos, Huerta del Rey de Valladolid y la de Ponferrada.
Una red de biomasa en Salamanca transformará 8.900 hogares y 75 edificios
La inversión asciende a 35 millones de euros y abastecerá a 8.900 hogares y 75 edificios terciarios, con un recorrido de 50 kilómetros
La Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Salamanca impulsan un gran proyecto energético que suministrará calefacción y agua caliente a más de 8.900 viviendas y 75 edificios del sector terciario a través de una red alimentada con biomasa.
La Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del territorio, a través de la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (SOMACYL), ha puesto en marcha un proyecto de transformación energética en la ciudad. La futura Red de Calor de Salamanca abastecerá de energía térmica a la zona oeste de la capital, con una inversión total de 35 millones de euros, cofinanciada con fondos FEDER 2021-2027.
La central de generación de energía térmica de 48 MW de potencia se ubicará en la Avenida Mariano Rodríguez Sánchez y contará con calderas de biomasa con tecnología de parrilla móvil y control continuo de la combustión, complementadas con avanzados sistemas de filtrado de emisiones: un multiciclón en la primera etapa y electrofiltros en la segunda.
El sistema de distribución se desplegará mediante una red urbana de 50 kilómetros de canalizaciones, subdividida en tres sectores. Esta infraestructura permitirá llevar la energía térmica a viviendas y edificios del sector terciario, ofreciendo una alternativa sostenible y eficiente a los sistemas tradicionales.
Todos los usuarios de la red conseguirán ahorros en su factura energética y evitarán la inversión en equipos propios, así como una estabilidad de precios a medio y largo plazo. Además, el proyecto logrará una reducción de emisión de gases de efecto invernadero de 39.000 toneladas CO2/año, incrementará la independencia energética de la Comunidad y creará 70 puestos de trabajo en su fase de construcción, 20 para su operación y mantenimiento, y 120 en el mundo rural para la obtención y logística de la biomasa forestal.
Redes de calor en Castilla y León
La Junta de Castilla y León, a través de su sociedad pública Somacyl, ha ejecutado y puesto en servicio 17 redes de calor con una inversión de 43,2 millones de euros, con más de 45 kilómetros de redes instalados, 101 usuarios terciarios y 1.075 viviendas conectadas.
Actualmente se encuentran en diferentes estados de desarrollo 10 nuevos proyectos de redes de calor, entre los que destacan: Valladolid Oeste, León, Salamanca, Segovia, Aguilar de Campoo, Villablino o Ciudad Rodrigo.
Con estas nuevas redes, el objetivo para 2030 es alcanzar los 236 km de redes con una inversión total de 229 millones de euros, que beneficiarán a 522 edificios terciarios y más de 59.000 viviendas, suponiendo evitar la emisión de 39.000 toneladas de CO2 al año.
Objetivos y ventajas de las redes de calor
Las redes de calor tienen como objetivo prestar un servicio urbano de suministro centralizado de energía térmica para edificios públicos y privados, sustituyendo el uso de energías fósiles por energía renovable, sostenible y autóctona que contribuye a generar empleo en entornos rurales, disminuye la dependencia energética de la Comunidad y contribuye a la prevención de incendios forestales. Además, contribuyen a los objetivos de descarbonización europeos con una reducción de las emisiones de CO2 y, por tanto, de la huella de carbono de la ciudad, en este caso de Salamanca. Conllevan, asimismo, la digitalización y telegestión de la demanda de energía térmica de los edificios que se conecten.
Las ventajas para los usuarios son diversas y notables: ausencia de equipos propios de producción de calor; estabilidad en la factura de la energía con ahorros incluidos en los costes de mantenimiento y renovación de calderas; mejora de la calificación energética de los edificios y, por tanto, revalorización de los mismos; mayor disponibilidad de espacio útil en el edificio; flexibilidad y adaptabilidad para disponer de mayor potencia; actualización tecnológica permanente, y garantía y seguridad en el suministro.
Para la ciudad de Salamanca supone la desaparición de cientos de chimeneas, mejorando la calidad del aire y fomentando el carácter sostenible.
Castilla y León impulsa el diseño de una Red de Calor Sostenible en Segovia con una inversión de 415.000 euros
Esta Red de Calor abastecerá 7.000 viviendas y 40 edificios, reduciendo 19.600 toneladas CO₂/año y fortaleciendo la independencia energética de la zona
La red de calor sostenible de Segovia es un importante proyecto medioambiental que abastecerá de calefacción y agua caliente sanitaria a 7.000 viviendas y 40 edificios del sector terciario, supondrá una inversión total de más de 22 millones de euros, permitirá a los usuarios ahorrar en su factura energética y en la renovación de calderas, logrará una reducción de emisión de gases de efecto invernadero de 19.600 toneladas CO2/año en la ciudad e incrementará la independencia energética de la Comunidad.
Dentro de los trabajos de ingeniería necesarios para el diseño de la infraestructura, se ha publicado el anuncio de licitación del contrato de redacción del proyecto constructivo, dirección de obra y coordinación de seguridad y salud de las conducciones de la red de calor sostenible de Segovia, con un presupuesto base de 415.000 euros más IVA.
Desde hace más de una década, la Junta de Castilla y León está desarrollando proyectos de eficiencia energética y energías renovables a través de la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León (Somacyl), con una apuesta firme y decidida por las redes de calor sostenible basadas en el aprovechamiento de biomasa forestal.
Los sistemas construidos han supuesto una inversión de 45 millones de euros, y entre ellos destaca la red de calor de Valladolid, la red de calor industrial del Polígono de Villalonquéjar en Burgos y la red de calor de Ponferrada.
En los próximos años, Somacyl tiene previsto invertir 180 millones de euros en esta materia, destacando los proyectos de la red de calor de León, la red de calor de Salamanca y la red de calor de Segovia, así como los nuevos sectores en Valladolid.
Además, Somacyl participa en distintas sociedades que han desarrollado proyectos de generación eléctrica con biomasa en la Comunidad, entre los que destacan la planta de generación de Cubillos del Sil en León, con una inversión de 120 millones de euros, y la de Garray en Soria, con una inversión de 50 millones de euros.
Edificios de potencial conexión y capacidad de suministro
El sector 1 de la red de calor de Segovia podrá atender la demanda de más de 7.000 viviendas y de 40 edificios terciarios, suponiendo el apagado de más de 200 calderas y chimeneas de combustible fósil en la ciudad de Segovia.
La conexión de edificios privados a la red de calor se realizará a través de suministradores homologados, que son personas físicas o jurídicas que desarrollan su actividad como empresa de servicios energéticos. Este modelo ya se ha implementado con éxito en otras ciudades, y no implica coste de inversión inicial a realizar por parte de los propietarios.
Cuando esté totalmente terminada, la nueva infraestructura tendrá una capacidad de producción de energía térmica renovable de 75.000.000 kWh útiles/año, que suponen 6.450 toneladas equivalentes de petróleo que dejaran de consumirse.
Consumo de biomasa y reducción de emisiones de CO2
El biocombustible que se va a utilizar es astilla forestal de origen sostenible procedente de trabajos silvícolas en los montes de Castilla y León, con un rango de granulometría de G100 y con humedad entre el 20 % y el 40 %.
La previsión de consumo futuro de biomasa para cubrir la demanda potencial de edificios conectables es de 30.000 toneladas astilla/año. La reducción de emisiones de gases de efecto invernadero conseguida con este importante proyecto medioambiental asciende a 19.600 toneladas CO2/año.
Creación de empleo
Para la operación y mantenimiento de la infraestructura se crearán 10 puestos de trabajo estable en la ciudad de Segovia.
Para la obtención y logística de la biomasa necesaria para su funcionamiento se crearán 30 puestos de trabajo en el mundo rural de la Comunidad autónoma, especialmente en la provincia de Segovia.
En las obras de construcción se espera que trabajen más de 70 personas.
Ámbito de despliegue de la red de calor
La red de calor, por los espacios y obras requeridos para su implantación, así como por las afecciones derivadas de estas, no se extenderá por el casco antiguo y las zonas históricas de la ciudad, ni por las calles de tipología muy estrecha.
El ámbito del despliegue inicial de la red de calor es el indicado en el plano adjunto a esta nota. Consta de un ramal principal proveniente del complejo asistencial que discurrirá por el Paseo Ezequiel González, el Paseo Conde de Sepúlveda y la Avenida Juan Carlos I, desde el cual partirán varios ramales secundarios para dar servicio a los edificios públicos y comunidades de propietarios con calefacción central de diversas zonas de los barrios Santo Tomás, Cristo del Mercado, Santa Eulalia, San José y la Albuera.
En una siguiente fase de la infraestructura, está previsto extender la red al barrio de Nueva Segovia y zonas anexas.
El presupuesto total necesario para el desarrollo completo del proyecto será de más de 22 millones de euros más IVA.
Iberdrola arranca el despliegue de su primera red de calor renovable en Palencia
Pistoletazo de salida para la primera red de calor renovable de Iberdrola en Palencia. La compañía, que reafirma su apuesta por la descarbonización, prevé invertir cerca de 40 millones de euros en el despliegue de una red de distribución de calor renovable para el suministro de calefacción y agua caliente tanto para comunidades de propietarios como empresas y edificios de la administración.
La alcaldesa de Palencia, Miriam Andrés, acompañada del delegado de Iberdrola en Castilla y León, Miguel Calvo, el teniente de alcalde, Carlos Hernández, y el responsable del proyecto, Javier Amores, ha visitado las obras de construcción de la central de generación de origen 100% renovable.
La ejecución de esta red de calor, que cuenta con una concesión demanial del Ayuntamiento de Palencia de cincuenta años, se desarrollará a lo largo de los próximos tres ejercicios y discurrirá principalmente por los barrios de Pan y Guindas, Centro, Allende del Río, El Carmen, San Juanillo, Avenida de Madrid, San Pablo y Santa Marina, San Antonio, Santiago, Ave María y El Cristo.
Esta forma de obtener agua caliente y calefacción, que cuenta con una mayor eficiencia energética y económica y que estará operativa en 2025, se convierte en una alternativa mucho más limpia, segura y eficiente para los usuarios que las generadas con gas o gasoil y, además, no supone inversión alguna para el cliente final ya que la conexión tiene coste cero y solo pagará la energía consumida.
La alcaldesa de Palencia, Miriam Andrés, afirma que esta red de calor que se instalará a lo largo y ancho de nuestra ciudad “nos va a permitir casi completar lo que es el circuito de las calderas comunitarias en la propia capital para obtener un calor eficiente y sostenible, dentro del nuevo modelo de ciudades de la Agenda 2030”, donde según puntualiza “tenemos que ir hacía la reducción de combustibles fósiles y la eficiencia energética en todos los aspectos”.
“Este proyecto servirá para acelerar la descarbonización de los servicios de calefacción y agua caliente sanitaria (ACS), ayudando a tener un aire más limpio en el entorno y una factura energética en los hogares más reducida y no sujeta a los vaivenes de los precios que sufren los combustibles fósiles a nivel internacional. Además, mediante la conexión a la red de la industria local, bien para aportar su calor residual o para consumir calor de la red, o ambas cosas, se contribuye de forma decidida a la eficiencia energética y economía circular”, subraya Miguel Calvo, delegado de Iberdrola en Castilla y León.
Los consumidores de esta red de calor renovable podrían ahorrar hasta un 20% en su factura energética, pudiendo quedar garantizado el ahorro frente al sistema al que reemplaza por contrato y dejando el sistema antiguo como respaldo.
Esta iniciativa es el primera de una ambiciosa cartera de proyectos que Iberdrola está promoviendo en España y que cubriría una demanda aproximada de más de 4 TWht/año. Para su ejecución, Iberdrola constituyó en el año 2021 al 50% con Recursos de la Biomasa, S.L.U. una sociedad denominada IR Redes de Calor y Frío, S.L., cuyo objeto social consiste en la promoción, desarrollo, construcción y explotación de las redes de calor y frio.
El crecimiento de la Red de Calor de Soria sigue venciendo a los combustibles fósiles
La expansión de la Red de Calor de Soria continúa marcando un hito en la transición energética en España, reafirmando su compromiso con la sostenibilidad y la reducción de emisiones de CO2. En esta ocasión, la Comunidad de Propietarios de Calle Caballeros 9 y Santo Domingo de Silos 6 ha decidido dejar atrás el uso de gasóleo para su calefacción, uniéndose a la Red de Calor de Soria. Con esta conexión, dejará de emitir 60 toneladas de CO2 a la atmósfera anualmente.
La iniciativa de REBI con la Red de Calor de Soria responde a una necesidad local de calefacción sostenible que está alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, especialmente en lo que respecta a la transición energética y la promoción de energías renovables. Este proyecto es un claro ejemplo de cómo las soluciones locales pueden contribuir a objetivos globales, como la lucha contra el cambio climático y la reducción de la huella de carbono.
Desde su puesta en marcha en enero de 2015, la Red de Calor de Soria ha sido pionera en España, permitiendo a los sorianos liderar la transición energética de manera colectiva. La iniciativa ha servido como modelo para otras ciudades del país, demostrando que es posible y viable la integración de sistemas de calefacción sostenibles en comunidades urbanas. La Red de Calor utiliza biomasa como fuente de energía, lo que reduce las emisiones de gases de efecto invernadero y promueve el uso de recursos renovables, reduciendo la dependencia de combustibles fósiles como el gasóleo.
Contribución a los Objetivos de Desarrollo Sostenible
El proyecto de la Red de Calor de Soria contribuye directamente a varios ODS. En primer lugar, al ODS 7, que busca garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos. La biomasa es una fuente de energía renovable que permite una calefacción eficiente y respetuosa con el medio ambiente. Además, al reducir las emisiones de CO2, también se contribuye al ODS 13, que se centra en adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos.
La Red de Calor de Soria se une a otras redes de calor con biomasa que llevan años operando exitosamente en varias ciudades europeas. Por ejemplo, en Dinamarca, ciudades como Copenhague y Aarhus cuentan con extensas redes de calor que utilizan biomasa y otras fuentes de energía renovable. Estas ciudades han logrado reducir drásticamente sus emisiones de CO2, demostrando que es posible combinar desarrollo urbano con sostenibilidad ambiental.
En Austria, la ciudad de Graz también es un referente con su sistema de calefacción urbana basado en biomasa, que no solo proporciona calor a miles de hogares, sino que también contribuye a la economía local mediante el uso de recursos forestales sostenibles.
DH Ecoenergías impulsa proyectos de redes de calor en Ávila y Zamora
El desarrollo e implantación de redes de calor es una de las propuestas clave para alcanzar la neutralidad climática en 2050. En estos momentos se están desarrollando proyectos en varias ciudades de Castilla y León y en el horizonte está que en apenas un lustro el 40% del calor que se produzca sea con biomasa para avanzar en la eliminación de combustibles fósiles. El mayor hándicap que se encuentran las empresas en estos momentos para su desarrollo va ligado a los trámites administrativos y burocráticos como sucede en gran parte de las instituciones públicas.
DH Ecoenergías está implantándose en estos momentos en Ávila y Zamora y continúa el desarrollo de una planta en funcionamiento en Palencia donde abastecen del orden de 2.000 viviendas. En la capital abulense esperan que pueda entrar en servicio en dos meses con las primeras pruebas porque «la red tiene cuatro kilómetros conectados, se conectarán ahora 40 o 50 edificios antes de acabar el año» con unas 1.500 viviendas. El potencial a futuro es de 7.000 viviendas a pleno funcionamiento.
Esa agilidad a la hora de conceder licencias frena la expansión de este tipo de proyectos energéticos, al estar varios pendientes de resolverse como el caso de Burgos, donde dos empresas aspiran a conseguir acometer esta infraestructura donde DH lleva planteando un proyecto casi seis años.
Otro de los atractivos de las redes de calor son los precios con ahorros mínimos del 10 al 20% o más, en comparativa con los precios del gas o combustibles fósiles, que han tenido una escalada de precios recientemente condicionados por la guerra de Ucrania u otros factores que en nuestro caso no deben repercutir al ciudadano.
Redes de calor con precios competitivos y estables para 10 o 15 años que es el periodo medio de firma de contratos entre las partes y que generan energía en plantas que funcionan con una tecnología de última generación para el control y emisión de humos. La central se instala alejada de la ciudad, en entornos industriales sin causar inconvenientes a los ciudadanos.
La Junta de Castilla y León contará con 30 redes de calor en 2027
La Junta de Castilla y León contará con 30 redes de calor en 2027 con 190 kilómetros (150 más que en la actualidad), cinco plantas de biogás, un centenar de instalaciones fotovoltaicas y dos plantas de hidrógeno verde, infraestructuras que se incardinan en la apuesta de la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio por la sostenibilidad y la transición energética en la generación de energía y que permitirá pasar de una potencia instalada de 65 a 260 megavatios en redes de calor. Esto supondrá un ahorro de 160.000 toneladas de CO2 anuales, cuatro veces más que hoy.
A cierre de 2023 la Comunidad contaba, a través de la empresa pública de la Junta, Somacyl, con 40 kilómetros de redes de calor en Castilla León, una planta de biogás en producción, cinco instalaciones solares y una potencia instalada de 65 megavatios, con los que ahorramos 41.000 toneladas de CO2 al año.
En la actualidad está operativa la red de calor de Ponferrada en su primera fase desde el 25 de diciembre, con una central de generación y un depósito estratificado de 3.500 metros cúbicos, que da servicio a 15 edificios públicos del municipio. Ya se ha licitado su extensión a otros barrios. Llegará a 2.800 hogares y 43 edificios terciarios y tendrá 27 kilómetros de longitud, con una inversión total de 12,5 millones de euros.
También está operativo el proyecto de red de calor integral de Valladolid, con dos fases ya en funcionamiento: la red de la Universidad, que nutre de calor también al Hospital Clínico, y la de Huerta del Rey, que opera con los edificios públicos cercanos, como el de la propia Consejería de Medio Ambiente, a la que ya se han conectado los primeros inmuebles residenciales.
Pero la mayor apuesta es la tercera fase, Valladolid Oeste, con una gran central y un depósito acumulador de 6.000 metros cúbicos, que surtirá de calefacción y agua caliente al resto de Huerta del Rey, a Villa del Prado y a Parquesol. La Junta de Castilla y León destina 47 millones de euros a estas actuaciones, una cifra que alcanzará más de 200 millones para llegar a otras tres zonas de la ciudad: Sur, Este y Norte-Centro en sus fases 4, 5 y 6, respectivamente. La Junta trabaja también en otras nuevas redes de calor en Segovia, Medina del Campo, Aguilar de Campoo, Bembibre o Villablino. Asimismo, desde hace años Somacyl opera la red de calor del polígono industrial de Villalonquéjar, en Burgos, la única red industrial con biomasa que hay en España y que abastece a importantes industrias como L’Oreal o Ubisa; esta red se ha ampliado recientemente para dar calor a varias nuevas industrias de este polo industrial.
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