Biogás
El 62% de los proyectos CLIMA para reducción de emisiones de CO2 ha sido de biomasa o biogás
A mediados del mes de marzo, el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente ha abierto su sexta convocatoria de Proyectos Clima para seleccionar proyectos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero en los sectores difusos. El precio de compra de las reducciones verificadas de emisiones se mantiene en 9,7 €/tonelada CO2. Una gran parte de los proyectos presentados en la convocatoria del 2016 tenía que ver con la biomasa o el biogás, el 62% de los 63 proyectos presentados.
En esta nueva convocatoria, desde la Asociación AVEBIOM se ha destacado que “en los proyectos que incluyan entre sus actividades la producción de biomasa como combustible alternativo, no se contabilizará, en la reducción de emisiones, la biomasa autoconsumida en su proceso de producción”.
Y también que en el caso concreto “de nuevas instalaciones de plantas dedicadas a la producción de biomasa, no podrán considerar el gas natural como escenario de base, entendiéndose que éste debe responder al aprovechamiento de su propia biomasa. El criterio adoptado es que una planta nueva de producción de biomasa no debe encontrar barreras al uso de la misma en sus procesos de producción”.
AVEBIOM cuenta con el denominado Canal Clima, que es un servicio que ofrece a sus asociados en el que se agrupan proyectos individuales de biomasa bajo un esquema común de registro y seguimiento para presentarlos a la Convocatoria de Proyectos Clima de MAPAMA y maximizar las posibilidades de ser seleccionados. En los cuatro años de funcionamiento de Canal Clima, 38 empresas asociadas a AVEBIOM han inscrito 340 instalaciones. En sus cinco años de funcionamiento, los proyectos CLIMA han ahorrado la emisión a la atmósfera de más de 7,4 millones de toneladas de CO2.
Ilustración: J.C.Florentino
El autoconsumo fotovoltaico y el biogás ponen su objetivo en las 31.000 explotaciones ganaderas de la región
Castilla y León es la principal región española por cabaña ganadera: dispone de más de 36.000 ganaderos de los que casi 15.000 son de vacuno de carne. La región es la primera de España en vacuno, con el 22% de la cabaña nacional, y más de 527.000 vacas nodrizas, especialmente en las provincias de Salamanca y Ávila. Y también cuenta con más de 3,3 millones de cabezas de ovino, casi una cuarta parte del total nacional. Así como con más de 5.300 explotaciones de porcino y más de 4.700 explotaciones avícolas.
Un enorme potencial ganadero que consume ingentes cantidades de energía eléctrica y carburantes fósiles, y que genera también grandes cantidades de residuos. Por todo ello, las empresas del sector renovable, especialmente las de fotovoltaica y biogás, se han fijado como objetivo conseguir que una buena parte de las más de 31.000 explotaciones ganaderas de Castilla y León apuesten por soluciones renovables para ahorrar energía y en algunos casos conseguir incluso generarla con su propia actividad.
Según las empresas del sector renovable, el desarrollo de sistemas de autoconsumo fotovoltaico pensado para el sector ganadero permitiría el suministro energético para las labores de cría, alimentación, control sanitario, esquileo y ordeño del ganado. Frente al gasóleo, el combustible más utilizado actualmente en muchas explotaciones ganaderas aisladas, el ahorro anual podría llegar al 65% del consumo actual, con una amortización muy rápida de la inversión a realizar en la puesta en marcha del sistema fotovoltaico.
En cuanto al biogás, hasta ahora se ha desarrollado más en explotaciones de porcino, aunque también podría utilizarse para otro tipo de instalaciones ganaderas o incluso mixtas, donde se den también otros cultivos agrarios.
Castilla y León concentra la quinta parte del potencial de producción de biogás de España
Castilla y León pasa por ser una de las grandes potencias españolas en el sector agroganadero y agroindustrial, la materia prima clave para el despegue del biogás. España tendría capacidad para producir unos 1.700 Ktep de biogás al año, de los que cerca del 17% podrían proceder de Castilla y León, según los expertos del Grupo de investigación Termocal. El biogás producido en España serviría para abastecer el 7% del consumo de gas natural actual. Pero al igual que ocurre en el resto de España, la inversión en este tipo de plantas se ha frenado por los cambios legislativos en materia renovable.
El primer proyecto de biogás que se realizó en Castilla y León tuvo que ser liderado por una empresa pública, Enusa, integrada en la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). La empresa puso en marcha en diciembre de 2011 una planta de biogás de 500 Kw de potencia de generación en la localidad salmantina de Juzbado, cercana a la industria de uranio con la que cuenta desde hace años en dicha localidad.
Con una inversión de tres millones de euros, la planta ha tratado ya en sus más de tres años y medio de actividad miles de toneladas de purín, polvo de cereal, residuos de matadero y lactosuero. Además de generar digestado que puede ser empleado como fertilizante orgánico. Su actividad puede reducir hasta 100.000 toneladas de emisiones de CO2 al año.
El proceso de producción de biogás consiste fundamentalmente en introducir los residuos agroganaderos en un digestor -tanque cerrado- que con una determinada humedad y en ausencia de oxígeno – digestión aneróbica- hace que los residuos se descompongan y produzcan gas metano y fertilizantes orgánicos ricos en nitrógeno, fósforo y potasio.
Como resultado del proceso tenemos, por un lado, el biogás que contiene un alto porcentaje en metano y que puede combustionarse generando energía que se vierte a la red eléctrica, y por otro lado, los residuos con un alto grado de concentración de nutrientes y materia orgánica estabilizada que pueden ser aplicados como abonos agrícolas. Por un lado los abonos sólidos para la sementera y por otro, los líquidos, sobre todo para el maíz.
Foto: Planta de biogás de Enusa en la localidad salmantina de Juzbado
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