energías renovables
Las administraciones recortaron un 69% los permisos de construcción de renovables en 2025
Castilla y León fue la comunidad con más proyectos desestimados, con un total de 1.773,9 MW denegados, en su gran mayoría de fotovoltaica
España frenó en 2025 la concesión de autorizaciones de construcción para proyectos de energías renovables. En concreto, las administraciones públicas autorizaron permisos para 482 proyectos, con un total de 8.194,4 MW, lo que supone un descenso del 69% en comparación con el año anterior.
Así lo refleja el informe trimestral del Observatorio de Energías Renovables, elaborado por Opina 360 con datos del Boletín Oficial del Estado y de los boletines de todas las comunidades autónomas.
La energía fotovoltaica mantuvo su liderazgo entre las tecnologías renovables. Se otorgaron permisos de construcción para 7.033,3 MW, lo que representa el 85,6% de la potencia total autorizada. A mucha distancia le siguieron la energía eólica, con 1.111,2 MW, y la biomasa, con 50 MW.
En cuanto al reparto competencial, los gobiernos regionales concedieron el 59,9% de la potencia autorizada (4.910,9 MW), mientras que el Ministerio para la Transición Ecológica otorgó permisos para los 3.283,6 MW restantes (40,1%).
Tres comunidades
Desde el punto de vista territorial, más de la mitad de la potencia aprobada (53,8%) se concentró en tres comunidades: Castilla-La Mancha encabezó la clasificación con 2.218,5 MW, casi todos de fotovoltaica; seguida de Andalucía, con 1.118,5 MW; y Aragón, con 1.069,6 MW. Cataluña destacó por ser la comunidad con mayor volumen permitido de eólica, y Castilla y León como la única que concedió permiso de construcción para biomasa. En el extremo opuesto, La Rioja quedó como la única región donde no se autorizó la construcción de ningún proyecto renovable.
«Esta caída en los permisos de construcción debe interpretarse con perspectiva. El año 2024 fue un ejercicio atípico y excepcional, marcado por la necesidad de cumplir con los hitos administrativos de caducidad de permisos, lo que provocó una aceleración masiva en las aprobaciones», explica Juan Francisco Caro, director de Opina 360.
«Lo que observamos en 2025 es, en gran medida, un retorno a la normalidad y una estabilización del mercado tras el esfuerzo administrativo del año anterior. No obstante, es vital mantener un flujo constante de tramitación para no comprometer los objetivos a medio plazo», añade Caro.
Extremadura
En una fase anterior de la tramitación, 164 proyectos obtuvieron en 2025 la autorización administrativa previa, sumando una potencia de generación de 3.689 MW. La fotovoltaica dominó este segmento con 3.269,5 MW en 154 instalaciones, frente a los 419,5 MW de 10 plantas eólicas. Geográficamente, Extremadura lideró la recepción de permisos iniciales con 729,4 MW fotovoltaicos, seguida de Andalucía (662,7 MW) y Castilla-La Mancha (560,5 MW).
Por lo que se refiere a los informes de impacto ambiental, a lo largo del año se publicaron 357 declaraciones favorables para un total de 8.101 MW. Nuevamente, la fotovoltaica fue protagonista con el 82,7% de la capacidad (6.702,9 MW), muy por delante de la eólica (1.262,3 MW). Aragón se situó a la cabeza en volumen con visto bueno ambiental (1.441 MW), seguida por Castilla-La Mancha (1.310,9 MW) y Andalucía (1.288,9 MW).
En fase inicial
Por la fase de información pública pasaron en 2025 un total de 791 proyectos de energías renovables, con una potencia de generación conjunta de 14.078,4 MW, un 37,2% menos que el año anterior. El reparto tecnológico fue más equilibrado en esta etapa: el 54,5% correspondió a fotovoltaica y el 44,7% a eólica.
Castilla y León cerró el año liderando la potencia en información pública con 2.593,8 MW, seguida por Andalucía (2.362,5 MW) y Aragón (2.249,5 MW). Estas tres regiones concentran más de la mitad de la potencia renovable en información pública. En todas las comunidades del país se registró al menos un proyecto en fase de información pública durante el año.
Almacenamiento
En el ámbito de los almacenamientos, a lo largo de 2025 se otorgaron autorizaciones de construcción para 53 proyectos, con una potencia instalada total de 815,3 MW, un 8,1% más de la aprobada el año anterior. De estos, 546 MW corresponden a 44 instalaciones de baterías, 146 MW a una central depuradora reversible de bombeo en Castilla y León, y 123,3 MW a 6 hibridaciones de baterías en nuevas plantas de generación fotovoltaica.
Castilla-La Mancha encabezó la clasificación con 241,3 MW, distribuidos entre parques de baterías e hibridaciones. Por detrás aparecen Castilla y León (147 MW), Asturias (135,9 MW) y Cataluña (122,2 MW). En el extremo opuesto, regiones como Madrid, Comunidad Valenciana y Murcia no otorgaron ninguna autorización de construcción para almacenamiento. Por otro lado, también se otorgó permiso previo a 15 instalaciones (299,3 MW), casi todas de baterías y tramitadas por el Ministerio.
Donde más se notó el impulso al almacenamiento fue en las fases iniciales. Los informes ambientales favorables se dispararon hasta los 3.061,8 MW (casi 2.000 MW más que en 2024). Cataluña lideró este apartado con 867,8 MW en baterías, seguida de la Comunidad Valenciana (485,4 MW) y Andalucía (471,9 MW), esta última impulsada por un proyecto de bombeo reversible en Granada de casi 357 MW.
Las perspectivas de futuro crecen con fuerza: en 2025 se presentaron a información pública 225 proyectos de almacenamiento por 6.553,8 MW, un 215% más que en 2024. El 59,6% fueron baterías y el 39,3% centrales de bombeo. Galicia se posicionó como líder indiscutible en esta fase futura gracias a dos grandes centrales de bombeo que suman 2.200 MW. A distancia se encuentran Extremadura (695 MW en baterías) y Cataluña (690,4 MW).
Las administraciones declararon la desestimación de 193 proyectos de renovables en 2025, con un volumen total de potencia de 7.576,4 MW, un 49,5% menos que el año anterior. La causa principal del rechazo fue la caducidad de los permisos (58,7%), seguida de las declaraciones ambientales desfavorables (27,7%). Las comunidades más afectadas fueron Castilla y León, con 1.773,9 MW denegados, en su gran mayoría de fotovoltaica, y Aragón, con 1.751,4 MW, mayoritariamente de tipo eólico.
En relación con el almacenamiento, únicamente 3 proyectos (44,8 MW) fueron desestimados a lo largo del año, la mayoría procedentes de hibridaciones en nuevas fotovoltaicas.
Castilla y León, líder renovable pero con riesgo de perder energía por la falta de red
En 2024, Castilla y León produjo 27.080 GWh, de los que el 92,8% fueron de origen renovable, según datos de Red Eléctrica
Castilla y León es la comunidad que más electricidad renovable genera en España, pero su liderazgo convive con un problema que amenaza con crecer: la falta de capacidad en la red de transporte para evacuar toda la energía producida.
El informe europeo ‘The State of European Power Grids: A Meta‑Analysis’, elaborado por Aurora Energy Research con apoyo de Hitachi Energy, advierte que los cuellos de botella eléctricos podrían triplicar las pérdidas de renovables en España, pasando de 892 GWh en 2025 a 2.869 GWh en 2030 si no se acelera la inversión en infraestructuras.
En 2024, Castilla y León produjo 27.080 GWh, de los que el 92,8% fueron de origen renovable, según datos de Red Eléctrica (REE).
Sin embargo, esa potencia no siempre encuentra salida. El estudio sitúa a Soria entre las provincias españolas más afectadas por la congestión de red, con 54 GWh de energía desaprovechada el año pasado.
Aunque el resto de provincias de la comunidad no figura en los máximos nacionales, el riesgo es creciente: la generación se concentra en zonas interiores mientras la demanda se localiza en áreas urbanas y costeras, lo que obliga a frenar aerogeneradores y plantas solares cuando la red no puede absorber más electricidad.
La situación no es exclusiva de España. A escala europea, en 2024 se perdieron 72 TWh por medidas de gestión de congestión, el equivalente al consumo anual de Austria, y los costes asociados alcanzaron 8.900 millones de euros.
Aurora subraya que la transición energética exige triplicar la capacidad solar y eólica y aumentar un 71% la demanda eléctrica hasta 2050, pero la red no crece al mismo ritmo: más de 800 GW de proyectos renovables esperan conexión frente a los 339 GW instalados.
La red en Castilla y León y las renovables
En Castilla y León, la respuesta pasa por reforzar la red de transporte. REE incrementó su inversión en 2024 hasta 976 millones de euros, un 31% más, y desplegó 487 kilómetros adicionales de circuito y 197 posiciones de subestación.
En la comunidad, ya se han ejecutado ampliaciones en Ciudad Rodrigo (Salamanca), Grijota (Palencia), Tordesillas y Valladolid Nuevo, y se tramitan proyectos estratégicos como la entrada‑salida en La Mudarra (Valladolid) y el nuevo eje Zuzones (Burgos), que conectará con Almazán para aliviar restricciones en el corredor Burgos‑Soria.
La provincia de Valladolid, que concentra el 20,6% de la demanda autonómica, es clave en este plan. Sus refuerzos buscan garantizar el suministro y facilitar la integración de renovables procedentes de zonas limítrofes.
Burgos, con el 19,1% de la demanda, será el punto de anclaje del futuro nodo Zuzones, mientras León (16,6%) mantiene un peso hidráulico que reduce su exposición a vertidos, aunque también depende de la capacidad de transporte para nuevas instalaciones.
Palencia (8,5%) y Salamanca (11,2%) ya cuentan con ampliaciones en sus subestaciones principales, mientras Segovia (7,7%), Ávila (5,3%) y Zamora (5,7%) se beneficiarán del mallado regional previsto en la planificación 2025‑2030, actualmente en audiencia pública.
Soria, con el 5,3% de la demanda, es el epicentro del problema: sus parques eólicos y solares sufren paradas forzadas por falta de red, un escenario que podría agravarse si no se materializan los proyectos en curso.
El informe advierte que España corre el riesgo de perder parte de su ventaja competitiva en renovables si no acelera la inversión en redes, especialmente en territorios con alto potencial de generación como Castilla y León.
«El desajuste geográfico y las limitaciones de transmisión obligan a frenar la producción renovable que podría estar abasteciendo al sistema», señala Alfredo Parres, responsable de renovables en Hitachi Energy.
La planificación nacional fija como principios la maximización de la penetración renovable y la supresión de restricciones técnicas.
Pero los plazos son largos: una línea de 400 kV puede tardar entre cinco y trece años en completarse, frente a los dos o cuatro que necesita una planta solar.
Por eso, Aurora insiste en la necesidad de inversiones anticipadas y soluciones innovadoras, como tecnologías que optimicen la capacidad existente y sistemas de almacenamiento que actúen como activos de red.
Castilla y León afronta así un reto decisivo: mantener su liderazgo verde sin que la falta de infraestructura convierta en papel mojado la energía limpia que produce. Las cifras de Soria son una señal de alerta.
El futuro dependerá de que los proyectos en marcha —La Mudarra, Zuzones y las ampliaciones en subestaciones— lleguen a tiempo para que la comunidad siga siendo motor de la transición energética sin desperdiciar su potencial.
Castilla y León, líder indiscutible en energía limpia: el 92,8% de su electricidad ya es renovable
La Comunidad se consolida como la región española con mayor potencia eólica e hidráulica instalada, superando el promedio nacional de energía limpia y solo por detrás de Noruega en Europa
Castilla y León ha consolidado su posición como la Comunidad líder en España en el sector de las energías renovables, destacando tanto en la potencia instalada como en la energía limpia vertida a la red. Los datos de 2024 son contundentes: la región generó un impresionante 92,8% del total de su electricidad a partir de fuentes renovables, un porcentaje que contrasta notablemente con el 56,8% de generación limpia del conjunto del país.
Este desempeño coloca a la Comunidad en una posición de referencia a nivel europeo. Con una producción limpia que supera a la de la mayoría de los países del continente, solo Noruega obtiene un porcentaje mayor (superior al 98%) de su producción eléctrica de fuentes renovables.
Generación y potencia récord en 2024
En 2024, Castilla y León produjo 25.142 GWh de energía renovable, el registro más alto de toda España. La estructura de generación se apoyó principalmente en:
Eólica: Es la tecnología dominante, con 12.515 GWh y una cuota del 46,2% de la producción total.
Hidráulica: Aportó un 32,5% y experimentó un crecimiento notable debido a las mayores precipitaciones del año.
Solar Fotovoltaica: Contribuyó con el 12,7%.
En términos de potencia instalada, la Comunidad alcanzó una cuota renovable del 96,2%, también la más alta del país, tras sumar 1.413 nuevos MW (638 eólicos y 775 fotovoltaicos). Además, Castilla y León es líder en la potencia instalada tanto en la hidráulica (25,75%) como en la eólica (22,71%) a nivel nacional.
Fomento del autoconsumo y edificios públicos
La Consejería de Economía y Hacienda está impulsando decididamente el desarrollo del autoconsumo fotovoltaico, visto como un motor para el ahorro energético y económico. En 2024, la potencia de autoconsumo fotovoltaico de la región aumentó un 47% respecto al año anterior, alcanzando un total de 390,3 MW en 20.560 instalaciones.
Paralelamente, la Junta está ejecutando un ambicioso Plan de implantación de autoconsumo en edificios de la administración regional, con una dotación de 25,5 millones de euros, con cargo al programa operativo FEDER 2021-2027. Ya se han finalizado instalaciones en hospitales (como el Río Hortega de Valladolid y el Clínico de Salamanca) y centros de salud, sumando un total de 2.255 kW, y se prevé licitar la ejecución de 3.860 kW adicionales en los próximos meses, con el objetivo de alcanzar los 16.470 kW previstos en el programa.
Urge la mejora de infraestructuras para Inversiones
Pese a su liderazgo en producción, la Junta de Castilla y León ha urgido al Gobierno de España a reforzar las infraestructuras de transporte y distribución eléctrica. La falta de capacidad en la red es un cuello de botella que impide la materialización de importantes proyectos empresariales.
La Junta ha identificado 47 proyectos empresariales con interés en invertir en la región, lo que implicaría más de 15.000 millones de euros en inversiones. Estos proyectos, que se ubicarían en el origen de la destacada generación energética de la Comunidad, están actualmente pendientes del desarrollo de nuevas infraestructuras de transporte que el Gobierno central debe aprobar. Castilla y León, que produce el doble de energía de la que consume, necesita con urgencia esta mejora para facilitar el asentamiento de grandes inversiones y la creación de empleo.
Castilla y León produce un 7,6% más de energía renovable y sigue líder nacional
Castilla y León es la región de España en la que más GWh se producen a partir del viento. En concreto, esta comunidad autónoma fue el origen de uno de cada cinco GWh eólicos, un dato que ha impulsado que la generación de energía eléctrica con renovables aumente un 7,6% en 2024 y alcance los 25.142 GWh, cifra con la que vuelve a ser la comunidad autónoma líder a nivel nacional. De hecho, las energías renovables supusieron el 92,8% de la generación eléctrica de la región.
Estos son algunos de los datos extraídos del Informe del sistema eléctrico español 2024 y Las renovables en el sistema eléctrico español 2024, dos documentos de Red Eléctrica que fueron presentados hoy en el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico. Durante el acto, se repasó la evolución del sistema eléctrico en los últimos años, conmemorando el 40 aniversario del nacimiento de Red Eléctrica.
La presidenta de Redeia, matriz de Red Eléctrica, Beatriz Corredor, destacó la gran evolución experimentada por el sistema eléctrico español, ya que “España alcanzó en 2024 sus mejores indicadores con un doble récord tanto en producción renovable como en el porcentaje que supone en el mix de generación”. Coincidiendo con el 40 aniversario de Red Eléctrica, Corredor se refirió a la transformación del sistema durante estas cuatro décadas, “en las que nos hemos consolidado en la vanguardia de la transición energética en Europa”.
De esta manera, y según los documentos de Red Eléctrica publicados hoy, la eólica se mantiene como la primera tecnología de la estructura de generación en Castilla y León, al aportar 12.515 GWh de producción, con los que alcanzó una cuota del 46,2% del total. Le sigue la hidráulica, con una aportación del 32,5%, que experimentó un crecimiento debido a que 2024 fue más lluvioso que su predecesor. Tras esta tecnología estarían la solar fotovoltaica (12,7%), la cogeneración (7,2%) y el contingente de otras renovables (1,5%).
El parque de potencia instalada de generación en Castilla y León dio la bienvenida a 1.413 nuevos MW de capacidad de generación, 638 eólicos y 775 de solar fotovoltaica, datos con los que el parque castellano y leonés alcanza una cuota de potencia renovable del 96,2%, la más alta del país.
En Castilla y León se registró durante 2024 una demanda eléctrica de 13.170 GWh, una cifra que experimentó un incremento del 0,6% respecto al mismo periodo del año anterior.
La potencia instalada de energía solar en Castilla y León aumenta un 34% en 2023
Castilla y León es una potencia en la energía eólica a nivel nacional y va camino de serlo en la solar fotovoltaica. No en vano, la potencia instalada de energía solar fotovoltaica en la Comunidad aumentó un 34,2 por ciento en 2023, hasta los 1.950 megavatios (MW). Es decir, el incremento regional fue 5,5 puntos más que en la media nacional.
Las centrales eléctricas de Castilla y León tenían instalada en 2023 una potencia de 13.662 megavatios, un 3,9 por ciento más que en 2022, lo que supone el 10,9 por ciento de la potencia total instalada en España. La potencia instalada en la Comunidad es fundamentalmente eólica (48,6 por ciento del total, con 6.640 megavatios) e hidráulica (32,2 por ciento, con 4.397 MW).
Castilla y León seguía el año pasado como la comunidad con mayor potencia instalada de energía movida por el viento, hasta suponer el 21,6 por ciento del conjunto nacional. Eso sí, tal y como señaló el informe sobre la situación económica y social de Castilla y León en 2023 del Consejo Económico y Social (CES), recogido por la Agencia Ical, ha pasado a ser la segunda, por detrás de Galicia, en lo que se refiere a energía hidráulica (25,7 por ciento del total nacional).
Mientras la potencia instalada en energía solar fotovoltaica se disparó el año pasado un 34,2 por ciento se mantuvo prácticamente igual en la eólica, con un ligero repunte del 0,1 por ciento) y calcó los números en hidráulica, cogeneración y otras renovables, con datos de la Red Eléctrica Española (REE) recogidos por el CES.
Producción de electricidad
Respecto a la energía generada en Castilla y León a lo largo de 2023, se disparó un 13,8 por ciento, al pasar de 22,8 a 26,9 millones de megavatios hora (MWh). Unas cifras que contrastan con la caída del 3,1 por ciento en España, hasta los 285,7 millones de MWh, según el Boletín de estadística energética publicado por el Ente Regional de Energía (Eren).
El incremento en la Comunidad estuvo marcada por el buen comportamiento de la producción bruta de energía eléctrica en las centrales hidráulicas, con una subida del 65,5 por ciento, hasta los 7,7 millones de megavatios. El aumento de las lluvias está detrás de ese buen comportamiento, tras un 2022 muy seco marcado por la sequía y que fue el segundo peor año en lo que va de siglo en la producción de energía hidroeléctrica.
También hubo una subida de la energía generada con la tecnología solar fotovoltaica en Castilla y León, con una subida del 33 por ciento, hasta los 2,6 millones de MW. En este caso, relacionada con la mayor potencia instalada, generada por la constante subida del precio de la electricidad desde la invasión rusa a Ucrania y posterior conflicto.
Con estos datos, Castilla y León ha pasado de generar el 8,4 del total nacional en 2022 al 9,8 por ciento en 2023. Es decir, la Comunidad es la quinta de España que más energía produce, solo por detrás de Cataluña (14,3 por ciento), Andalucía (doce por ciento), Extremadura (11,1) y Castilla-La Mancha (10,7 por ciento).
De los 26,9 millones de MW generados en la región, casi un 90 por ciento corresponde a energía renovable, lo que hace que Castilla y León sea la autonomía con mayor generación del país. En 2023, la eólica fue la tecnología que más energía renovable aportó en Castilla y León, con el 51,5 por ciento del total, lo que hace que siga siendo la comunidad que más energía eléctrica ha producido a partir de la fuerza del viento. La energía hidráulica, que generó el 28,7 por ciento del total de renovables, es la que más ha aumentado en el último año. La de origen solar fotovoltaico representa el 9,6 por ciento del total. En cuanto a la térmica, su producción subió un 5,2 por ciento, hasta los 2,7 millones de megavatios.
Castilla y León crea una aceleradora de empresas para reforzar su apuesta por las energías verdes
Castilla y León contará con una aceleradora para impulsar las energías verdes, una iniciativa que financiará y asesorará a empresas innovadoras que quieran desarrollar su proyecto, para las que ya se ha abierto la convocatoria de 2024 y a las que se les pedirá un nivel de madurez estratégico mínimo.
La Aceleradora Vertical de Energías Verdes está impulsada por la Fundación Caja de Burgos y la Junta de Castilla y León, a través de ICECYL, y busca acelerar el desarrollo de tecnología y de proyectos empresariales en torno a la producción renovable y sostenible de energía, han informado los promotores en nota de prensa.
El proyecto, que se ha presentado en Burgos, apuesta también por prestar los servicios de apoyo necesarios para el crecimiento de empresas y emprendedores en una comunidad que se ha consolidado ya como el primer productor de energía eléctrica renovable en toda España.
“El potencial de Castilla y León a la hora de producir energía renovable no tiene parangón en toda España. Ni apenas en Europa. Solo Noruega consiguió en 2023 un porcentaje mayor de producción eléctrica renovable que nuestra región. Eso nos sitúa en un punto de partida inmejorable, envidiado por países del mundo entero”, ha asegurado Francisco Javier Cuasante, responsable del Área de Dinamismo Empresarial.
Castilla y León se ha destacado como la comunidad que más energía eléctrica produce a partir de la fuerza del viento (13.553 GWh). También es la que registra el mayor incremento de energía fotovoltaica, al aumentar un 31,2% su capacidad de generación; y el segundo mayor productor de energía hidroeléctrica a nivel nacional, ha recordado.
De ahí que considere que estos datos que impulsan a Burgos y a Castilla y León “a seguir avanzando y a poner los ojos en otra tecnología capaz de cambiar el presente y mejorar el futuro: el hidrógeno verde”, y ha indicado que se calcula que, solo en el año 2030, habrá más de 3.000 empleos ligados a esta economía.
La convocatoria para 2024 ya está abierta y se dirige fundamentalmente a empresas con proyectos y tecnologías emergentes vinculados a las energías verdes, con un nivel de madurez estratégica mínimo, a las que se prestará apoyo, asesoramiento, herramientas y financiación, además de espacio físico.
La Aceleradora cuenta igualmente con el soporte del Instituto para la Competitividad Empresarial (ICECyL) de la Junta de Castilla y León, que aportará recursos y su experiencia acumulada en los procesos de aceleración de scaleups a través de la aceleradora Wolaria.
Asimismo, aprovechará también las sinergias que surjan con H2CYL, la Asociación Castellano y Leonesa del Hidrógeno que persigue descarbonizar la economía a través de modelos energéticos más sostenibles, en particular mediante la utilización del hidrógeno verde.
Castilla y León es la región en la que se producen más megavatios de energía renovable (89 %)
También es en la que más ha crecido en los últimos 10 años (40 %)
Cerca del 42 % de la energía que se produce en España proviene de fuentes renovables, pero mientras en regiones como Castilla y León el 89 % de los megavatios proceden de fuentes limpias, en comunidades como Baleares apenas alcanzan el 7 %.
Según los datos que ofrece Red Eléctrica de España y que tiene en cuenta la producción de megavatios de enero a octubre de 2022, a Castilla y León la siguen Aragón (75,3 %), Castilla-La Mancha (62 %), Galicia (61,9 %) y La Rioja (49,6 %).
A la cola se sitúan Baleares (7,3 %), País Vasco (10,8 %), Cataluña (14,4 %), la Comunitat Valenciana (15,1 %), Asturias (18,5 %) y Canarias (21,5 %).
Según el director del Departamento de Ingenierías de la Universidad Europea de Madrid, Antonio Latorre, el factor más importante a la hora de producir energía limpia es la disponibilidad de los recursos, pero hay otros condicionantes.
«Si hay mucho viento, se puede generar mucha energía eólica, pero también depende de la disponibilidad y del precio del terreno, porque autonomías muy industrializadas tienen un precio del suelo caro, y eso hace que, aunque haya recursos, no se puedan explotar por los elevados costes que supone construir estas instalaciones», detalla Latorre.
Destaca que este es el caso de las ciudades autónomas y de Balares o Canarias, donde hay poco terreno y está muy industrializado.
Respecto a la disparidad que existe entre las comunidades, el ingeniero aclara que no depende de las políticas autonómicas, ya que todas las regiones aplican las medidas que dicta el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que, a su vez, sigue las directrices europeas.
En España, de media, se genera más electricidad no renovable (57,8 %) que verde (42,1 %), aunque si se compara con la que se producía en 2012, las energías limpias han aumentado un 27 %, ya que hace diez años el 30 % era renovable.
Las autonomías en las que más ha aumentado desde 2012 son Castilla y León (40 %), Aragón (32 %) y Extremadura (22 %).
En cambio, la producción de energías renovables ha disminuido en Navarra (-21 %), País Vasco (-2,1 %), la Comunidad Valenciana (-2 %) y Cataluña (-0,9 %).
Energías renovables sí, pero con cariño
Texto: Alberto Álvarez Méndez
Business Development Manager
Arram Consultores
Hacerlo bien, buscando generar un impacto social y medioambiental positivo, no significa retrasar la transición a las renovables
Con lo presente que lo tenemos a día de hoy, casi parece mentira que las primeras conversaciones sobre la amenaza que representaba el cambio climático se remonten a finales de los años 70. Fue entonces, en la Conferencia Mundial sobre el Clima de Naciones Unidas, donde, por primera vez, se buscó establecer estrategias globales para estabilizar la concentración de gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera. Vinieron después el Convenio Marco sobre Cambio Climático (1992) y el Protocolo de Kioto (1997), con sus altos y sus bajos. Más de 40 años después, y con el Acuerdo de París de fondo, sin embargo, parece que por fin existe unanimidad acerca de la importancia de avanzar juntos hacia la neutralidad climática y, lo que es más importante, voluntad para impulsarla. Mirar hacia otro lado ya no es una opción. Pero ¿qué puede aportar el sector energético en este ámbito?
Hace ya tiempo que las energías renovables pasaron a ocupar un lugar significativo entre las herramientas identificadas para afrontar la crisis climática. En la última década, de hecho, su implantación ha experimentado un crecimiento exponencial, animada, también, por el aumento de los precios del petróleo.
El impulso de las renovables en España
En el contexto actual, marcado por una crisis energética mundial que empuja a reducir urgentemente la dependencia de los combustibles fósiles y en base al denominado “paquete de invierno” (“Energía limpia para todos los europeos”, COM (2016) 860 final), que la Comisión Europea presentó en 2016, España aprueba en marzo de 2021 el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030 (PNIEC), en el que se establece como principales objetivos; la descarbonización, el impulso de las energías renovables; la eficiencia energética; la seguridad energética; el mercado interior de la energía; y la promoción de la investigación, la innovación y la competitividad.
En cifras, para 2030, el Plan busca:
- un 23% de reducción de emisiones de GEI respecto a 1990.
- un 42% de renovables en el uso final de la energía, el doble que en 2020.
- un 39,5% de mejora de eficiencia energética; y
- un 74% de presencia de energías renovables en el sector eléctrico, en coherencia con una trayectoria hacia un sector eléctrico 100% renovable en 2050.
La buena noticia es que el Plan afronta actualmente su primera revisión al alza, pues ya se superan las expectativas marcadas: el parque de generación con fuentes de energía renovables en España a finales de 2022 ascendió a 70.452 MW, registrando el valor máximo histórico, y con él se ha producido el 42,2 % de la generación total según datos de Red Eléctrica Española (REE).
El desafío territorial
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) tiene como objetivo estratégico que el 100 % de la energía producida en España en 2050 provenga de fuentes renovables para lo que espera alcanzar el 74 % de energía eléctrica renovable en 2030 frente al 42,2 % obtenido en 2022.
Ahora bien, esa transición energética presenta importantes retos territoriales. Según la Agencia Internacional de la Energía, las ciudades consumen un 67 % de la energía y suponen un 70 % de las emisiones de dióxido de carbono, aun cuando únicamente suponen un 3 % del territorio mundial, lo que resulta en una gran desigual en la implementación de las instalaciones renovables en los territorios.
España, en particular, se caracteriza por ser de los países de la Unión Europea con la mayor desigualdad en lo que a la distribución de su población se refiere. Nos encontramos con territorios pequeños y rurales poco poblados y que padecen profundos procesos de despoblamiento. El 84 % de los municipios españoles tiene menos de 5.000 habitantes según el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Como resultado, son los municipios rurales los que albergan aproximadamente el 81 % y el 85,5 % de las plantas de producción solar y eólica.Sin embargo, las inversiones renovables ubicadas en zonas rurales no llegan a traducirse en un significativo impacto social positivo para las mismas, ya que el despliegue de renovables por sí sola no puede corregir las tendencias de despoblación que sufren algunas zonas de España desde hace décadas. Esto es: aun dejando un retorno local en forma de impuestos para las administraciones locales e ingresos por el alquiler de terrenos para los propietarios de las tierras, su reducida intensidad en empleo sigue siendo su principal punto débil.
Maximizar los beneficios para todos
Este desequilibrio generado, debe ser afrontado por los implicados desde un intenso diálogo, predisposición y por supuesto desde el Cariño, entendido desde sus definiciones de “Inclinación de amor o buen afecto que se siente hacia alguien o algo” y/o “Esmero o afición con que se hace una labor o se trata una cosa” según Real Academia Española (RAE).
Cariño para minimizar su impacto negativo y maximizar sus beneficios, priorizando un modelo energético no especulativo que desligue la producción de energía de las dinámicas de máxima rentabilidad, que incentive la economía local, generación de empleo directo e indirecto permanente, la disminución del consumo y la eficiencia de la producción, y por supuesto, buscando el menor impacto en la biodiversidad.
Desde ARRAM Consultores, asesoramos a nuestros clientes para lograr esta cohesión con el territorio, fomentando la comunicación transparente y fluida con entidades públicas y privadas, aportando estratégicas socioeconómicas, garantizando la conservación de la biodiversidad con medidas compensatorias adaptadas al territorio de implantación y animando la participación ciudadana a fin de hacer frente a las verdaderas necesidades locales.
Identificar los problemas que se pueden generar es imprescindible, así como la implantación de medidas en plena coordinación con estas comunidades locales y bajo una lógica de creación de valor compartido.
Un gran ejemplo de ello, lo encontramos en la certificación del Sello de Excelencia en Sostenibilidad desarrollado desde la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), cuyo objetivo es validar y consolidar su compromiso con las comunidades en la que se instalan, evaluando las medidas propuestas por los promotores, englobadas en 4 ejes principales:
- El Impacto socioeconómico, que busca la creación de valor compartido con la comunidad local en la que se ubicará el proyecto.
- Los criterios de gobernanza, implicando a la comunidad local en el desarrollo del proyecto y garantizando que atienda a las necesidades específicas del territorio.
- La Integración ambiental y protección de la biodiversidad, incorporando medidas de integración de la biodiversidad y renaturalización.
La Economía Circular, asegurando la gestión de residuos al final de su vida útil.
Tenemos la oportunidad de cambiar el presente produciendo energía de forma respetuosa con el entorno, para mejorar nuestro futuro y aportando, así, múltiples beneficios sociales, económicos y medioambientales. Por eso, debemos abogar por una gestión no precipitada y ordenada, necesaria para armonizar el desarrollo energético, vigorizando el compromiso para minimizar el impacto de la transición energética sobre algunos de nuestros valores más singulares, sensibles y amenazados de las áreas rurales.
Aunemos esfuerzos y busquemos el camino del cariño. Haciendo referencia al refrán popular, “Dos no se pelean si uno no quiere”.
El 90% de la generación eléctrica de Castilla y León en el 2022 fue con tecnologías renovables
Castilla y León es el origen del 22,5% de los GWh de energía eólica que se produjeron en 2022 en nuestro país tras aumentar un 4% su producción eléctrica, hasta los 13.793 GWh. Este dato posiciona a la región como la autonomía española que más emplea el viento para generar electricidad y la que cuenta con la mayor participación de tecnologías renovables en el mix autonómico, con una cuota del 89,7% del total.
Estos son algunos de los datos recogidos en el Informe del sistema eléctrico español 2022 y en el Informe de energías renovables 2022, documentos de Red Eléctrica que recogen las principales magnitudes del sector en nuestro país.
Para Beatriz Corredor, presidenta de Redeia, matriz de Red Eléctrica, «lo datos de 2022 evidencian que España es motor renovable de la Unión Europea. Y todo apunta a que, gracias a los esfuerzos realizados el pasado ejercicio, 2023 será un gran año para la transición ecológica en la que está inmerso nuestro país».
Según se detalla en este documento presentado por Red Eléctrica, en Castilla y León el 59,6% de la producción eléctrica corresponde a la eólica, seguida por la hidráulica con una cuota del 19,1%, que ha sufrido un descenso del 49,6% derivado de la escasez de precipitaciones. La solar fotovoltaica se convierte en la tercera tecnología, con una aportación del 8,5%, superando a la cogeneración, que representó el 8,2% del mix. Por otro lado, se han registrado aumentos del 4% y del 33% en eólica y solar fotovoltaica, respectivamente.
La potencia instalada en la región a cierre de 2022 alcanzó los 13.130 MW, un 5,3% más que en 2021 gracias a la incorporación de 404 nuevos MW de solar fotovoltaica y 233 MW de eólica. Así, el 95,6% de los MW que se pueden producir en Castilla y León son renovables, consolidando así su posición a la cabeza del ranking nacional en presencia instalada verde por regiones.
La demanda de energía eléctrica en Castila y León, que supuso durante el 2022 el 5,3% del total nacional, registró 13.372 GWh, un 2,2% menos que en el 2021, lo que la sitúa en la línea de la tendencia nacional.
Por su parte, durante el año 2022 la demanda de energía eléctrica en España ha presentado un descenso del 2,4% respecto al año anterior, alcanzando un total de 250,4 TWh demandados. Una vez corregida la influencia de la laboralidad y de las temperaturas, resulta una reducción del 3,3%.
El MITECO abre a audiencia pública una línea de ayudas para la sustitución de combustibles fósiles por energías renovables en la industria
Esta nueva convocatoria de ayudas contará con un presupuesto de 50 millones de euros
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha sacado a información pública el proyecto de orden por el que se aprueban las bases reguladoras y el programa de incentivos para la concesión de ayudas a instalaciones de cogeneración y tratamiento de residuos que sustituyan combustibles fósiles (gas natural, fuelóleo y gasóleo) por renovables en la producción de electricidad y calor útil para sus procesos industriales.
La línea de incentivos, gestionada por el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE), organismo dependiente del MITECO, supone una importante oportunidad para la industria: le facilita una alternativa de suministro energético viable y asequible, que permite reducir costes y mejora la competitividad de las empresas.
Se trata de una medida alineada con el Plan Más Seguridad Energética (Plan +SE), destinado a reforzar la autonomía estratégica y energética española y europea, reduciendo la vulnerabilidad de la economía y del país a las importaciones de combustibles fósiles. Además, generará empleo, impulsará la actividad económica en el territorio y contribuirá a alcanzar la neutralidad climática en 2050.
Serán subvencionables aquellos proyectos de producción de energías renovables, de forma individual o con combinaciones de instalaciones. Así, son elegibles instalaciones de producción de energía eléctrica o de cogeneración a partir de biomasa, biogás, energía eólica, hidroeléctrica o solar fotovoltaica. En el caso de la producción de energía térmica, se incluyen instalaciones de biomasa, biogás, geotermia, hidrotermia, aerotermia o energía solar térmica.
El importe de las ayudas se encuentra en una horquilla que va desde los 50.000 hasta los 15 millones euros por proyecto. En cuanto a la intensidad de las subvenciones, podrá cubrir hasta el 65% del proyecto con un incremento según el tipo de empresa, 10% adicional si es pequeña, 5% en el caso de mediana empresa, y otro 5% adicional si se ubica en un municipio de Reto Demográfico.
Criterio de valoración
El proyecto de bases a información pública plantea los siguientes criterios de valoración para seleccionar los proyectos que podrán recibir la subvención:
-Criterio económico, buscando los proyectos más eficientes.
-Criterio régimen retributivo restante, buscando primar aquellas instalaciones con mayor tiempo restante a la cogeneración existente, para favorecer aquellos proyectos que vayan a suponer un mayor ahorro de emisiones, así como mayor ahorro económico para el conjunto de los consumidores.
-Criterio operacional, apoyando los proyectos que busquen optimizar el aprovechamiento de la energía generada, según el modo de utilización de la producción (almacenamiento, autoconsumo íntegro, producción térmica) y la sustitución de la planta existente con ahorro de energía primaria.
-Por último, en línea con los objetivos del PRTR, se tendrán en cuenta externalidades positivas, como el impacto beneficioso en zonas de Transición Justa y Reto Demográfico, en pymes y en el ámbito social, promoviendo el empleo y la actividad local y la equidad de género.
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