Ahorro Energético
La nueva fábrica de galletas y pastelería de Gullón en Aguilar de Campoo emplea un nuevo horno de menor consumo energético
La Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León ha procedido a la modificación de Autorización Ambiental a la nueva fábrica de galletas y productos de panadería y pastelería de larga duración de la empresa Gullón en Aguilar de Campoo (Palencia), de los mayores complejos industriales de la región.
La empresa Galletas Gullón S.A. comunicó a la administración regional un cambio en una de las líneas de horno que se ha considerado como modificación no sustancial del proyecto. “La actuación comunicada consiste en la sustitución del horno de la línea 2 por un nuevo horno de cocción a calefacción mixta que supone una mejora en la producción ya que facilitará un mejor control de la temperatura. En cuanto a la incidencia ambiental no es significativa ya que en determinados factores como el ruido y el consumo energético se pueden ver reducidos por las mejoras tecnológicas del nuevo horno respecto al anterior”.
Según el Servicio de Prevención Ambiental y Cambio Climático, “en cuanto a las emisiones a la atmósfera, la variación respecto a las condiciones anteriores resultará nula o muy poco significativa, ya que, aunque se incremente el número de focos de la línea 2, de 4 a 6, estos estarán ligados a un único horno con más quemadores y distintas zonas con control de temperatura completas. Esto redundará en una mejora productiva ya que permitirá un mejor control de la calidad del producto, la optimización del consumo energético y la gestión instantánea de la falta de producto”.
Galletas Gullón nació en la misma localidad palentina donde tiene su sede actual en 1892 y actualmente emplea a unas 1.000 personas. Produce más de 120 millones de kilos de galletas al año, con 700 formatos y más de 100 referencias de producto. Exporta actualmente a 100 países y en abril del 2015 presentó la nueva ampliación de sus instalaciones, denominadas VIDA.
El Congreso estudiará simplificar los trámites para las instalaciones de autoconsumo que no viertan a la Red
Las demandas de la Plataforma para el Impulso de la Generación Distribuida y el Autoconsumo Energético -formada por FENIE, SERCOBE, APPA, UNEF, AIFOC y ASECE, representando en torno a 16.000 empresas del sector de las energías renovables- han llegado al Congreso de los Diputados.
Mediante una proposición no de Ley, esta Plataforma ha conseguido que la Unión del Pueblo Navarro –socio del Partido Popular en el Congreso- solicite al Gobierno que modifique el Real Decreto 900/2015, de 9 de octubre, por el que se regulan las condiciones administrativas, técnicas y económicas de las modalidades de suministro de energía eléctrica con autoconsumo y de producción con autoconsumo.
Una de las modificaciones que se propone tiene como objetivo posibilitar la instalación en viviendas colectivas y en empresas que compartan un mismo techo. En la actualidad, la normativa solo permite que haya una única instalación por edificio o nave, aunque estén ocupados por más de un propietario.
Otra de las modificaciones propuestas consiste en introducir en la normativa una diferenciación entre las instalaciones que venden a la red eléctrica los excedentes que generan y no consumen y aquellas otras instalaciones, propiamente de autoconsumo, que no realizan vertido alguno a la red eléctrica. Con ello se pretende simplificar los trámites administrativos y reducir costes de instalación de éstas últimas.
Así, se introducen cambios en los trámites que se deberán realizar en el procedimiento de conexión y acceso, es decir, los propietarios de las instalaciones que no hacen vertidos a la red, de aprobarse las modificaciones propuestas, ya no tendrán que modificar el punto de conexión, solamente será suficiente con la presentación en la Jefatura Provincial de Industria del Certificado o Boletín de la Instalación eléctrica emitido por una empresa instaladora.
Por otro lado, tampoco se les aplicarán los cargos de aplicación a la energía autoconsumida ni se penalizará la acumulación eléctrica. En cambio, se mantienen los peajes sobre los excedentes de la energía que produzcan sobre las cantidades vertidas (nunca sobre las autoconsumidas).
Solo el 6% de las viviendas de Castilla y León cuenta con una certificación energética excelente
La gran mayoría de las viviendas de Castilla y León no disponen de las mejores certificaciones energéticas en la actualidad. El Registro de Certificados de Eficiencia Energética de Castilla y León, gestionado por la Consejería de Economía y Hacienda, tiene inscritas 73.315 viviendas y edificios a fecha de 25 de julio, una cifra que se ha multiplicado casi por cinco desde 2013, desde que se hizo obligatorio para la venta o alquiler de cualquier piso. Casi el 89 % de estas acreditaciones se corresponden con pisos, bloques y chalés, de los que siete de cada diez han obtenido una calificación energética D o E en emisiones de dióxido de carbono.
El Registro de Certificaciones de Eficiencia Energética de Castilla y León empezó a funcionar en enero de 2012, cuando esta etiqueta sólo era obligatoria para nuevas construcciones, y en mayo de 2013 se modificó el procedimiento de inscripción para adaptarlo a la nueva normativa. En 2012, sólo existían seis inmuebles en el Registro autonómico. El número de registros empieza a aumentar progresivamente en 2013, especialmente desde la publicación del RD 235/2013 a mediados de abril, y alcanza los 15.025. Al año siguiente se bate el récord de registros, con casi 27.975 nuevas entradas y 43.000 certificados a 31 de diciembre de 2014. Las altas se han mantenido a buen ritmo durante 2015 (con más de 18.638 certificados incorporados) y esta tendencia continúa en los primeros meses de 2016, en los que el Registro está añadiendo una media de 1.600 etiquetas mensuales.
Por provincias, Valladolid es la que cuenta con un mayor número de certificaciones con 16.929, seguida de León con 13.803, Salamanca con 12.255, Burgos con 10.675, Segovia con 4.949, Palencia con 4.873, Zamora con 3.391 y Soria con 2.153.
El certificado de eficiencia energética otorga una doble calificación energética a cada inmueble, que se mide en función de su consumo y de sus emisiones de dióxido de carbono a través de una escala que va de la A a la G, siendo A un indicador de máxima eficiencia (menor consumo y menores emisiones) y G, de mínima. Si se atiende al uso residencial, más del 53 % de las viviendas certificadas han obtenido una calificación E, la más repetida; un 17,5 %, la D, que es el valor medio de la escala; en un 23 % de los casos, la etiqueta marca los peores resultados con F o G; y únicamente el 6,2 % de los edificios residenciales certificados acreditan la excelencia energética (A, B y C).
El autoconsumo fotovoltaico y el biogás ponen su objetivo en las 31.000 explotaciones ganaderas de la región
Castilla y León es la principal región española por cabaña ganadera: dispone de más de 36.000 ganaderos de los que casi 15.000 son de vacuno de carne. La región es la primera de España en vacuno, con el 22% de la cabaña nacional, y más de 527.000 vacas nodrizas, especialmente en las provincias de Salamanca y Ávila. Y también cuenta con más de 3,3 millones de cabezas de ovino, casi una cuarta parte del total nacional. Así como con más de 5.300 explotaciones de porcino y más de 4.700 explotaciones avícolas.
Un enorme potencial ganadero que consume ingentes cantidades de energía eléctrica y carburantes fósiles, y que genera también grandes cantidades de residuos. Por todo ello, las empresas del sector renovable, especialmente las de fotovoltaica y biogás, se han fijado como objetivo conseguir que una buena parte de las más de 31.000 explotaciones ganaderas de Castilla y León apuesten por soluciones renovables para ahorrar energía y en algunos casos conseguir incluso generarla con su propia actividad.
Según las empresas del sector renovable, el desarrollo de sistemas de autoconsumo fotovoltaico pensado para el sector ganadero permitiría el suministro energético para las labores de cría, alimentación, control sanitario, esquileo y ordeño del ganado. Frente al gasóleo, el combustible más utilizado actualmente en muchas explotaciones ganaderas aisladas, el ahorro anual podría llegar al 65% del consumo actual, con una amortización muy rápida de la inversión a realizar en la puesta en marcha del sistema fotovoltaico.
En cuanto al biogás, hasta ahora se ha desarrollado más en explotaciones de porcino, aunque también podría utilizarse para otro tipo de instalaciones ganaderas o incluso mixtas, donde se den también otros cultivos agrarios.
Las familias castellano-leonesas podrían ahorrar al año 302 millones de euros en electricidad y gas
La Fundación Gas Natural Fenosa ha publicado los resultados de la décima edición del Índice de Eficiencia Energética, que constata que los hogares castellano-leoneses pueden ahorrar de media 284 euros anuales, el 29,1% de su factura de gas y electricidad, con cambios en sus usos y costumbres y con la mejora del equipamiento. En total, el potencial de ahorro de las familias suma 302 millones de euros al año.
La energía susceptible de ser ahorrada en los hogares de Castilla y León, casi 3.300 GWh, es igual a 117 años de consumo en alumbrado público de la ciudad de Valladolid. Un uso más eficiente de la energía evitaría, además, la emisión a la atmósfera de más de 700.000 toneladas de dióxido de carbono (CO2).
El Índice refleja que el mayor potencial de ahorro energético del hogar está en los electrodomésticos (44,4%), la iluminación (32,8%) y la calefacción (24,7%). Los porcentajes son inferiores en los otros ámbitos estudiados, aire acondicionado (16,3%) y agua caliente sanitaria (12,5%).
El Índice de Eficiencia marcó en 2016 en Castilla y León una puntuación de 6,37, cifra superior a la registrada en 2013 (6,31).
Los hogares castellano-leoneses siguen siendo ligeramente menos eficientes que la media de los hogares españoles, aunque su índice global se sitúa ya sólo a dos centésimas del índice nacional.
El estudio analiza el equipamiento del hogar, el control energético que realizan los usuarios, el mantenimiento y la cultura de eficiencia de los hogares, y con estos cuatro indicadores establece un Índice Global de Eficiencia. En esta edición, el Índice a nivel nacional retrocede hasta los 6,39 puntos sobre 10, por debajo de los 6,45 puntos registrados en la última edición del estudio (2013).
Ilustración: J.C. Florentino
La Junta concederá ayudas para mejoras de eficiencia energética en empresas en las que primará los proyectos en pequeños municipios
La Consejería de Economía y Hacienda de la Junta de Castilla y León va a destinar este año 2016 más de 2 millones de euros a una línea de subvenciones destinada a las empresas que promuevan mejoras de eficiencia energética en sus sistemas industriales y en sus edificios. Las instalaciones deben estar ubicadas en la región para tener derecho a las ayudas.
El Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) ha publicado el extracto de la orden de convocatoria de ayudas, cofinanciadas al 50 % con el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder), que primarán los proyectos ubicados en el medio rural y en los municipios mineros.
Esta primera convocatoria dirigida a empresas y dotada con algo más de dos millones de euros forma parte de un paquete más amplio de subvenciones, que cuenta con un presupuesto de 12,5 millones hasta 2020 dentro del Programa Operativo Feder.
La cuantía de las ayudas se sitúa de media en el 22 % del coste de las iniciativas financiadas, aunque puede alcanzar el 30 % siempre que no supere los máximos establecidos. Se consideran criterios preferentes para su concesión los resultados en términos de eficiencia energética asociados al proyecto, así como su ubicación en pequeños municipios (con mayor puntuación cuanta menor población tenga la localidad) o en las comarcas mineras.
La convocatoria está abierta a un amplio colectivo de beneficiarios potenciales, ya que pueden concurrir grandes y pequeñas y medianas empresas (pymes), autónomos y agricultores y ganaderos a título principal. No obstante, se priman con mayor puntuación en las valoraciones las iniciativas promovidas por sociedades de reducido tamaño (medido en términos de volumen de facturación) y por emprendedores. Los interesados pueden solicitar un anticipo del 75 % de la cuantía de la ayuda, que se hará efectivo en el momento de su concesión.
Ilustración: J.C. Florentino
Las comunidades de regantes de Ferduero logran precios de 42 euros el megawatio con compras conjuntas trimestrales
La factura eléctrica es uno de los costes más importantes a los que tienen que hacer frente los agricultores de regadío. Y por ello han buscado alternativas para abaratarla. A través de Ferduero, la federación que aglutina a las comunidades de regantes de la región, han firmado un acuerdo con la empresa EDP que les permitirá ahorrar entre un 20 y un 25% de sus gastos eléctrico. El precio fijado hasta el mes de septiembre es de 42 euros por megawatio.
El acuerdo ha sido suscrito en León por 33 comunidades de regantes, ya que algunas de ellas mantienen acuerdos independientes con otras compañías. En la pasada campaña, el precio pagado por las comunidades de regantes fue de 55 euros por megawatio contratado, con un gasto global de cinco millones de euros.
Ferduero mantiene un sistema de compras desde hace ya tres años por el que adquiere la energía eléctrica que necesita para sus asociados de forma trimestral. En este consumo, se «incluyen los posibles desvíos ya sean por un menor consumo o una mayor necesidad de electricidad sin que la tarifa varíe, ya que en ambos casos es asumido por la compañía”.
Según la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos en España (Esyrce) del Ministerio de Agricultura, la superficie destinada a cultivos de regadío en España es de 3,5 millones de hectáreas, de las que casi 419.000 hectáreas se cultivan en Castilla y León. La comunidad es la tercera de España, tras Andalucía y Castilla-La Mancha, en este tipo de cultivos que requieren para el riego un alto consumo energético.
Burgos tendrá un distrito de calor que se abastecerá con 1.400 toneladas de astilla forestal
Burgos tendrá su propio distrito de calor, un concepto anglosajón muy desarrollado ya en varios países europeos. El acuerdo suscrito entre Somacyl, la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León, y la Diputación de Burgos, permitirá dar calefacción y agua caliente sanitaria mediante biomasa de astilla forestal a tres edificios de la zona denominada Fuentes Blancas: el colegio CEIP Fuentes Blancas, una residencia de ancianos y una residencia de adultos asistida. El presupuesto global será de 825.000 euros.
Somacyl es la entidad encargada del mantenimiento, así como del aprovisionamiento de biomasa durante los próximos quince años. El ahorro estimado durante el primer año será del 5% que se irá incrementando de forma significativa durante los siguientes años.
El consumo previsto por los tres edificios de la Diputación de Burgos es de 3,2 millones de Kwh anuales. Para alcanzar este suministro será necesario un consumo de unas 1.400 toneladas de astilla forestal, que procederá de bosques de la provincia de Burgos.
En el cuatrienio 2014-2018, la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, que dirige Somacyl, tiene previsto una inversión de 78 millones de euros en distintos proyectos de ahorro y eficiencia energética en ayuntamientos, institutos públicos y universidades, entre los que destaca el cambio de calderas de gasoil y gas por biomasa, así como proyectos de renovación de alumbrado público en distintos municipios de la comunidad.
AENOR otorga al Ente Regional de Energía la máxima certificación de gestión energética
La Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR) ha otorgado al Ente Regional de la Energía (EREN) la máxima certificación de gestión energética, basada en la Norma ISO 50001. Esta acreditación internacional reconoce su implicación con el ahorro en recursos energéticos y complementa la certificación de gestión medioambiental ISO 14001, que obtuvo en 2009 y ahora acaba de renovar.
El edificio que alberga la sede del EREN, la Dirección General de Energía y Minas y el Laboratorio Regional de Combustibles (Larecom), ubicado en León, es referente de la arquitectura y la ingeniería por aplicar los conceptos de sostenibilidad, bioclimatismo y alta eficiencia energética. Se trata de un inmueble proyectado para aprovechar al máximo los recursos energéticos gratuitos disponibles en la zona y aplicar en sus instalaciones tecnologías energéticas eficientes.
Entre estas prácticas destacan el atrio interior que funciona como un acumulador de aire y la cámara acristalada que lo acondiciona para la ventilación de las zonas de oficinas mediante la captación pasiva de la radiación solar; las instalaciones de aprovechamiento de energía solar para producir agua caliente sanitaria y electricidad; la microcogeneración de energía eléctrica y térmica a partir de un mismo combustible; la caldera de biomasa para calefacción o el techo frío para aclimatación de las dependencias.
La sede del EREN se somete cada año a las auditorías externas e internas obligatorias para renovar la certificación. En seis años se ha reducido hasta un 22 % el consumo de gas natural; un 15,7 % el de electricidad y un 7,6 % la utilización de papel. En 2014, el ente público se fijó un nuevo reto: certificar el sistema de gestión energética con la ISO 50001:2011, una norma que permite determinar la estrategia en el uso de la energía, estableciendo los indicadores de desempeño energético para analizar la evolución del consumo y corregir a tiempo las posibles desviaciones.
El EREN demuestra que la tecnología LED de iluminación permite reducir el consumo un 85% en instalaciones deportivas
El Ente Regional de la Energía (EREN) ha aplicado por primera vez en unas instalaciones deportivas la tecnología lumínica LED para reducir el consumo de electricidad y abaratar costes. La mejora se ha ejecutado en el pabellón cubierto Río Esgueva de Valladolid, gestionado por la Consejería de Cultura y Turismo, y se enmarca en el convenio de colaboración suscrito entre esta consejería y la de Economía para la realización de dos ensayos demostrativos de la instalación de este sistema de alumbrado en pistas polideportivas y en Bienes de Interés Cultural (BIC).
El estudio, proyecto técnico y remodelación de la iluminación acometido por el EREN se realizó en el polideportivo gestionado por la Dirección General de Deportes. En una primera fase se practicaron dos mediciones luminotécnicas en condiciones climatológicas diferentes –un día muy soleado y una tarde noche de verano– con el dispositivo original, compuesto por 30 campanas con lámparas de halogenuros metálicos y una potencia total instalada de 12,6 kilovatios (kW).
A continuación se procedió a la instalación del nuevo modelo de iluminación sin desmontar el primitivo con la finalidad de efectuar un análisis comparativo del rendimiento de ambos con mayor precisión. Se colocaron 30 luminarias tipo LED regulables con una potencia instalada de 6 kW y sensores fotométricos que modulan de forma automatizada el suministro de luz artificial necesario para el ejercicio de cada actividad deportiva en función del aporte de luz natural.
La medición con el sistema LED se efectuó una tarde del mes de enero, a las 19 horas, cuando ya había anochecido, y se verificaron mejoras sustanciales. De hecho, los niveles de iluminación obtenidos, su uniformidad y reproducción cromática, superaban los valores mínimos recomendados por la norma UNE EN12193 sobre alumbrado en instalaciones deportivas en función del uso, considerando en este caso el Alumbrado Clase II: competición de nivel medio (regional y local) y Alumbrado Clase III: entrenamiento general, educación física y actividades recreativas.
El estudio permite concluir que la tecnología LED es más eficiente, puesto que ofrece un rendimiento óptimo precisando una menor potencia, reduciendo el consumo de energía y, como consecuencia, rebajando el coste de la factura de la luz. En concreto, con una potencia de 6 kW, un 52 % inferior a la instalada en el alumbrado original –que era de 12,6 kW–, el consumo eléctrico anual se reduce un 85 % –en buena medida, gracias al sistema automático de regulación del nivel de iluminación– y el ahorro económico bruto se eleva a 3.761 euros al año.
De acuerdo con estos cálculos, la inversión estimada para instalar un sistema de alumbrado similar al implantado por el EREN en unas instalaciones deportivas ascendería a 26.900 euros, desembolso que se amortizaría en un periodo de siete años conforme a los ahorros comprobados.
- ← Anterior
- 1
- …
- 19
- 20
- 21
- Siguiente →









