Mercado Eléctrico
La tasa de cambio de comercializador en el sector del gas es mayor que en la electricidad en Castilla y León

El cambio de comercializador tanto en electricidad como en el mercado del gas, lo que se conoce técnicamente como switching, va en aumento. Según los datos de un reciente estudio de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), el número de solicitudes de cambio de comercializador de electricidad y de gas recibidas por los distribuidores durante el segundo trimestre del año 2016 se incrementó en un 7,8% (1.319.354 solicitudes frente a las 1.207.482 del primer trimestre). De estas solicitudes, 988.713 pertenecen al sector eléctrico y 330.641 al sector gasista.
En el caso de Castilla y León, la tasa de cambió de comercializador en el sector eléctrico fue del 3% en este segundo trimestre del 2016 frente a la media del 2,9% a nivel nacional. Mientras, en el sector del gas, la tasa de cambio de comercializado ha sido mayor, de un 4,1% de media frente al 3.5% a nivel nacional. La región contaba a finales del segundo trimestre del 2016 con un total de 2.029.569 de clientes de electricidad y de 457.024 de gas natural.
Los tiempos medios de cambio de comercializador se han reducido: para el sector eléctrico fueron de 12 días (13-14 días en el 2015); y para el sector gasista de casi 14 días (14-15 días en el 2015). Por canal de contratación se observa que la venta domiciliaria es más lenta (en más de 8 días) que el resto de canales (teléfono, web, tienda, etc.), tanto para electricidad como para gas.
En total, se aceptaron el 88% de solicitudes en el sector eléctrico y el 79% en el sector gasista. No todas las solicitudes formuladas por los comercializadores están bien realizadas, contienen la información que corresponde a la del punto de suministro o incluso puede ocurrir que deban ser rechazadas por aspectos técnicos.
Finalmente, el número de cambios de comercializador activos, es decir, aquellos que han sido realmente ejecutados por los distribuidores en el segundo trimestre de 2016 alcanzaron los 848.560 en el sector eléctrico y de 266.271 en el sector gasista. Estas tasas de cambio están entre las más altas de los mercados de gas y electricidad a nivel europeo, y serían comparables a las existentes en otros sectores regulados como la telefonía.
Según el organismo de la Competencia, la tasa de switching es un indicador del nivel de competencia en el mercado minorista que debe valorarse en conjunto con otros indicadores relacionados con la estructura y el grado de satisfacción de los consumidores.
La producción de energía hidráulica sube un 25% en España mientras la de carbón en las térmicas cae un 30%

El 2016 no ha sido un buen año para el carbón. Ni para el nacional, proveniente en parte de Castilla y León, ni para las importaciones. Según los datos de Red Eléctrica España hasta primeros de diciembre, el carbón ha concentrado el 14,3% de generación eléctrica en el mercado español, frente a casi el 20% que alcanzó en el 2016. Gracias a ello, las emisiones de CO2 del sector eléctrico serán hasta un 20% menores este año que las del año anterior.
Por el lado contrario, la producción de energía de origen hidráulico ha aumentado más de un 25% a nivel español –sobre todo en el primer semestre del año– lo que compensa en parte la caída del 30% de la energía producida en las centrales térmicas con carbón. Las centrales térmicas de carbón también se han visto perjudicadas por las bajas cotizaciones de los derivados del petróleo como el coque, que han servido de sustituto al carbón.
Este panorama en el lado de la producción se produce cuando la demanda energética sigue manteniéndose casi estable en este año 2016. Según las estimaciones de REE para el cierre del año, la demanda de energía eléctrica peninsular del 2016, se sitúa en 250.266 GWh, y experimenta un crecimiento del 0,8% con respecto al año anterior. Corregidos los efectos de la laboralidad y la temperatura, la demanda se estima en el mismo nivel que en el 2015.
El 41,1% de la producción eléctrica en la Península procedió de fuentes renovables, lo que supone 4,2 puntos porcentuales más que en el 2015.
La Junta de Castilla y León licita el suministro eléctrico de las Cortes en Valladolid con valor estimado del contrato de 495.000 euros
La Junta de Castilla y León ha sacado a concurso la adjudicación de la contratación del suministro de energía eléctrica del edificio de las Cortes de Castilla y León en la capital vallisoletana. El plazo de ejecución del contrato será por un año, prorrogable por un año más, con un valor estimado del contrato de 495.867,7 euros. Aunque el presupuesto base del contrato es de 247.933 euros más el 21% de IVA, para un total de 300.000 euros. Entre las garantías exigidas a las empresas figura el 5% del importe de adjudicación sin IVA.
Se podrán presentar las ofertas hasta las 14,00 del 1 de diciembre. El licitador estará obligado a mantener su oferta al menos durante dos meses. El contrato está siendo tramitado a través de la Secretaria General de las Cortes, a través de su Servicio de gestión administrativa.
El edificio que alberga las Cortes se compone de cuatro volúmenes y dispone de una superficie construida de casi 30.000 metros cuadrados. En su fachada sur se abre un gran hueco al que da el Salón de Recepciones y el despacho de Presidencia. En la fachada este, bajo el Hemiciclo, se ha abierto un hueco hasta la planta primera, ofreciendo con ello condiciones de iluminación a la zona de entrada al salón de plenos. El tercero se corresponde con el volumen del Hemiciclo, con planta de 26×26 m y altura de 13,30 m sobre la cubierta del volumen principal.
Un seminario en Valladolid destaca que las cargas parafiscales e impuestos suponen el 50% del total de la factura eléctrica

Valladolid acogió la semana pasada un seminario sobre “Los impuestos de la energía”, que fue inaugurado por el consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, Juan Carlos Suárez-Quiñones, y el director general de la Fundación Gas Natural Fenosa, Martí Solà. Destacados expertos han analizado los aspectos más importantes sobre los impuestos que gravan la energía y los impactos de la fiscalidad energética en el recibo de los hogares y en la competitividad de las empresas.
El seminario, que fue clausurado por el director general de Energía y Minas de la Consejería de Economía y Hacienda de la Junta de Castilla y León, Ricardo González Mantero, y el director general de la Fundación Gas Natural Fenosa, Martí Solà, contó con la asistencia de más de 100 profesionales, abogados, economistas, responsables de fiscalidad de empresas, y responsables de empresas energéticas.
El senior manager de strategy de PWC, Gerardo Fernández Martín, señaló que los costes asociados a políticas energéticas y sociales (“cargas parafiscales”) y los impuestos suponen en torno al 50% de la factura eléctrica. Eso está repercutiendo en el precio de la electricidad en España, que es una de las más caras de Europa, lo que significa una menor renta disponible para los hogares y lastra la competitividad de las empresas.
El representante de Área de Derecho Fiscal de Uría Menéndez, Miguel Bastida Peydro, explicó que la mayor parte de tributos que gravan el consumo o la producción de energía, así como los que gravan el impacto medioambiental causado por la misma, son repercutidos finalmente al consumidor a través del precio de la energía.
El CFO de Europac, Jorge Bonnin, describió cómo afecta la fiscalidad de la energía a la competitividad económica de las empresas, y detalló que este impacto es mayor en las empresas intensivas en consumo energético, como es el caso del sector papelero.
El socio de Fiscalidad Local y Medioambiental de EY Abogados, Juan Carpizo Bergareche, repasó las diferencias de la fiscalidad energética española con la del resto de países de la Unión Europea, debido a que en España –a diferencia de otros países europeos– han surgido diversos tributos en tres niveles de la Administración Pública (local, autonómico y estatal) que gravan de forma diferenciada al sector energético en relación a otros sectores de nuestra economía.
Castilla y León impulsará la estrategia europea de renovables térmicas desde la Red de Agencias Europeas de la Energía
Castilla y León, a través del Ente Regional de la Energía (EREN), ha sido elegida para ocupar la Vicepresidencia de Usos Térmicos de las Energías Renovables (Renewable Heating & Cooling, en inglés) de la Federación Europea de Agencias Regionales de Energía y Medio Ambiente (Fedarene) durante los próximos tres años. El cargo implica que la Comunidad pilotará la puesta en marcha de una estrategia conjunta y específica, que ha diseñado al efecto, para potenciar el desarrollo futuro de este sector, propuesta que defenderá ante las instituciones europeas y los actores del mercado.
El director general de Energía y Minas y del EREN, Ricardo González Mantero, ha entrado a formar parte del Consejo de Dirección de Fedarene, la principal red de agencias regionales y locales y departamentos europeos que desarrolla, coordina e impulsa políticas sostenibles de energía y medio ambiente en el ámbito comunitario.
El ente dependiente de la Consejería de Economía y Hacienda, que desde sus orígenes se incorporó como miembro activo de la federación, propuso la creación de esta Vicepresidencia y presentó su candidatura acompañada de una estrategia dirigida a optimizar los usos térmicos de las energías no contaminantes, entre los que destacan calefacción, agua caliente sanitaria y refrigeración, sin excluir los usos industriales.
Este programa, que acaba de ser refrendado por los socios de Fedarene, plantea a las agencias regionales de energía la ejecución de una batería de medidas, entre las que destacan la elaboración de propuestas normativas y de procedimientos administrativos más ágiles y sencillos, la promoción de instalaciones de demostración, la colaboración con empresas para mejorar la oferta de productos y servicios, o la labor de información y difusión hacia consumidores, asociaciones y administraciones.
Desde la nueva Vicepresidencia, el EREN trabajará también para articular una posición común en el seno de la federación en torno al futuro que deben tener los usos térmicos de la energía y fomentará el intercambio de experiencias entre instituciones, empresas, asociaciones y profesionales de las distintas regiones.
Están pendientes la aprobación de la Estrategia Europea sobre Usos Térmicos de la Energía (Strategy on Heating and Cooling) –enviada el pasado mes de febrero por la Comisión Europea al Parlamento Europeo– y la regulación de una nueva directiva en materia de renovables, circunstancias que hacen de éste un momento idóneo para reforzar la presencia de las regiones en el espacio comunitario.
En Castilla y León este sector presenta un alto potencial gracias a la elevada demanda que presenta, a los importantes recursos energéticos del territorio –tanto en radiación solar como en biomasa– y a la alta capacitación de empresas y profesionales, lo que favorece el desarrollo de instalaciones de renovables para usos térmicos a un coste razonablemente competitivo.
El consumo eléctrico se mantiene plano en 2016 pese al buen dato de septiembre
El buen comportamiento del consumo eléctrico durante el pasado mes de septiembre, motivado en gran parte por unas temperaturas medias mucho más altas, no es suficiente para mejorar el consumo nacional de energía eléctrica durante los nueve meses del año.
Según datos de Red Eléctrica de España, la demanda peninsular de energía eléctrica en septiembre se estima en 20.832 GWh, un 6,3% superior a la registrada en el mismo mes del año anterior. Si se tienen en cuenta los efectos del calendario y las temperaturas, la demanda peninsular de energía eléctrica ha aumentado un 3,8% con respecto a septiembre del 2015.
En los nueve primeros meses del año, la demanda peninsular de energía eléctrica se estima en 187.810 GWh, un 0,1% más que en el 2015. Una vez corregida la influencia del calendario y las temperaturas, la demanda de energía eléctrica es un 0,1% inferior a la registrada en el año anterior.
Mientras, la producción de origen eólico en septiembre ha alcanzado los 2.683 GWh, un 10,6% inferior a la del mismo mes del año pasado, y ha supuesto el 13,5% de la producción total. En el mes de septiembre, con la información a día 30, la generación procedente de fuentes de energía renovable ha representado el 30% de la producción. El 55,2% de la producción eléctrica de este mes procedió de tecnologías que no emiten CO2.
Entre enero y septiembre del 2016, la energía de origen nuclear ha sido la más activa con 23,4% seguida de la eólica con el 20,9%, la hidráulica con un 16,7% y el carbón con el 11,7%.
El fraude eléctrico se concentra en las grandes empresas y no en los clientes del bono social
El fraude eléctrico sigue siendo un problema creciente en España. Según datos de Endesa, el 80% del fraude eléctrico fue causado en España en el año 2015 por empresas de diversos sectores industriales y de servicios; y del 20% restante, más del 80% fue debido a particulares que tienen elevados niveles de consumo.
Partiendo de estos datos, y teniendo en cuenta a título de referencia el número de familias que están actualmente acogidas al bono social, puede estimarse que, en contra de lo que muchas veces se piensa, menos del 1% del fraude eléctrico cometido en España se debe a enganches ilegales efectuados por familias de bajos ingresos. Por el contrario, la mayor parte se concentra en puntos de suministro que tienen altos niveles de consumo.
Esto indica que el fraude es, por encima de todo, un recurso ilegal que utilizan algunas empresas y grandes consumidores domésticos para abaratar su factura eléctrica a costa de todos los demás consumidores. En efecto, el impacto negativo del fraude no repercute en lo esencial sobre las compañías eléctricas, sino que, al igual que sucede con el fraude fiscal, afecta directamente a los recursos del resto de las empresas y de los ciudadanos, porque se traduce en un incremento de la factura eléctrica que estos pagan.
De acuerdo con datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), el fraude eléctrico supuso un encarecimiento de 150 millones de euros en la factura eléctrica total pagada por los consumidores españoles en el año 2015. En términos físicos, este fraude ascendió, según estimaciones de Endesa, a 3,5 TWh.
El fraude eléctrico puede llegar a tener serias repercusiones sobre la salud de los trabajadores y también desde el punto de vista legal y judicial. Recientemente, un empresario ha sido condenado a una pena de dos años y cuatro meses de cárcel, al pago de una multa de 200.000 euros y a tres años y medio de inhabilitación como consecuencia de la muerte por electrocución de uno de sus trabajadores mientras este realizaba una manipulación fraudulenta en el suministro eléctrico.
Castilla y León fue una de las cuatro regiones sin incidencias en la energía suministrada durante el 2015

La calidad del servicio eléctrico en Castilla y León tuvo un buen año en el 2015, según las estadísticas de Red Eléctrica Española. Al menos a lo que la a la red de transporte de energía se refiere. Estas posibles incidencias se reflejan siempre en dos parámetros: el Tiempo de Interrupción Medio (TIM) y la Energía No Suministrada (ENS).
En ambos, casos la región fue una de las cuatro españolas donde no hubo ningún tipo de incidencia durante el pasado año, junto a Andalucía, Navarra y La Rioja. En el caso de Galicia, el Tiempo Medio de Interrupción fue también cero, pero hubo una pequeña incidencia en cuanto a la energía no suministrada.
En el sistema eléctrico peninsular se registraron 18 interrupciones de suministro en 2015, un 25% menos que en 2014. Esta disminución se ha reflejado en la ENS que disminuye notablemente respecto al año anterior (53 MWh en 2015 frente a 204 MWh en 2014). Así mismo, el TIM con un valor de 0,11 minutos (0,44 minutos en 2014.
La tasa de disponibilidad de la red de transporte peninsular en 2015 alcanzó un valor del 97,94%, valor ligeramente inferior al 98,19% del año 2014. En los sistemas balear y canario, la disponibilidad de la red fue respectivamente del 96,88% (98,01% en 2014) y 96,76% (98,37% en 2014).
El aumento respecto al año anterior de la tasa de indisponibilidad en los sistemas eléctricos, tanto peninsulares como no peninsulares, se ha debido fundamentalmente a los trabajos realizados en el ámbito de la construcción, renovación y mejora de los activos de red.
Ilustración: J.C. Florentino
Castilla y León ha solicitado desde 2001 más de 10.500 Mw de generación renovable
Castilla y León, gracias sobre todo a sus proyectos de energía eólica, ha sido muy activa en presentar solicitudes para la generación de energía renovable y cogeneración. Según los datos de Red Eléctrica Española del Informe sobre el Sistema Eléctrico Español, desde 2001 hasta abril de 2016, la región habría presentado un total de 142 solicitudes por un total de 10.524 Mw de potencia. De esta cantidad se habría gestionado unos 7.977 Mw.
En cuanto al número de solicitudes presentadas, la región sería la segunda de España en este periodo, solo por detrás de Andalucía que presentó 145. Y en cuanto a la potencia presentada en megawatios, la comunidad castellano-leonesa sería la cuarta de España por detrás de Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura.
En total, durante este periodo, se habrían presentado en toda España un total de 853 solicitudes que habrían sumado más de 88.380 Mw de potencia, de las que se han gestionado un total de 74.826. Gran parte de ellas, tras los cambios normativos provocados por los diferentes Reales Decretos, se habrían quedado por el camino.
Durante este largo periodo, Castilla y León había presentado hasta abril del 2016 un total de 36 solicitudes de acceso a la red de transporte de demanda y distribución.
Red Eléctrica ha puesto en marcha tres subestaciones de 400 Kv en Castilla y León para el AVE hacia el noroeste

Las nuevas subestaciones eléctricas puestas en marcha en Castilla y León durante el pasado año tienen mucho que ver con el Tren de Alta Velocidad. Red Eléctrica de España puso en funcionamiento hasta un total de tres, con 400 Kv de potencia: los de Luengos (en el término leonés de Santas Martas), Pola de Gordón (en la provincia de León) y Valdecarretas (en el término zamorano de Toro). La tramitación administrativa de las tres subestaciones se inició en el año 2013, dentro de la Planificación del Tren de Alta Velocidad hacia el noroeste de la península, que abarcaba tanto a Castilla y León como a Galicia.
La subestación de Luengos tiene por finalidad reforzar la red de transporte en la zona, permitiendo con ello mejorar la seguridad y fiabilidad del sistema tanto a escala nacional como regional a la vez que posibilitar la alimentación a la Plataforma del corredor Norte Noroeste del tren de alta velocidad en su tramo Palencia-León.
Mientras, la nueva subestación de Pola de Gordón de 400 kV alimenta el tramo ferroviario La Robla-Pola de Lena, perteneciente al eje Venta de Baños-León-Asturias. Y la de Valdecarretas dará soporte al Tren de Alta Velocidad (TAV) Olmedo-Orense desde la red de transporte de 400 kV.
Por el contrario, Red Eléctrica de España no puso en marcha ningún kilómetro de líneas de transporte de energía en Castilla y León durante el pasado año 2015. En total, la empresa encargada del transporte energético en España sumó 328,6 nuevos kilómetros de líneas a 220 Kv o menos, de los que 142 se repartieron entre proyectos en cinco comunidades: Andalucía, Cataluña. Extremadura, Cantabria y la Comunidad Valenciana. Otros 186 kilómetros de líneas se implantaron entre Canarias e Islas Baleares. En total, España cerró el año 2015 con un total de 18.924 Kilómetros de líneas de tensión de 200 Kv o menos.
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